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miércoles, 22 de septiembre de 2010

Evo Morales nos sorprendió a todos con una nueva política antidrogas. ahora está a favor de la penalización? Será verdad?

¿Hacia la despenalización de las drogas?

Mauricio Aira

Cuando los despenalizadores emprendían una de sus repetidas campañas para desgravar la ilegal situación de la cocaína utilizaron un enorme despliegue propagandístico repitiendo sus conocidos argumentos engañosos “-un mundo libre de drogas” porque al quitársele el carácter de prohibido como sucedió antes con el tabaco y el alcohol, disminuirá el consumo y el mundo entero se sentiría feliz libre de la drogadicción-, emprendimos la tarea de encontrar e identificar las fuentes financieras e ideológicas de tal empresa, con ayuda de tres religiosos escandinavos interesados también en descubrir de dónde venían los recursos y las energías que llegaron a varios colectivos bolivianos, entre ellos los productores de la hoja del coca de El Chapare.

Nos llevó la tarea algunas semanas y descubrimos varias cosas. 1.Entre los despenalizadores estaban algunos activistas a sueldos de Holanda y Bélgica que lograron desprestigiar valiosos proyectos entonces en plena marcha como el lechero de Ivirgarzama (Planta Industrializadora Milka). 2. Los financiadores (ONGs) atraídos porque los beneficios de “sus proyectos sustitutivos” llegaban a humildes campesinos, recibieron recursos de los sindicatos socialdemócratas y comunistas, de ciertas comunas europeas y estadounidenses que actuaban de buena fe. 3. Los grandes fabricantes de cigarrillos, apuntando a sustituir a las drogas ilegales, invertían (¿lo seguirán haciendo?) en los programas alternativos. 4. Los legalizadores se infiltraron en organismos de la ONU que sostienen el mandato de un “control sostenido en el consumo y la comercialización de las drogas”

Mis 3 últimas obras tratan en forma repetida el tema a partir de la Declaración de Cochabamba, marzo de 1996-97, la Convención de Viena sobre la droga, marzo 2003, Droga y Crimen en América Latina mayo de 2003 y los artículos relativamente recientes Diez razones para No Legalizar la Droga (LT Sp.09) Legalizar la Droga (LT En.10) con la venia del lector cito lo escrito para oponer en esencia el pensamiento del control social en lugar de la liberalización de la droga y su pretendida venta libre por lo que cuando leemos “el presidente Evo afirmó no ser partidario de la legalización del consumo de drogas en el mundo” tuve que repasar tres veces el texto de tres fuentes diferentes originadas en Nueva York, para convencerme de que sea una realidad.

Consultado sobre la despenalización de las drogas para combatir el narcotráfico el Presidente habría añadido “no comparto la legalización porque no somos de esa cultura” frase confirmatoria de la primera lo cual constituye un cambio en la política de drogas y narcotráfico que ha seguido el partido gobernante MAS desde su aparición en El Chapare. ¡Vaya! La noticia provoca alivio y la esperanza de una nueva construcción de la lucha contra el narcotráfico y el comportamiento de Bolivia en el seno de NNUU. Es sin lugar a dudas una buena noticia que no tardará en merecer el respaldo tanto de la UE, como de EEUU y los vecinos como Argentina, Brasil, Chile que han estado sufriendo rudos embates de los narcotraficantes.

La droga es una de las grandes plagas de nuestra sociedad. El consumo va en aumento alarmante y algunos lo consideran como desbordante la medicina refrenda que los narcóticos producen daños como la zozobra, la melancolía la depresión extrema, los brotes psicóticos con tendencia al suicidio. Suecia endureció la penalización también para al consumo. Creó una fuerte conciencia social para reducir el uso de drogas mediante la educación sostenida. La estadística refleja resultados positivos comparada con Francia, España e Italia como ejemplos.

lunes, 20 de septiembre de 2010

claro que tiene que ser preocupante el dinero negro que genera la cocaína. sin control alguno distorsiona la economía. desalienta la productividad. LT

El vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, ha tocado recientemente un tema que las autoridades gubernamentales –de éste y de todos los anteriores gobiernos– solían eludir. Ha hablado sobre la influencia del narcotráfico en la economía nacional, rompiendo así un tabú. Y ese en sí mismo es un buen paso, pues abre la posibilidad de que todos los bolivianos, gobernantes y gobernados, nos involucremos en un urgente debate que ya tiende a ser global acerca de la mejor manera de afrontar un problema que nos concierne a todos.

