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viernes, 6 de marzo de 2015

policías que acusan a los masistas. masistas no se defienden. aceptan las acusaciones. ministros, embajadores, jefes de la coca...acusados con letras mayúsculas ante la opinión mundial. qué hacer! pobre Bolivia en el escarnio.

Pentángeli y los generales
Humberto Vacaflor Ganam

En El Padrino II, Frank Pentángili había decidido revelar a la justicia todos los pecados de la familia Corleone, pero cuando tenía que hacer la acusación, Michael Corleone se presentó en el lugar acompañado del hermano de Pentángeli, como teniéndolo de rehén, y éste calló en siete idiomas.

Quizá sea una coincidencia, pero ya van dos generales de la policía boliviana acusados de narcotráfico han sido detenidos, pero junto a sus hijos. 

De esa manera, René Sanabria, que está preso en Estados Unidos, quizá se sintió como Pentángeli cuando se enteró de que en Bolivia su hijo también ha sido detenido. Una especie de rehén. Y ha optado por callar. No ha hecho ninguna revelación sobre los nexos que tenía mientras era el zar antidrogas de Bolivia con otros funcionarios públicos, de menor o mayor jerarquía.

Ahora ha caído el general Oscar Hugo Nina ha caído preso y, qué casualidad, también está preso su hijo. Se suponía que él callaría acerca de los vínculos que tenía, pero parece que el método Pentángeli a veces o falla o es sometido a un criterio selectivo.

Ahora que hay una tormenta dentro del MAS, con acusaciones cruzadas, en una especie de tenis en que caen víctimas en uno y otro bando, Nina ha lanzado acusaciones contra Sancha Llorenti, Eduardo Rada y Felipe Cáceres.
Los expertos que conocen los intestinos donde se da la lucha en el MAS seguramente saben de qué bando son todos esos acusados. Los que vemos las cosas desde fuera tendremos que esperar a que en esta partida de tenis se produzca el golpe desde el otro bando.

Pero lo que el ministro de gobierno, Hugo Moldiz, no parece saber, es que todos sus antecesores, sobre todo Carlos Romero, negaban a rajatabla cualquier posibilidad de que los cárteles extranjeros estuvieran presentes en Bolivia. Y acaba de decir que Nina estaba en contacto con, nada menos, que el Chapo Guzmán, del poderoso cártel mexicano de Sinaloa, lo que complica más a Llorenti, Rada y Cáceres.

Todo este espectáculo, con generales, embajadores, ministros y exministros, además de viceministros comprometidos, viene a poner en situación incómoda al frente más leal que tiene el gobierno: los informes de la ONU, según los cuales en Bolivia vamos a tener que importar coca. Estos burócratas internacionales están haciendo el ridículo.
Vacaflor.obolog.com

viernes, 27 de febrero de 2015

el cabreo de Perú, Argentina, Chile, Brasil por causa de la cocaína que les asedia, está llegando a extremos.Humberto nos lo cuenta con detalle.

El país cercado


Humberto Vacaflor Ganam

No es todavía una cuarentena, pero la capacidad boliviana de producir y exportar droga está provocando nerviosismo en el vecindario, además de medidas severas para frenar el tráfico procedente de Bolivia.

En el curso de 24 horas, una avioneta boliviana cargada con droga fue derribada en Perú, al norte del país, y un camión fue capturado en la ciudad brasileña de Corumbá, la frontera más sureña con Brasil.

En Argentina, un candidato a la presidencia promete cambiar radicalmente la actual política de su país y poner al ejército en la frontera con Bolivia para frenar el narcotráfico, que está a punto de “mexicanizar” la realidad argentina, según el propio Papa Francisco. Este, que fue un desliz del Santo Padre y provocó tensión en las relaciones diplomáticas del Vaticano con México, en otro pecado causado por la droga boliviana.

Hace un mes, el zar antidrogas de Perú había denunciado que 85% de las avionetas dedicadas al narcotráfico tienen matrícula boliviana y advirtió que su país podría derribarlas. Pues acaba de hacerlo por primera vez, capturando 288 kilos de cocaína. Y el gobierno boliviano no ha dicho nada. 

La política brasileña hacia la droga procedente de Bolivia refleja el nivel de amistad política que hay entre los dos gobiernos, pero el candidato opositor en ese país, Aecio Neves, había anunciado que pondría un frente militar contra el tráfico de la droga boliviana.

