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viernes, 22 de febrero de 2013

Rusia en contra de la coca boliviana. aprobó una Ley Expresa en contra del acullico que entra en contradicción con la Convención sobre Droga y Crimen.


"La Convención nació en marzo de 1961 en Nueva York y es uno de los documentos básicos que regulan el régimen jurídico internacional de control de estupefacientes, psicotrópicos y sus precursores", explicó el representante de Presidencia rusa para la lucha contra el crimen organizado internacional, Alexandr Zmeyevski.
El acuerdo fue enmendado en 1972 para permitir a los países firmantes, entre ellos Bolivia, continuar durante otros 25 años con el cultivo de la hoja de coca para su masticado.
Bolivia se acogió a esta cláusula, que también exigía la prohibición del masticado de coca expirados los 25 años en 2001, pero la incumplió una vez terminado el plazo.
La Paz denunció la Convención en 2011 aunque volvió a sumarse al tratado el pasado 10 de febrero con una excepción que le permite el masticado y el uso medicinal de la hoja de la coca, planta que también se usa para producir cocaína, que se aplica sólo en su territorio.
Rusia, no obstante, considera que esta salvedad entra en contradicción con el objetivo de la Convención, al considerar que abre las puertas al incremento del tráfico de la cocaína.
"Hay que prestar mucha atención a este problema, toda vez que también afecta a ciudadanos rusos", dijo Zmeyevski en alusión al crecimiento del turismo ruso a países de América Latina.
El masticado de la hoja de coca, también conocido como "acullico", es una arraigada costumbre de los indígenas andinos que está recogida en la Constitución de país como patrimonio cultural.
Bolivia es el tercer productor mundial de hoja de coca y cocaína, tras Colombia y Perú, y el mayor proveedor para el Cono Sur, según la ONU.

domingo, 10 de febrero de 2013


DERECHOS TAMBIEN DEBERES. CONTROL DE 
COCA POR TANTO DE LA COCAINA
 Bolivia a partir de este 10 de febrero nuevamente ingresa a la convención de Viena, tras la aceptación de la sesión de los países miembros de las Naciones Unidas el representante de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (ONUDD), César Guedes, dijo que con el reingreso de Bolivia se abren oportunidades de apoyo económico de otros países para la lucha contra el narcotráfico.
Guedes, sostuvo que  con la vuelta de Bolivia al tratado internacional de combate a las drogas de la convención de la ONU de 1961, es importantísimo para el Estado Boliviano porque vuelve a ser un socio fuerte de peso con deberes, con derechos y sobre todo pues en alianza con los otros 183 países miembros para combatir esta lacra.

sábado, 9 de febrero de 2013

alarma el alto porcentaje de jóvenes drogados entre los andinos. los porcentajes van de 5 al 17% y la droga preferida es la cocaína que abunda en la región. Bolivia está convertido en fabricante de cocaína y ésta introducida en centros de jóvenes por lo que el Estado de obliga a ser doblemente cuidadoso