Según los datos con los que García Linera respaldó su abordaje de tan espinoso asunto, la influencia de las actividades ligadas a la economía de la droga está entre 300 y 700 millones de dólares, cifra que coincide con el cálculo que hizo hace tres meses la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (Onudd).

Como se ve, es tan amplia la brecha entre los márgenes mínimo y máximo de tales estimaciones que no pueden ser tomadas sino como una muy gruesa aproximación. Y aunque es muy probable que abunden los argumentos para cuestionar su precisión, lo evidente es que, millones más, millones menos, la importancia del narcotráfico en la economía nacional no es desdeñable. Más aún si se considera que cada dólar activado en cualquiera de las etapas del negocio, desde la producción de la materia prima –la hoja de coca– hasta su comercialización, tiene un efecto multiplicador cuya dimensión es prácticamente imposible de calcular.

No es por eso la precisión de las cifras lo que más debe interesarnos, sino el franco reconocimiento de que de una u otra manera la cadena de la droga es parte importante de la economía nacional y eso es algo que, como lo enseñan las experiencia propias y muchas ajenas, tiene múltiples efectos colaterales en los ámbitos de lo social, político e incluso cultural.

Es tan evidente eso, que lo menos aconsejable es que se continúe optando por el cómodo recurso de excluir el tema de la agenda de preocupaciones colectivas. Eludirlo, minimizarlo o simplificarlo de manera que las muchas derivaciones del problema no puedan ser afrontadas hasta cuando ya es demasiado tarde, como ocurre por ejemplo en México, es la peor de las opciones.

Las palabras con las que el Vicepresidente puso el tema sobre el tapete son más pertinentes aun si se considera que en todo el mundo está avivándose un debate sobre la mejor manera de afrontar el problema de las drogas y la economía que se mueve alrededor de ellas a la luz de los pobres resultados alcanzados con los métodos actuales. Se trata, sin duda, de un reto que por lo controversial que es requerirá mucha paciencia, tino y cautela, pero sobre todo, mucha sinceridad de las partes involucradas entre las que nuestro país ocupa un destacado lugar.

De momento, la posición oficial, la expuesta por el presidente Evo Morales, es de lo más diáfana. Consiste en rechazar la legalización de las drogas pero al mismo tiempo insistir en la despenalización de la hoja de coca. Es sin duda un punto de partida desde el que, con datos como los proporcionados por el Vicepresidente, se podrá iniciar un debate nacional que esté guiado por los intereses de todo el país y no sólo por lo de un solo sector como, en este caso, los productores de coca.

admitir que 700 millones de dólares ingresan por el narcotráfico es alarmante. este dinero ni tributa ni está bajo el control de la economía. es negro