El camión capturado en Corumbá llevaba una tonelada y media de droga boliviana. Lo que revela que el tráfico de droga del Chapare hacia Brasil no se hace solamente usando avionetas, sino también camiones de alto tonelaje.
En Bolivia, frente a esta realidad, las autoridades prefieren acogerse a los informes condescendientes de la ONU, que hablan de superficies cada vez menores en los cultivos. Sobre las avionetas, ni una sola palabra, aparte de la admisión que hizo Carlos Romero cuando era ministro de gobierno, de que la amazonia boliviana es incontrolable.

Yapacaní, el Choré, San Julián, San Matías es la ruta que lleva la droga del Chapare hacia Brasil, mientras que la procedente de Perú tiene otros caminos y otros medios de transporte.

¿Vamos a seguir negando esta realidad en Bolivia? ¿El hecho de que nuestro presidente sea cocalero nos obliga a cerrar un ojo, hasta los dos, ante este flagelo?
Vacaflor.obolog.com

martes, 11 de noviembre de 2014

Claudio Ferrufino logra estremecer el ser boliviano, si la matanza de los 43 estudiantes de Guerrero se diera en Bolivia. es más, nos traslada a un escenario imaginario. que los estudiantes que están saliendo en las ciudades organizados por la Policía para protestar contra las drogas, lo harían en Ibirgarzama, en Achacachi, en Yacapaní, los cocaleros saldrían en masa para impedirlo, repetir otro Ayotzinapas que está haciendo estremecer al mundo. Claudio, qué visión no lejos de una realidad cercana.

Podría suceder en Bolivia algo así? La desaparición y segura muerte de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” en el estado de Guerrero, México, y sus horribles circunstancias por supuesto que pueden reeditarse en el país. Sucede cuando el narcotráfico copa instituciones y rige destinos. Peor, en el caso nuestro, donde hablar de protección oficial global y generalizada no está fuera de la verdad. Lo regional en el caso mexicano, se amplía considerablemente acá.

Imaginemos una hipotética marcha, no importa de quién, en contra del narcotráfico, de condiciones de vida, de demandas de una u otra especie en el Chapare tropical, republiqueta hoy con leyes propias y dinámica específica. No duraría ni media hora; los protestantes serían desaparecidos de inmediato y asesinados a golpe y machete, previa quema y estrangulamiento sin que nadie diga nada y menos se someta a juicio a los participantes. O Achacachi, o montón de nombres que podemos ir señalando al azar en el mapa de Coquivia. Las amenazas, en las pasadas elecciones, en regiones rurales, que quien no votara por Evo Morales sería castigado a chicote, son Ayotzinapas en potencia. Todavía no suceden porque somos un país que hasta en la violencia en la magnitud que se libera en otro lado estamos atrasados. El narco se encargará de ponernos al día. Además que nuestra población es cobarde y proclive al soborno, casi naturalmente corrupta, y mientras haya dinero en las calles y las monedas toquen, así sea de forma mísera, a una mayoría, se estará bien, contentos, con el infaltable e infatigable ánimo de fiesta que nos caracteriza.
Mientras el mito de una inexistente grandeza crezca, mientras nos liberen del atávico complejo de inferioridad que nos marca, mientras nos hagan creer que somos potencia nuclear, Suiza, que el ferviente líder es el mesías del mundo, todo marchará sobre ruedas: elección indefinida, eternidad, Incario o aymarato redivivos. No importa, nada importa, que en ello estemos apostando el futuro, porque este pueblo no ve más allá de sus narices, del festejo de la virgen del jusk’u y la proclamación de san Putas. No alcanza la imaginación, menos el análisis, para concebir el país que nos espera, sometido en su totalidad al narco, sin instituciones ni justicia.
Nos encanta vivir lo irreal, la paradoja de que cómo es posible que en un lugar donde el sueldo básico es de solo 200 dólares, la gente construya edificios millonarios, trague -que no comen- por un valor que excede  cualquier presupuesto. ¿De dónde viene la plata? De las remesas, sí, de tantos bolivianos que nos hemos roto la espalda para mandar fortunas de regreso, pero sobre todo del tráfico de cocaína y minería ilegal, asuntos que traen consigo destrucción y muerte, jamás felicidad; fiesta, claro, seguro, pero no felicidad y menos progreso.
Ayotzinapa y una común tragedia mexicana muestra que cuando el estado se permea de crimen, esto va a suceder. Cuando los detentadores del poder y la fortuna sientan que su bienestar sufre amenaza, reaccionarán según la afrenta. Tortura y muerte no se descartan, lo que sea para aterrorizar la disidencia, la disputa, el deseo de explicación. Que Bolivia termine más pobre e ignorante que nunca en el futuro cercano, gracias al auge de la droga, no les interesa. Es un negocio donde los capitalistas criminales no conceden... obligan.
Guerrero es un espacio pequeño que deja en la mesa una inmensa y trágica lección. Si magnificamos lo que allí ocurre, lo pasamos a un entero país, hallaremos un panorama apocalíptico. No lo comprendemos porque nos urge bailar, chupar, tragar y cagar tranquilos. Viva la muerte, mueran los derechos humanos y a la mierda el porvenir.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Francesco explica la consistencia del "efecto cucaracha" en la lucha contra los narcotraficantes. todo hace pensar que vienen a Bolivia porque hay esquinas poco iluminadas donde no pueden ser visibles y están a resguardo. pide luz intensa para cazar a las cucarachas e impedir que se sigan diseminando haciendo inmenso daño.

