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jueves, 29 de diciembre de 2011

el jefe de Estado SEEM en lugar de elevar el mensaje de Año Nuevo lanza proclamas con el tema de la hoja de coca al que nos referimos



 Tema reincidente es la hoja de coca
Mauricio Aira
Quién no desea adornar las palabras, decir cosas bonitas, cuando está a punto de nacer un nuevo año acompañado de nuestras esperanzas y alegrías porque sabido es que lo último que muere en el ser humano es la esperanza. Sin embargo y porque estamos inducidos nada menos que por el Jefe del Estado, tenemos que volver al tema de siempre. Las hojas de coca y su interminable secuela de incidentes que persiguen al pueblo de Bolivia como una pesadilla interminable.
El pintor ruso M.Kussov pintó la alegría Cristo y Poseidón

 Difícil precisar cuándo empieza la historia del narcotráfico en Bolivia, porque la hoja es bien conocida desde siempre, desde cuando en el Imperio estuvo dedicada al culto y al consumo de los nobles de alta alcurnia, desde la Colonia cuando los españoles entendieron que el originario se defendía mejor de sus dolencias y resistía el hambre y los largos periodos del laboreo minero. Desde la República, las guerras a las que concurrió el campesino cargando el fusil al hombro y la chuspa de coca colgada al cuello.
La cocaína es algo relativamente nuevo, sabemos que laboratorios Bayer de Alemania la producían para aliviar dolencias estomacales, fue la Bayer que vendió a la Coca Cola el primer producto para fabricar el famoso producto conocido y consumido a nivel planetario y mientras durante los años 70 con la detención de un sobrino de Bánzer por la Aduana canadiense, contrabandeando cocaína se visibiliza su presencia y la exportación ejecutada por el “el Rey de la Cocaína Roberto Suárez”. En 1973-74 surgen los primeros programas antinarcóticos asistidos por EEUU consistente en un Plan de Desarrollo Integrado que marchó bastante bien hasta que el golpe de García Meza en 1980 determinó su suspensión dando lugar al interregno de contar Bolivia con un narco-gobierno y con el “ministro de la Coca Arce Gómez” en medio de incidentes vergonzosos de los que mejor no recordarse.
Lo cierto que a partir de la erradicación con herbicidas “gas naranja” que fue resistida por los colonizadores (ex mineros de Catavi-Siglo XX) que se asentaron en Chapare dándole una organización similar a la de los sindicatos mineros que hasta crearon “el instrumento político para la toma del poder” según su fundador y principal activista Filemón Escóbar que logró poner en la silla presidencial al líder de sus federaciones el originario Evo Morales. La violencia institucional que se fue estructurando post dictadura garcíamezista, produjo una ola de violencia contestataria de los cocaleros que utilizaron al ya entonces diputado Morales como un ariete para perforar los intentos de militarizar la lucha antidrogas. Llegó un momento en que el crecimiento progresivo de las plantaciones de coca llegó de 25 mil hectáreas en 1975 a 200 mil 10 años después. En 1992 se llegó a sembrar 220 mil hectáreas entre Yungas y Chapare y la erradicación era apenas de 7.000 he./año, se había producido lo que Federico Aguiló llama “el maremoto del narcotráfico” en Shinahota, Villa Tunari, Ivirgarzama, Eterazama, Valle Ivirza, Ichilo y ya para entonces quechuas y aimaras se lanzaron al Parque Isiboro Sécure sobre territorio Yuracaré y para convertirlos en pisacocas o huir de sus territorios originarios. La coca está también Cliza, Toco, Punata, Sacaba, Tiraque, se produce allí sulfato base. Durante otros 10 años se produjeron escaramuzas en la “champa guerra cocaleros Umopar, DEA” con un número notable de muertos, desaparecidos y heridos, algunos de esos incidentes como el asesinato de los esposos  Andrade (teniente de policías y su esposa) salpican al propio Evo Morales hasta tanto los incidentes no sean del todo esclarecidos.
Cuando no habló EM de Chile y el Mar, habló de la coca y del acullico desde Macchu Picchu , presagiando una lucha sin cuartel hasta lograr la “descriminalización de la hoja de coca” lo que no se dará porque no son palabras ni discursos floridos que los 94 países miembros de la Convención de Ginebra que la suscribieron quieren ver sino los hechos (la fakta) en lenguaje coloquial. No existe hasta el día de hoy un informe científico inobjetable de universidad alguna o institución solvente que avale el supuesto “valor nutritivo e inofensivo” de la hoja. Por tanto al anunciar “batalla por la despenalización” sólo se está introduciendo la “violencia germinal”. Factor de peligro para Bolivia que por acción de su Presidente quiere borrar de la memoria colectiva. No podemos advertir entonces en esa actitud, ninguna señal positiva de mejores días.