El Gobierno de Evo Morales admitió ayer que los recursos del narcotráfico que alimentan la economía de Bolivia están entre los 300 y 700 millones de dólares, lo que representa entre el 1,5 y el 3% del producto interior bruto (PIB) anual.
El vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, hizo conocer el dato a medios estatales al presentar los proyectos del Gobierno para la industrialización de Bolivia hasta el 2014 (cuando concluirá la segunda gestión del Mandatario) con una inversión de 17.000 millones de dólares.
García Linera presentó las cifras del narcotráfico para rechazar la crítica de analistas y opositores en sentido de que Bolivia ha tenido en los últimos años crecimiento económico, pese a la crisis internacional, debido al aumento de esa actividad ilegal. "Hay distintas cifras del papel del narcotráfico en la economía boliviana. Se calcula que en promedio entre el 1,5 y el 3 por ciento del total de la economía boliviana puede venir de ingresos del narcotráfico", dijo García Linera.
Explicó que esos porcentajes representan de 300 a 700 millones de dólares en el PIB de 17.000 millones de dólares que tiene Bolivia.
Enfatizó en que los recursos del tráfico de drogas, que son bajos si se compara con el PIB, no explican el crecimiento del país, ni de ahorros bancarios, ni de las reservas monetarias internacionales.
"Es una actividad ilícita que genera dinero. Hay que sancionarla, castigarla, perseguirla, pero en ningún momento explica estas características del crecimiento. Eso tiene que ver fundamentalmente con la expansión del aparato productivo", dijo García Linera.
En Bolivia, la hoja de coca tiene usos culturales, medicinales e industriales, pero también ha sido desviada por los narcotraficantes nacionales y extranjeros a la fabricación de la cocaína. Morales continúa siendo jefe de los principales sindicatos productores de coca del país, situados en la zona central del Chapare, donde fue catapultado hasta la presidencia de su país.
El Vicepresidente también destacó que en el crecimiento de la economía boliviana, que este año alcanzará a 4%, influyó la nacionalización de empresas privadas nacionales y extranjeras, cuyas ganancias se invierten hoy en el país y no salen al exterior.
García Linera además explicó los planes de industrialización de gas y minerales para los próximos cuatro años que impulsa Morales (quien gobierna desde el 2006), aunque reconoció que existen problemas burocráticos que les impiden avanzar más rápido.
Un reciente informe de las Naciones Unidas señala que Bolivia tiene la capacidad para producir 113 toneladas anuales de cocaína. En 2009, las autoridades se incautaron de unas 26 toneladas entre pasta y clorhidrato de cocaína, según la Policía. A nivel internacional Bolivia ocupa el tercer lugar como productor de cocaína y ser una área de tránsito de esa sustancia procedente del Perú./Agencias 17 toneladas de cocaína en lo que va del año ha decomisado la fuerza antidroga.MÁS DATOSPlantaciones • La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) estableció que la superficie de plantaciones de coca, en Bolivia, se duplicaron entre 2000 y 2008, llegando en este último año a 30.500 hectáreas.

DEA expulsada • En noviembre de 2008, el presidente de Bolivia, Evo Morales, decidió suspender “indefinidamente” las operaciones en Bolivia del Departamento Antidroga de Estados Unidos (DEA) tras acusarlo de realizar “espionaje” y “conspiración” contra su Gobierno.Ref. Fotografia: DECOMISO. La mayor cantidad de cocaína incautada en el país proviene de laboratorios colombianos.

sábado, 18 de septiembre de 2010

críticas a un editorial de LosTiempos que saliendo de su línea habitual incurre en apreciaciones fuera de contexto

El pasado miércoles, como ocurre el 15 de septiembre de cada año, el presidente de Estados Unidos presentó al Congreso de su país un informe acerca del estado actual de los acuerdos internacionales sobre interdicción y lucha contra las drogas. Se trata de un reporte anual sobre cuya base el Departamento de Estado decide qué países son “certificados” y por lo tanto, “premiados” con estímulos como preferencias arancelarias, y qué países, al no merecer la “certificación” estadounidense, son sometidos a diversos tipos de sanciones.

Por tercer año consecutivo, el informe en cuestión fue negativo y contradictorio para el país. Y como era de esperar y no podía ser de otra manera, fue recibido por el presidente Evo Morales con términos muy duros. “El Gobierno de Estados Unidos no tiene ninguna moral para hablar de la droga, para hablar de certificación o descertificación”, ha dicho y, es justo decirlo, tiene toda la razón. (Crítica. Evo no tiene toda la razón para negar valor moral al de EEUU porque cumple un mandato de la ONU y porque tiene convenios con el propio gobierno boliviano que no han sido desconocidos legalmente que sepamos para descalificar cuando se trata del incumplimiento de lo pactado, que el Norte ratifica "poniendo sus dólares")

En efecto, si se considera que EEUU no ha cosechado durante las últimas décadas nada más que fracasos en su “guerra contra las drogas”, resulta indefendible la tozudez con que sus élites burocráticas se aferran al rol de gendarmes del mundo. Peor aún si se considera que los países que más aplicadamente se ajustan a las fórmulas y a los criterios que guían a los “certificadores” muestran resultados que de ningún modo pueden ser vistos como dignos de ser imitados.