Existe una controversia en Bolivia acerca de si el llamado crimen organizado transnacional (COT), de procedencia colombiana, brasileña y mejicana, se ha instalado o no en nuestro país.
Por un lado, las autoridades nacionales han repetido hasta el cansancio que no se trata de multinacionales del narcotráfico, sino de bandas aisladas o, en último caso, de “emisarios” del COT.
En cambio, frente a la evidencia del crecimiento de la violencia, especialmente en Santa Cruz, otros piensan que sí existe una base operativa del COT dedicada al control de estupefacientes de los cuales Bolivia es fuente y ruta de tránsito (cocaína del Perú y marihuana del Paraguay).
Lo cierto es que cada día se tienen noticias de asesinatos y secuestros, de toneladas de droga incautada a lo largo y ancho del país, de fábricas de todo tamaño que surgen como hongos en los poblados más remotos y de avionetas capturadas junto a sus pilotos … automáticos.
Todo esto sucede en un contexto de lucha desigual de la Felcn contra el narcotráfico, de reducción sostenida y sin daños colaterales de los cultivos de hoja de coca, certificada incluso por la Oficina de las NNUU contra la Droga y el Delito (Unodc), y de acuerdos regionales de cooperación en esa lucha.
Puede parecer una paradoja que, cuanto más el Estado pelea contra las drogas, más violencia se percibe en el país. La explicación está en lo que los expertos llaman el “efecto cucaracha”: cuando se enciende la luz en una habitación infestada por cucarachas, éstas instintivamente se refugian en los rincones de la habitación, donde la luz es más tenue.
La mayoría de los países de la región han encendido hace tiempo las luces en su habitación. Estas luces son medidas represivas más enérgicas, radares y drones, controles financieros eficaces contra el lavado de dinero, seguimiento del recorrido de los precursores, labor profesional de inteligencia y formación de policías incorruptibles y sistema judicial probo, entre otros. En ese contexto, las “cucarachas” optan por refugiarse en otras habitaciones donde las luces no son aún tan intensas. Aparentemente las luces de la política antidroga de Bolivia no son muy eficientes si las cárceles están llenas de “mulas”, adictos y revendedores, pero no de peces gordos.
La misma metáfora puede aplicarse a la diversificación del crimen organizado. Sucede que, cuando las cucarachas ingresan a una habitación oscura, ahí se quedan para luego diversificar sus actividades de acuerdo con el tipo de luz que se enciende. Por ejemplo, si un país refuerza la lucha contra el narcotráfico, el COT se refugia en otras actividades criminales cuyo control es más laxo. Siguiendo con el ejemplo, esas bandas suelen bajar temporalmente su perfil en el narcotráfico y volcarse a la trata de personas, a los secuestros, a la extorsión o al tráfico de órganos humanos.
Lo óptimo sería evitar que ingresen cucarachas a la habitación. Sin embargo, una vez que aquellas se han instalado ahí por las fallas de iluminación, no queda más remedio que desinfectar la habitación y expulsar o capturar a todas las cucarachas presentes. Eso se hace mejorando las luces y recurriendo a productos desinfectantes tecnológicamente más avanzados.
Es posible que la expulsión de la DEA del país haya contribuido a pacificar las regiones productoras de la hoja de coca, aunque sin complicar mucho la cadena del narcotráfico. Sin embargo, la cooperación entre agencias regionales e internacionales de lucha contra el COT sigue siendo una “luz” imprescindible si se desea identificar, arrinconar y expulsar a esa plaga de Bolivia.

sábado, 8 de noviembre de 2014

El Penoco pregunta, "quiénes son los narcos" y cede la palabra al masista Avalos. "tengo miedo, cuando hablé del tema, me amenazaron" y tiene razón por cuantos los narcos no son solo colombianos, los hay de otras nacionalidades y "bolivianos con poder" en todos los círculos oficiales.