viernes, 23 de diciembre de 2011

miles de luces adornan la Navidad en Cochabamba (texto y fotos de OPINION)


La ciudad de Cochabamba tiene un atractivo especial en las noches. Millones de foquitos adornan plazas y fachadas de empresas, viviendas y pesebres. Los niños y niñas son los más entusiastas para salir y recorrer diversas zonas de la ciudad. Por ello, las decoraciones incentivan, de forma indirecta, la unión familiar.

La Alcaldía de Cercado, que en años pasados lanzaba concursos de iluminación y de pesebres, decidió suspender esa actividad desde este año, porque sólo participaban quienes contaban con más medios económicos.

El jefe de Fomento al Arte y Prácticas Culturales Alfredo Coca informó que este año se dedicaron a fomentar los festivales de villancicos en las comunas. 

La actividad logró el entusiasmo de los vecinos y acercar la Alcaldía a la gente. “La población antes se veía del palco y los festivales de villancicos son positivos para la familia”, dijo.

En los festivales, los vecinos se suman con festejos para los niños y niñas.

13 es el distrito que 

celebrará hoy, a partir de las 9 de la mañana, el Festival de Villancicos. El evento será en la comuna Tunari, en Taquiña Chica donde concluye el recorrido del taxitrufi 123.

Estará la estudiantina Cochabamba, el teatro Trono y la Orquesta Sinfónica, entre otros grupos. Similares eventos se cumplieron en otras comunas desde el pasado lunes. Por otra parte, la Casa Comunal de Pacata organizó para hoy a las 8:00 un encuentro de niños y niñas por Navidad.

sábado, 17 de diciembre de 2011

El Deber está mostrando la trampa en que cae Evo, defiende el akullicu, yungueños dicen la nuestra es para tal, la chapareña es excedentaria no merece ser defendida. interesante puntuación

Los cocaleros de Chapare, que asistieron a la ‘cumbre social’ convocada por el Gobierno, exigieron que el cultivo legal de la hoja se duplique, mientras que los pueblos indígenas reunidos en Santa Cruz plantearon la necesidad de que los cocaleros del país paguen impuestos y se haga un referéndum sobre la expansión de sus cultivos.
Por otro lado, los cocaleros de los Yungas de La Paz le piden al presidente Evo Morales que acepte someter el tema de la coca y su cultivo a exámenes rigurosos y a un referéndum nacional, pues sostienen que la hoja de Chapare no sirve para el consumo en forma de acullico.
El Gobierno no ha respondido a estos desafíos y sólo ha repetido, en Cochabamba, su prédica a favor de la despenalización de la hoja de coca, que es considerada una droga en sí misma por la ONU.
De parte del Gobierno, también se conoció el pedido de autorización para que la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) pueda derribar avionetas que estuvieran llevando droga en el territorio nacional.
Todo esto muestra que la cuestión de la coca se ha convertido en el eje de la política y la economía de Bolivia, pues dos ‘cumbres’ simultáneas la tuvieron como tema central de sus deliberaciones.
Por lo demás, la presencia de mafias internacionales que han convertido a Bolivia en uno de los países más inseguros de la región, es algo tan grave como que las naciones vecinas están tomando medidas para establecer una especie de cuarentena sobre el país, para protegerse de las drogas que exporta por todos sus costados.
Los pueblos originarios del oriente y del occidente, reunidos en Santa Cruz, además de los cocaleros de Yungas, están señalando un punto neurálgico de la realidad boliviana que no se puede ignorar.
La coca que no se usa en el acullico es un problema para Bolivia y para todos los países vecinos. Ha hecho que crezca la delincuencia y con ella la inseguridad.
Es sabido, como lo sostienen los cocaleros de los Yungas, que la hoja producida en Chapare no sirve para el uso tradicional, sino solamente para la fabricación de droga.
El desafío de los cocaleros yungueños tendría que ser tomado con mucha seriedad por todos los bolivianos , en lo posible, convertido en un referéndum nacional.
El Gobierno está en su derecho de plantear la despenalización del acullico de coca. Pero al hacerlo está reforzando, quizá sin saberlo, la tesis de quienes sostienen que el acullico sólo es posible con la coca de Yungas.
Si hay una coca que no sirve para el acullico, habrá que eliminarla por completo, es la conclusión inevitable de este debate.
Es demasiado alto el precio que están pagando los bolivianos por el hecho de que el Gobierno defiende la coca de Chapare. El país se ha convertido en el paraíso de las mafias internacionales y los vecinos han comenzado a levantar barreras.
El país es mucho más importante que los cultivos ilegales de una hoja. El futuro de Bolivia no puede ser puesto en peligro por culpa de una droga.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Jaime Liendo retrotrae la historia de la hoja de coca, sus usos durante el incario y la colonia y el pedido de Evo "para repeler" el narcotráfico. No sabe acaso que la primera ayuda es dejar de producir la hoja? al contrario la aumenta