El caso más patético en ese sentido es el de México, donde desde 2006, cuando el Gobierno de Felipe Calderón optó por reforzar los tan recomendados métodos de lucha contra las drogas, se ha desencadenado una atroz guerra que ya ha costado 28 mil muertes en tres años, 13 mil de ellas durante los últimos 18 meses, sin que el flujo de drogas haya disminuido. (Crítica: Las muertes en México no se deben a la aplicación de métodos para combatir el narcotráfico. Se deben a la ferocidad de las bandas o carteles en defender sus mercados y en la corrupción de agentes y policías que exacerban las rivalidades para cosechar recursos de ambos lados)

La experiencia estadounidense en ese sentido no es en nada mejor, como lo confirma el más reciente informe de la Administración de Servicios Sanitarios Mentales y de Abuso de Sustancias (Samhsa, por su sigla en inglés), según el cual el consumo de drogas ilegales en EEUU aumentó durante el último año en un 8,7 por ciento.

Son esos, entre muchos otros datos fehacientes, los que hacen que Evo Morales no esté solo cuando de cuestionar la política estadounidense contra las drogas se trata. Está, más bien, muy bien acompañado, pues notables personajes como los ex presidentes Fernando Henrique Cardoso (Brasil), Ernesto Zedillo (México) y César Gaviria (Colombia), junto a un número creciente de líderes sociales y culturales del mundo entero, se han dado a la tarea de promover un debate a escala global sobre el tema. (Crítica: el debate no puede estar a favor de Evo que al incentivar la producción de hojas de coca, aspecto que ni siquiera menciona el editorialista, está "permitiendo" mayor producción de cocaína por tanto de "su exportación" a los mercados de consumo que no sólo EEUU)

El hecho de que tras la misma causa se alineen personajes tan dispares ideológicamente como Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez, por ejemplo, es una muestra de que el asunto ha adquirido una dimensión que trasciende las fronteras políticas. (Sería interesante conocer en detalle lo que opinan los escritores citados sobre la coca)

Así también lo confirma el vigor con que ha irrumpido el ex presidente de España Felipe González para promover la organización de un foro internacional que aborde la legalización de las drogas. (Crítica: lamentable que Gonzáles hubiese caído en la trampa de pedir la liberalización de las drogas en lugar del control y penalización que hoy por hoy no permite que en países como Suecia penetre la cocaína por ejemplo sembrando muerte y dolor)

En ese contexto, el presidente Evo Morales tiene sólidos argumentos para asumir un rol protagónico en el debate global que ya se ve venir. (Crítica. Me deja alarmado el aliciente que Los Tiempos ofrece a Morales con éste último párrafo, como felicitándolo por sus "sólidos argumentos", cuáles: la proliferación de los cocaleros y la mayor producción de cocaína?)

jueves, 16 de septiembre de 2010

la respuesta de Evo a la descertificación de Obama no tardó. bastante descortés y altanera no se sincera con la realidad en cuanto a coca-cocaína!