El senador oficialista Isaac Ávalos ha insistido en una tesis de su autoría que busca explicar algunas de las razones del crecimiento de la violencia y el narcotráfico en el país. Él apunta hacia la creciente presencia de ciudadanos colombianos en nuestro país, que según él, casi todos son "maleantes" y "pichicateros".



Ávalos dice que tiene miedo hablar de este tema, aunque no es la primera vez que lo hace. Afirma que hace un tiempo lo acosaron con quejas de la Cancillería, la Embajada de Colombia y otras instancias que reclamaron por este evidente acto de xenofobia. 

Lamentablemente no dijo nada de la reacción de Migraciones, del Ministerio de Gobierno, de la Policía, de la Fuerza Especial de lucha contra el Narcotráfico y del Viceministerio de Defensa Social, entidades que deberían aclarar no solo sobre la presencia de colombianos, sino de individuos de muchas otras nacionalidades que según otras fuentes más creíbles que Ávalos, pertenecen a importantes cárteles internacionales de la droga. El narcotráfico crece, la violencia, los ajustes de cuentas y los secuestros se multiplican, pero lamentablemente nadie se siente ofendido por eso.

sábado, 25 de octubre de 2014

no es de extrañar que los grandes narcos de México, Colombia, Perú tengan losojos puestos en Bolivia, que por la débil acción del Estado, atropella la seguridad ciudadana y crean "santuarios como Amboró" con ingente producción de hoja de coca.

El Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Amboró es una de las áreas protegidas más extensas y ricas en biodiversidad de Bolivia.
Sus más de 636.000 hectáreas están llenas de especies animales y forestales únicas en el mundo. Hoy ese santuario está amenazado por la acción del narcotráfico, mientras que el Estado boliviano mira de costado. Un extenso reportaje realizado por la página web de EL DEBER, con el apoyo de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), reveló con lujo de detalles la invasión de cocales ilegales que van directamente a la producción de cocaína en fábricas clandestinas. El excelente trabajo periodístico muestra cómo los productores ilegales han traspasado todo límite, mientras las autoridades gubernamentales no hacen otra cosa más que reconocer su incapacidad para actuar frente a los clanes del narcotráfico que dominan la zona con total impunidad.

La provincia Ichilo, donde se encuentra el parque Amboró, ya fue declarada ‘zona roja’ por la presencia de verdaderos feudos del narcotráfico, pese a los operativos que realiza la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (Felcn). El problema de fondo, sin embargo, pasa por la flexibilización en los controles sobre la producción de hojas de coca. Como se sabe, las únicas zonas para el cultivo tradicional están en los Yungas de La Paz y una pequeña porción en el trópico de Cochabamba. 

Un informe que la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (Unodc) presentó en junio de 2014 da cuenta de que hasta el cierre de 2013 Bolivia tenía una superficie de 23.000 hectáreas de cultivos de coca repartidas en los departamentos de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. De esa cantidad, el país solo necesita 14.000 hectáreas para el consumo. Es decir, hay un excedente de 9.000 hectáreas, oficialmente contabilizadas, cuya producción va directamente a la elaboración de cocaína. Pese a ser ilegal, la ONU registró 48 hectáreas en la provincia Ichilo de Santa Cruz, región en la que los cultivos de coca excedentaria han aumentado un 3%, en comparación con 2012. 

No debe extrañarnos entonces que los clanes del narcotráfico, vinculados a los cárteles de la droga de México, Colombia y Perú hayan puesto a Bolivia como uno de los puntos clave de este negocio ilícito que se ha transformado en un flagelo mundial. Por la débil acción del Estado, el narcotráfico está atropellando no solo la seguridad ciudadana, sino también estos santuarios que, como el parque Amboró, apuntan a proteger la naturaleza y sus especies endémicas

lunes, 20 de octubre de 2014

circula por el mundo el estudio de InSight Crime sobre Bolivia en el corazón de la dinámica criminal del crimen organizado que ha hecho de Bolivia, de la provincia Ichilo en Santa Cruz el hogar de 4 clanes de la droga. falta también control aéreo. Página 7en SC

 Un estudio publicado por la organización internacional InSight Crime revela que Bolivia se constituye en el nuevo epicentro del narcotráfico en Sudamérica.
 "Al crimen organizado transnacional le gustan las oportunidades y la poca resistencia. Actualmente Bolivia ofrece ambas y se encuentra en el corazón de una nueva dinámica criminal que amenaza la seguridad nacional y ciudadana en este país andino sin salida al mar”, refiere la introducción del estudio.