Un reciente estudio del Programa Antidrogas Ilícitas de la Comunidad Andina revela datos abrumadores acerca de la prevalencia del consumo de sustancias controladas entre universitarios de Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, los países signatarios del Acuerdo de Cartagena.
El mayor número de jóvenes que se drogan está en Colombia: casi 17 de cada cien lo hacen, índice que cae a 10 en Ecuador, mientras que en Perú el nivel llega a seis y en Bolivia a cinco de cada 100.
Se trata de un índice muy alto si se considera que los datos de recuperación de drogadictos alcanzan al 1 por ciento, por lo que lo único que se puede hacer para contrarrestar esta dependencia es la prevención.
El documento pone de manifiesto que el 40,9 (41 de cada 100) de estudiantes bolivianos presenta síntomas de abuso o dependencia de drogas, mientras que ese índice se reduce a entre el 28 y 30 por ciento de los consumidores de drogas de Colombia, Ecuador y Perú.
El estudio revela que las sustancias ilícitas más populares, si vale el término, son la marihuana y la cocaína —tanto pasta base como la droga cristalizada—, en tanto que el alcohol es el elemento lícito de mayor consumo en la región andina.
Si se considera que el sistema universitario boliviano, compuesto tanto por las casas de estudios superiores privadas como por las públicas, tenía, en 2009, unos 400.000 matriculados, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística, se llegará a la conclusión de que, solamente en este grupo poblacional, en el país hay unos 18.000 jóvenes que consumen drogas ilegales, y de ellos, casi 8.000 son dependientes, de quienes —siempre según los promedios— menos de un centenar se recuperará.
Se trata de una cifra escalofriante, que no considera a otros colectivos poblacionales, que no han sido objeto de este estudio.
Por ello, es preciso que no solamente tengan éxito los operativos de interdicción al narcotráfico, pues en los últimos años, Bolivia —lo han reconocido las autoridades nacionales del área— ha dejado de ser un mero país productor para convertirse en productor de drogas o país de tránsito para convertirse en consumidor de estas sustancias, a las que no cabe otro calificativo que venenos, que matan lenta pero inexorablemente.
Es imprescindible que la prevención y los exámenes médicos sorpresivos sean constantes en escuelas, colegios, universidades, institutos de formación técnica, centros de trabajo y todo tipo de entidades que congregan a las personas.
Sólo con la prevención y la adopción de medidas inmediatas se podrá hacer una labor efectiva de prevención y combate a las drogas.
Se sabe que la interdicción y la represión sólo consiguen la incautación de la décima parte de la droga que se produce o circula por el mundo.
Ello obliga a extremar las medidas de cuidado que debe tomar el Estado para defender a su capital más importante: el humano. Todo lo demás será, simple y llanamente, retórica sin contenido.

sábado, 2 de febrero de 2013

Los Tiempos destaca que por acción de los cocaleros se ejercite control sobre las plantaciones, aunque condena que se siempre en áreas prohibidas y coca destinada a la cocaína


La estrategia gubernamental para afrontar el problema de las drogas tiene aspectos positivos. Pero no tiene sentido ocultar los negativos
Hace algunos días, de manera casi simultánea, el Gobierno nacional fue protagonista de dos actos a los que dio especial resonancia publicitaria. Por una parte, celebró sin escatimar recursos la readmisión de Bolivia en la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961 de la ONU, con su reserva sobre la penalización del masticado de coca. Por otra, en un acto que no contó con la asistencia masiva del primero, pero que tuvo similar resonancia, se procedió a inaugurar las tareas de erradicación de coca ilegal de la gestión 2013.
En ambas oportunidades, el Presidente del Estado Plurinacional pronunció sendos discursos cuyo argumento central tenía como elemento común la valoración positiva del “modelo boliviano” de lucha antidroga, cuyas dos más meritorias características serían, según las palabras presidenciales, la relativamente alta cantidad de hectáreas de cocales erradicados, en relación a tiempos anteriores y a los resultados obtenidos por Perú y Colombia y, lo más importante, que tan buenos resultados habrían sido conseguidos sin que la violencia sea un elemento inseparable de las campañas de erradicación, como en otros tiempos.
En líneas generales, es innegable que mucho de verdad tiene la evaluación presidencial. No es menos cierto, sin embargo, y sin desmerecer los aspectos positivos de la política oficial sobre el control de los cultivos de coca, que hay también aspectos de la misma que no pueden ser pasados por alto sin incurrir en una irresponsabilidad cuyas consecuencias negativas no podrán ser a la larga eludidas.
La primera de ellas, la más importante, es la que se refiere a la otra cara de la disminución de las superficies de coca. Y es que como lo han revelado numerosos estudios especializados sobre el tema, mientras en unas zonas se reduce a un buen ritmo, en otras ocurre lo contrario. Con la agravante de que las nuevas áreas que están siendo habilitadas para la plantación de cocales están ubicadas, en gran parte de los casos, en áreas protegidas por su enorme valor ecológico y su fragilidad.
Tan cuestionable como lo anterior es que las zonas donde se concentran los esfuerzos de las brigadas erradicadoras de cocales sean, paradójicamente, las únicas verdaderamente tradicionales, como son los Yungas de La Paz y Cochabamba. Como es bien sabido, es ahí, y no en el Chapare, donde desde hace muchos siglos se produce la hoja de coca destinada al mercado tradicional legal, por ser de calidad muy superior. La coca del Chapare y de las nuevas zonas de cultivo, en cambio, es tan amarga y tan contaminada por el uso indiscriminado de agroquímicos que ni los mismos productores aceptan consumirla.
Esas facetas negativas del problema son seguramente las que explican la tenacidad con que las autoridades gubernamentales se niegan a publicar los resultados del estudio integral sobre la hoja de coca hecho con financiamiento de la Unión Europea. Sin embargo, tal compromiso no podrá ser indefinidamente eludido sin correr el riesgo de que los aspectos positivos del “modelo boliviano de lucha contras las drogas” terminen opacados por los que aparentemente se intenta negar.