Históricamente el problema de la coca, más propiamente su consumo mediante la masticación se remonta a los primeros años de la conquista española de la geografía que abarcaba al imperio de los incas, donde se conocía desde tiempos inmemoriales las propiedades de la hoja de coca cuyo uso estaba prohibido al consumo del pueblo, siendo solamente autorizado a la nobleza incaica y al sacerdocio en ceremonias completamente reglamentadas y en fechas bien definidas.

También su uso estaba autorizado a los practicantes de la medicina llamados kallahuayas que la empleaban en la curación de enfermos. Hasta hoy día se conocen a los médicos incaicos que aplican la hoja de coca para curar y aliviar diferentes dolencias mediante preparados diversos cuyo ingrediente principal es justamente la hoja de coca. En el imperio incaico, la masticación o acullico de la coca estaba absolutamente prohibido bajo penas muy severas, pues únicamente tenían ese privilegio los sacerdotes y la nobleza en ceremonias bien precisadas; mas cuando llegaron los conquistadores establecieron el acullico en horarios señalados para los mitayos (esclavos para trabajar las minas y los campos) en su jornadas de duro trabajo, ya que el consumo de la coca mediante la masticación les mitigaba el hambre, la sed y el cansancio. Posteriormente, desde la independencia, la costumbre inculcada por los conquistadores, continuó y se hizo una necesidad en el mundo indígena principalmente, hasta que las nacientes mafias de narcotraficantes extranjeros llegaron a Bolivia para enseñar a los campesinos de los Yungas y el Chapare, zonas aptas para la producción de la coca, la fabricación artesanal de la “pasta básica” con alto contenido de cocaína; para ello adelantaron dinero en dólares americanos a los agrarios quienes ilusionados con este nuevo “negocio”, proliferaron junto a otros individuos dispuestos a enriquecerse rápidamente. 

Lo dicho brevemente fue el comienzo de un boom económico en las zonas cocaleras que incrementó el cultivo de la coca, de doce mil hectáreas autorizadas a más de treinta mil actuales, convirtiendo a Bolivia en el tercer productor internacional de droga cocaína, ya que de las factorías artesanales se pasó rápidamente a la producción industrial que hoy por hoy se establecen en los lugares más increíbles del territorio nacional, por lo cual debido al inmenso poder económico de los narcotraficantes han rebasado a la capacidad del Gobierno para luchar contra las mafias nacionales y extranjeras dedicadas a la producción y comercio de la droga cocaína.