Según el trabajo de investigación, uno de los factores es el lugar estratégico que ocupa el país, pues está muy cerca del que es hoy el segundo mayor consumidor de drogas ilegales del mundo: Brasil. Bolivia también limita con el principal productor de cocaína del mundo, Perú, y con el principal productor de marihuana de Sudamérica, Paraguay.
 "Hoy en día Bolivia está literalmente en el corazón del comercio de narcóticos ilegales de Sudamérica. Agregué a esto el hecho de que Bolivia también produce su propia cocaína y se encontrará con una diversidad de oportunidades criminales”, señala el documento.
Esta dinámica en Sudamérica es totalmente independiente de las tradicionales rutas de tráfico de drogas que alimentan el mercado de Estados Unidos. 
Fuentes estadounidenses consultadas por InSight Crime afirmaron que el análisis químico de la cocaína incautada en Estados Unidos demuestra que sólo el 5% de ella proviene de Bolivia.
InSight Crime es una fundación dedicada al estudio de la principal amenaza a la seguridad nacional y ciudadana en Latinoamérica y el Caribe: el crimen organizado.  Fue fundada en abril de 2010 por los periodistas Jeremy McDermott y Steven Dudley bajo el auspicio de Fundación Ideas para la Paz en Bogotá y con el financiamiento de Open Society Foundations.
El estudio también refleja que el gobierno del presidente Evo Morales registró un éxito significativo en la lucha contra el tráfico de drogas, principalmente en lo que respecta al control de los cultivos de coca. 
"Sin embargo, los recursos que actualmente son desplegados por el Estado boliviano para enfrentar al COT –enfocados en los posibles beneficios económicos del comercio de la droga- han probado no ser suficientes”.
De acuerdo con la investigación,  el crimen organizado en Bolivia está limitado principalmente a los clanes criminales, los cuales participan en una amplia variedad de actividades delictivas, en especial el contrabando.
"En ocasiones, estos clanes involucrados en el tráfico de drogas también participan en la producción de base de coca. Según una fuente de alto nivel en la Policía Boliviana, el más sofisticado de estos clanes puede reunir hasta 1.000 kilos de base de coca y enviarlos a los grupos del crimen organizado brasileño. Esta base de coca, o base de cocaína, posteriormente alimentará el mercado del  basuco”.
Puntos vulnerables 
Santa Cruz La provincia Ichilo, en el departamento de Santa Cruz, es uno de los centros de producción de pasta base de cocaína y es hogar de al menos cuatro de los más sofisticados clanes de la droga, según la investigación realizada por InSight Crime. Parte de esta droga es transportada hasta la frontera con Brasil donde se vende a las organizaciones.
"Es un potencial paraíso del crimen organizado”
Según InSight Crime, Bolivia es un país  vulnerable al crimen organizado y actualmente las oportunidades y el potencial de ganancias del narcotráfico son demasiado altos como para que los grupos criminales internacionales lo ignoren.
El primer factor es que el país, al margen de ser tránsito de droga, es productor de coca que es la materia prima de la cocaína, y también de este estupefaciente.
El segundo elemento es la corrupción. La investigación pone de ejemplo lo ocurrido en 2011, cuando "Estados Unidos diseñó la detención del exzar antidrogas de Bolivia, el general de la Policía René Sanabria, en Panamá. Él fue posteriormente condenado a 15 años de prisión por un tribunal de Miami tras declararse culpable de tráfico de cocaína”.
El tercer factor es la ausencia del control del tráfico aéreo, por lo que el espacio es ganado por traficantes de droga.
La debilidad de los actores de la justicia es el otro elemento, le siguen la falta de control de lavado de dinero,  la cultura de la informalidad y la ilegalidad, cuando "más de la mitad de la actividad económica de Bolivia se lleva a cabo en el sector informal, y a menudo ilegal”.
La falta de control migratorio, la ausencia del Estado en zonas rurales, restricciones de información a los medios y la falta de una estrategia integrada.