jueves, 31 de enero de 2013

la coca del Chapare no consume nadie. el 98% de su producción va para la cocaína. el estudio pagado por UE muestra el extremo que Evo no quiere presentar. quinto reclamo de su Embajador


La Unión Europea, a través de su embajador en Bolivia, Timothy Torlot, le exigió al gobierno de Bolivia que publique el informe del estudio integral de la hoja de coca que fue subvencionada económica por los países que componen la comunidad.
El ex zar antidroga del país, Ernesto Justiniano, fue entrevistado por Fides en torno a la importancia que tiene este informe.
P.- ¿Cómo tendremos que interpretar como país las declaraciones del representante de la instancia que financió económicamente el estudio sobre la hoja de coca, particularmente en la visión que se ha estado manejando la coca como una bandera tras la decisión de la ONU de despenalizar el acullico?
Ernesto habló para Fides y otros medios hace algunas horas.
Justiniano: “El estudio de la hoja de coca se definió el año 2002 cuando en las negociaciones entre Gonzalo Sánchez de Lozada y Evo Morales en Cochabamba se trataba de definir una política hacia adelante en la lucha contra el narcotráfico, y obviamente la coca era importante en esta decisión. Uno de los puntos de acuerdo fue hacer un estudio de mercado para conocer con claridad cuánta hoja de coca iba al narcotráfico y cuánta estaba destinada al acullico, en función de ese resultado activar los mecanismos en la lucha antidroga. Lamentablemente, en ese momento no se pudo aplicar ese punto porque una de las condiciones del MAS y de Evo Morales, como presidente de la Federación de Cocaleros del Trópico, era justamente parar la erradicación, cosa que ni siquiera se ha dado en la gestión de Evo Morales en los 7 años que está gobernando.
El tema del estudio de mercado de la hoja de coca era, y debiera ser además, una política (de Estado) a seguirse periódicamente. El año 1988 cuando se hizo la Ley 1.008 esta norma contemplaba como parte fundamental realizar un estudio periódico para saber cuánta hoja de coca iba al acullico.
Desde el año 2006 en adelante, el gobierno de Evo Morales fija una política de aumento de la producción de coca a 20.000 hectáreas más, de las 12.000 vigentes por Ley, y lo hace solamente con una resolución multiministerial en contra de la vigente Ley 1.008, y es aquí donde se quebranta la ley y sin hacer un estudio técnico de mercado.
El gobierno ha tenido bastante tiempo como para realizar el estudio de mercado. Hizo la tarea de pedir un soporte económico a la Unión Europea, la UE entregó ese dinero y la última noticia que se conoce, hace dos semanas atrás, es que el estudio de mercado no se había dado a conocer porque se estaba haciendo un “reacomodo” para contemplar la coca que va a la Argentina mediante la exportación. En este punto, estoy convencido de que el gobierno, a través del funcionario que emitió ese comunicado, cometió un improperio contra la ley, toda vez que Bolivia ahora es signataria de la Convención de Viena que permite el acullico pero prohíbe la exportación de la hoja de coca. Ese es un tema técnico que no lo van a poder realizar.
Considero que esa es la razón de la insistencia de la Unión Europea para que el gobierno haga público el estudio, porque además de estar invirtiendo una cantidad considerable de dinero, como el que se ha prestado a Bolivia, pasa por una decisión como país para llevar adelante una verdadera lucha contra el narcotráfico y por conocer cuánto de la producción se va a la cocaína y cuánto se destina al acullico.