Lo realmente triste de esta situación es que el consumo de cocaína se ha incrustado en el comercio local induciendo cada día a más bolivianos de toda condición al consumo de la droga que en Bolivia está al alcance incluso de las clases populares y por ello la juventud boliviana ha entrado en los mismos vicios delincuenciales que en los países ricos que son los mayores consumidores de la cocaína que produce un índice de delincuencia que jamás se había visto en Bolivia, pues los periódicos están llenos de horrorosos crímenes producto de los adictos a la droga que por conseguirla delinquen cometiendo increíbles actos delincuenciales. En la reciente Cumbre Plurinacional del MAS, el Presidente ha reconocido la incapacidad de los estamentos nacionales encargados de la lucha contra el narcotráfico y ha pedido a la comunidad internacional una ayuda en tecnología moderna y provisión de elementos sofisticados para actualizar a las fuerzas antinarcóticos bolivianos a fin de erradicar de la nación boliviana los males de la droga que ya han rebasado el control especialmente en el consumo de cocaína de la propia juventud boliviana. 

miércoles, 14 de diciembre de 2011

tal cual solicitamos en nuestros textos ahora los indígenas de 34 "naciones" piden que la coca pague impuesto nacional. SEEM y el MAS resisten la iniciativa "por el control que significaría"

La Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob) y el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq), plantearán en la cumbre social paralela que efectúa en Santa Cruz que se realice un censo que defina la actual cantidad de cultivos de coca y que en función a esaos datos se impongan tributos a ese negocio.



El presidente de la Cidob, Adolfo Chávez, dijo que en la cumbre social se pondrá a consideración esta propuesta para que exista un mejor control por parte de las autoridades no solo departamentales sino municipales para la venta de la hoja de coca.



“Proponemos que se haga un censo al cato de coca para que de esa forma puedan también tributar. Al mismo tiempo este censo va a permitir que en las ciudades capitales de los departamentos haya un mejor control con los gobiernos municipales y departamentales al momento de vender la coca. Eso nos va permitir saber a ¿dónde va la coca?. No puede ser que un determinado sector no tribute y sea el más beneficiado, estos temas deben ser evaluados en estas mesas”, sostuvo Chávez.



En tanto, el dirigente de la Conamq, Rafael Quispe, afirmó que los estudios realizados anteriormente señala que la coca del chapare no sirve para el consumo y propone un referéndum para definir el destino de los cultivos ilegales.



“Va a ver varias propuestas como el tema impuestos. Nosotros decimos ante eso que haya referéndum que debe cumplir la coca ilegal, seguramente se debe hacer un control. Estamos poniendo en riesgo no solamente nuestra juventud, nuestro hijos están cada vez en esa debilidad de caer a las drogas”, dijo Quispe.



Los cocaleros del trópico de Cochabamba pidieron, en el marco de la cumbre social de Cochabamba, que se eleve el incremento de la producción de los cultivos de la hoja de coca en estas zonas de 12 mil a 20 mil hectáreas, a través de la modificación de la ley 1008.



TIPNIS



Los representantes de la Cidob y el Conamq aseguraron que no permitirán la modificación de la ley corta que prohíbe cualquier construcción de carreteras por medio del TIPNIS, como sugieren los sectores que acudieron a la cumbre del MAS en Cochabamba.



“Justamente nosotros no podíamos recibir una puñalada por la espalda, esa intensión está de parte del legislativo que fue presenta un senador del MAS, nosotros nos sentiremos firmes con las decisiones que han tomado las bases y se trata de defender el territorio halla en la selva lo vamos a hacer”, afirmó el líder de los indígenas Adolfo Chávez.

no lo dice la oposición. son las agencias como la AFP que confirman el destino de la cocaína boliviana hacia Brasil donde el número de consumidores aumentó en forma dramática y abrupta.

Según una investigación del diario Valor publicada este lunes, más del 50% de la cocaína que se procesa en Bolivia, tercer productor mundial, tiene como destino Brasil.
"Brasil pasó, en los últimos diez años, de país de tránsito a un país de consumo" de cocaína, dijo Murilo Vieira, funcionario diplomático de la embajada brasileña en La Paz.
El país sufre "el efecto colateral" de haber sacado de la pobreza a 30 millones de personas, que se convirtieron en consumidores de clase media en la última década, agregó Vieira, citado por Valor.
"La llamada nueva clase media pasó a tener acceso a la cocaína y a una droga relativamente barata que es el crack" (residuo de la cocaína), señaló el diplomático.
A raíz del aumento del consumo en Brasil, "mafias colombianas, mexicanas, peruanas y brasileñas comenzaron a establecerse en Bolivia para exportar la droga" a territorio brasileño, según Valor.
"Entre un 60 y 80% de la cocaína boliviana tiene como destino el mercado brasileño, estimado en unos 900.000 consumidores", lo que convertiría al país en el tercer mayor consumidor de esa droga detrás de Estados Unidos y la Unión Europea, indicó.
El control por las rutas del narcotráfico ha desatado en Bolivia una lucha entre grupos mafiosos, a "veces violenta, a veces no tan violenta, pero donde juegan todas" las organizaciones, dijo a Valor Douglas Farah, investigador del Centro Internacional de Evaluación y Estrategia en Estados Unidos.
Bolivia, tercer productor mundial de cocaína después de Perú y Colombia según la ONU, suscribió a principios de año un acuerdo con Brasil para combatir el tráfico de droga con aviones no tripulados brasileños.
La semana pasada, el gobierno brasileño reconoció que enfrenta una "epidemia del crack" a causa de la explosión del consumo de esa sustancia, y anunció una ofensiva que combina atención médica a los consumidores y un fuerte combate al tráfico en las fronteras.
En 2010, la policía federal brasileña incautó casi 28 toneladas de cocaína (pasta, clorhidrato y crack) y 154 toneladas de marihuana. Hasta agosto de este año había decomisado 15 toneladas de cocaína y 87 de marihuana, dijo un portavoz de la policía federal.
l AFP l

sábado, 10 de diciembre de 2011

La Prensa insiste en su patriótica denuncia. en Bolivia están operando cárteles de México y el gobierno pretende ignorarlo. el silencio oficial infunde sospechas, todos los signos coinciden.

Lo venimos enunciando a través de esta página editorial, los carteles internacionales de la droga han visto a Bolivia como un centro estratégico para el tráfico ilegal de estupefacientes. El Gobierno, por su parte, ha hecho grandes esfuerzos para minimizar la existencia de los mismos en territorio nacional. Después del informe presentado por la Drug Enforcement Agency (DEA) al Senado de Estados Unidos de Norteamérica, donde se determina, en función de las investigaciones que realiza esta agencia antidrogas, que en el país radican carteles de la mafia mexicana —cuyo objetivo es traficar cocaína peruana y boliviana hacia el Brasil, Argentina, Chile, Paraguay y posiblemente otros Estados—, seríamos irresponsables en no considerar este hecho.
Lo que nos preguntamos es si era realmente necesario un documento de esta naturaleza para iniciar una seria y objetiva investigación sobre la existencia de carteles en el Estado Plurinacional. ¿Por qué se viene negando una realidad que estuvo siempre frente a nuestras narices?
La proliferación de los cultivos de la hoja de coca en diversos puntos del país, inclusive en el Parque Nacional Isiboro Sécure —que goza de protección jurídica por su condición de reserva natural—, es una primera advertencia respecto del incremento de la producción de cocaína en Bolivia. La propagación de la violencia armada en las calles de las principales ciudades del país, definitivamente, es una alarma. Los asesinatos a plena luz del día. La ola de balaceras que han terminando con muchas vidas. Los múltiples, repetitivos y sistemáticos ajustes de cuentas, han sido un mensaje claro de que algo turbio se gesta en nuestro territorio. La presencia de extranjeros, de delincuentes de alto vuelo de variadas nacionalidades, constituye otro indicador de que grupos peligrosos rondan las urbes. ¿La cantidad de automóviles último modelo de las más variadas marcas, así como el aumento de prostitutas internacionales (de alto vuelo), no son acaso sinónimos del modus vivendi de estos criminales? ¿Por qué se pretende tapar el sol con un dedo? ¿Cuál el afán de rechazar la tesis de que los narcotraficantes radican ahora en Bolivia?
El silencio de las autoridades de turno ya no genera incertidumbre. Al contrario, lo que se calla termina por confirmar la presencia de estos carteles. El silencio, en este caso, no es la mejor respuesta. Más que una explicación, que una justificación o una apología, lo que la ciudadanía merece es la ejecución de una serie de políticas públicas destinadas a combatir, con rigurosidad, a estos carteles. La presencia del Gobierno en la solución de este complejo problema es de vital importancia y, hoy por hoy, las principales autoridades brillan por su ausencia.