El gobierno estadística ni científicamente puede comprobar que se necesita más coca para el acullico del que seguramente ha arrojado el estudio. Estoy seguro que si el número hubiera salido de 20 0 25 mil hectáreas hace tiempo ya hubieran publicado, pero como la cantidad es diferente no lo publican porque les ocasionará un problema político. Un claro ejemplo es el de los cocaleros de los Yungas, puesto que si se determina incrementar la cantidad de producción, que van a exigir por tradición y por Ley que esa cantidad incrementada de coca vaya justamente a esa región y no al Chapare, porque los Yungas han sufrido un deterioro en la capacidad de producción y porque además, como es conocido por la opinión pública, un 95% en promedio en los últimos 10 años de la producción de coca del Chapare se ha ido al narcotráfico”.
P.- El viceministro de Defensa Social señalaba que se están realizando tres estudios complementarios a la hoja de coca para responsablemente entregar un informe más detallado y real a la UE. ¿Qué tan importante es que Bolivia, a través de sus gobernantes, asuma con responsabilidad este tema?
Justiniano: “Es vital, no solamente para el resto del mundo sino para todos los bolivianos también, no nos olvidemos que en el país se produce coca para la cocaína; es vital para la lucha contra el narcotráfico, porque desde el momento en que se conozca cuánta coca se va para el acullico se va saber cuántas hectáreas se van hacia el narcotráfico. Y este sería el punto de partida para decir que así como se nacionalizó Yacimientos con el tema del gas, nacionalicemos también la producción de la hoja de coca, y no dejar a la “empresa privada” o al libre albedrio la producción de coca donde es muy difícil controlarla.
En la incertidumbre, los que salen ganando con esa situación difusa de saber cuánto se va para el acullico y cuánto se va para la cocaína, yo pienso que los que están ganando son los narcotraficantes.
El estudio se debió hacer máximo en un año. Creo que el problema es político porque quien va a perder es el Chapare, debiera perder el Chapare, si el estudio se hizo como correspondía. Un ejemplo es el informe sobre monitoreo de cultivos de coca que sale anualmente y donde con claridad se observa que el 90 o 95% de la coca del Chapare se va la narcotráfico. Y en esta situación es el narcotraficante es el que gana.
No hay una decisión política, porque hay que definir un número, y el mensaje de la comunidad internacional, a través de la Unión Europea, es que no se puede seguir esperando y exige la publicación de los resultados del estudio.
Han pasado 11 años desde que definimos en conjunto con la gente del MAS con claridad realizar el estudio de mercado, pese al tiempo transcurrido ese resultado no se ha dado a conocer. Y ahora, tras 7 años en la gestión de gobierno, no hay excusa para decir no se hizo”.
El ex zar antidroga Ernesto Justiniano, con conocimiento de causa, recordó que el estudio integral de la hoja de coca nació en acuerdo con el entonces líder de los cocaleros y diputado Evo Morales Ayma. (El Gobierno) No tiene justificativo para no entregar el estudio integral de la hoja de coca, tuvieron 7 años. Don Ernesto Justiniano dice por qué no se publica el estudio cuando empresas grandes la hacen en menos de un año, tal vez la cifra les salió muy chica y tienen de algún modo cambiarle, aguantarla, ¿por qué?, porque esto le va traer problemas políticos con la región que lo vio nacer como líder, como dirigente, el Chapare.
Según Ernesto Justiniano, quien va perder más con este estudio de la coca va a ser el Chapare, si inflan las cifras los Yungas van a exigir que se produzca más coca en su región y no el Chapare porque es evidente que más del 90% de la gente que acullica prefiere la coca yungueña y no la chapareña. ¿Dónde va la coca chapareña? Son las incógnitas, preguntas que nos dio a conocer Ernesto Justiniano como ex zar antidroga.
Radio Fides – Santa Cruz

martes, 29 de enero de 2013

esta Bolivia nuestra tan liada institucionalmente al crimen. ahora resulta que importan armas y luego las reexportan a Brasil para los carteles de narcos en Rio y San Pablo. El Deber


El Gobierno boliviano acaba de solicitar ayuda al FBI para que investigue a los proveedores estadounidenses que recientemente despacharon un arsenal de armas al país y que, tras minuciosa investigación, fue interceptado por la Policía en el domicilio de un céntrico barrio cruceño. Cuatro personas, una mujer entre ellas, fueron detenidas en el eficaz operativo.
El sofisticado armamento llegó a esta ciudad camuflado por partes en electrodomésticos y debía ser renviado a una temible organización mafiosa para la protección de narcos que operan en las favelas de Brasil. Las aduanas nacionales no parecen estar convenientemente equipadas para detectar armas o partes de estas introducidas en lavarropas, cocinas o heladeras. Según el ministro de Gobierno, Carlos Romero, no es el primer embarque de fusiles de asalto, pistolas y municiones hacia Bolivia desde la ciudad estadounidense de Providence en el estado de Rhode Island. Si los hubo, debió informar sobre anteriores envíos. EEUU es uno de los principales exportadores de armas, por delante del Reino Unido, Rusia, Francia, Alemania e Italia. El ministro Romero dijo que el narcotráfico articula delitos como el tráfico de armas y el lavado de dinero.
Olvidó mencionar el tráfico ilícito de precursores químicos. Principalmente, sin ácido sulfúrico, acetona y permanganato de potasio, las hojas de coca no se pueden convertir en ‘líneas’ inhalables. Sin la presencia de los delitos antes mencionados, el narcotráfico sería imposible de suscitarse como se lo conoce por estos días.
Los narcos no se protegen con arcos y flechas. Tampoco esconden su dinero bajo el colchón. Requieren de armas convencionales cada vez mejores para ‘proteger’ su ilícita actividad, así como lavar su dinero para legitimarlo sin levantar sospechas. Por los graves riesgos que implica, es destacable que el Gobierno pida cooperación al FBI para desentrañar los envíos de armas modernas desde EEUU al país porque es más que evidente la conectividad del narcotráfico con el tráfico de armas, de precursores químicos y el lavado.
Paralelamente, tendrían que llegar a algún puerto las investigaciones sobre la irrefrenable actividad del narcotráfico en Bolivia. Como la que registra el norte cruceño, donde reciben a balazos a las fuerzas antidroga y donde como hongos brotan factorías y pistas de aterrizaje en localidades convertidas en feudos y centros de producción de ‘peces gordos’ que aún no caen en ninguna red

lunes, 28 de enero de 2013

Raúl Castro pronunció un corto discurso "En Cuba no hay droga, ni la habrá jamás" es el aspecto más positivo de la gestión castrista


El Presidente de Cuba, Raúl Castro, aclaró este lunes, en el marco de la cumbre Celac que se realiza en la capital, que "en Cuba no hay droga. Intentaron introducirla y hay más de 250 detenidos extranjeros por intentar introducir sólo un poquito de marihuana. Pero droga no hay y no la habrá".

En ese sentido, Castro afirmó que de ser necesario, los narcotraficantes podrían ser sancionados con la pena de muerte: "Nuestras leyes permiten la pena de muerte. Está suspendida, pero ahí está de reserva, porque una vez la suspendimos y lo único que hicimos con ello fue estimular las agresiones y los sabotajes", evocó Castro ante los mandatarios latinoamericanos.

El Presidente, en un discurso improvisado, dijo que esa sanción legal debe ser parte de una guerra "a sangre y fuego" contra el narcotráfico, destacando que en Cuba ese problema es inexistente.

Castro, quien este lunes asume la presidencia pro témpore de la Celac, pidió además que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) forje una integración propia.

Sobre lo mismo, advirtió que "las amenazas a la paz son crecientes" y que continúa la injerencia de las transnacionales en la región.

"Sin nuestra unidad sería posible", remarcó el líder cubano, quien asumió la presidencia de Celac simbólicamente en el 160 aniversario del natalicio de José Martí, libertador de Cuba.