El presidente Evo Morales calificó este jueves como política la descertificación que hizo el Gobierno de los Estados Unidos a Bolivia por haber "fallado de manera demostrable" en la lucha antidrogas. El mandatario, que participa de la reunión de la Coordinadora Nacional para el Cambio (Conalcam) en la casa campestre de esta capital, dijo además que el informe presentado en la víspera por su homólogo estadounidense Barack Obama, es contradictorio, ya que por un lado destaca los esfuerzos de Bolivia en la lucha antinarcóticos y por otro lado decide descertificarlo. El mandatario insistió en que la mejor manera para que el narcotráfico sea eliminado es que el gobierno del país del norte elimine el mercado de la cocaína y controle a los consumidores de este narcótico y que cierren sus fronteras para evitar el ingreso de más droga a esa nación. El Gobierno de los Estados Unidos descertificó este año, por tercera vez consecutiva, a Bolivia en su lucha contra el narcotráfico, si bien reconoció algunos avances en las tareas de erradicación e incautación de droga, no ve suficientes los esfuerzos. El informe emitido por Obama reiteró que el alejamiento de la Fuerza antidrogas norteamericana (DEA por sus siglas en inglés) perjudicó el combate a las organizaciones dedicadas al tráfico de sustancias ilegales. "El Gobierno de Bolivia ha fallado de manera demostrable en cumplir sus obligaciones señaladas en los acuerdos antinarcóticos internacionales durante los últimos 12 meses", señala parte de la nota hecha conocer por la Embajada de los Estados Unidos en Bolivia. Morales dijo al respecto que la lucha antidroga en el país mejoró ostensiblemente sin la DEA que, dijo, sólo se dedicaba a ordenar a las fuerzas militares y policiales bolivianas. No obstante, reconoció que la lucha antidroga que impulsa su Gobierno a través de la Policía y las Fuerzas Armadas no puede hacerle frente a la tecnología avanzada que tienen los grupos de narcotraficantes para continuar con su ilícita actividad. Según los Estados Unidos los "logros aunque importantes, lamentablemente no han dado lugar a una reducción neta en el cultivo de coca o en la producción de cocaína en Bolivia". El mandatario aprovechó esta parte del documento para calificar de contradictorio el informe emitido por Obama. "Estados Unidos no acepta que un país tan pequeño como Bolivia esté mostrando dignidad en la lucha contra las drogas que es además de responsabilidad compartida con el gobierno de los Estados Unidos", indicó. Morales aseguró que mientras siga siendo presidente, el país será descertificado por Estados Unidos, que no acepta un gobierno que tenga una posición anticapitalista y antiimperialista. "Siempre tendrán un argumento. Saben que el Gobierno boliviano hace esfuerzos en la lucha contra el narcotráfico, pero saben que es un pretexto para el imperialismo de Estados Unidos que tiene intereses geopolíticos en el país", indicó. El gobierno de los Estados Unidos señala que la descertificación no evitará que Bolivia y Estados Unidos continúen las negociaciones para restablecer relaciones diplomático, ni reducirán la ayuda de este país para luchar contra la droga. "Estados Unidos sigue comprometido a concluir la negociación de un acuerdo marco sobre temas de interés mutuo, que incluye la lucha contra el narcotráfico, el comercio y la cooperación", cita la nota.

Obama afirma que Bolivia falló en el compromiso de erradicar la coca. sin embargo el Presidente recomienda al Congreso continuar ayudando a Bolivia.

En su informe anual al Congreso de Estados Unidos sobre los principales países de producción y de tránsito de drogas, el presidente Barack Obama dijo ayer que el Gobierno de Bolivia ha ‘fallado de manera demostrable’ en cumplir sus obligaciones señaladas en los acuerdos antinarcóticos internacionales durante los últimos doce meses.


A pesar de esto, y en reconocimiento de la responsabilidad compartida en la lucha contra el narcotráfico, el presidente Obama invocó una "exención en razón de un interés nacional vital" que garantiza que Estados Unidos seguirá cooperando con Bolivia.


El mandatario estadounidense aseguró que su país sigue comprometido a concluir la negociación de un acuerdo marco sobre temas de interés mutuo, el cual incluye la lucha antidroga, el comercio y la cooperación. “Estados Unidos reconoce y apoya los esfuerzos de Bolivia para combatir la producción y el tráfico de narcóticos ilegales”, agregó Obama.


En 2009, Bolivia erradicó 6.341 hectáreas de coca, un aumento del 21% respecto al año anterior. Este año, Bolivia ha erradicado 4.744 hectáreas de coca hasta el 31 de agosto, lo cual representa un aumento del 16% con respecto al mismo periodo del año pasado, en camino hacia la meta declarada por el Gobierno de Bolivia de erradicar 8.000 hectáreas durante el año 2010.


La Policía boliviana también ha informado acerca del aumento en incautaciones de base de cocaína, destrucción de laboratorios de producción de cocaína, así como en las detenciones de presuntos productores y traficantes de drogas.


Además, Estados Unidos comparte la preocupación del Gobierno de Bolivia por la mejora de los métodos de producción de cocaína, por una creciente presencia de narcotraficantes extranjeros y por el tránsito de drogas por el país. La expulsión de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) ha perjudicado los esfuerzos para identificar y desmantelar organizaciones narcotraficantes, dice la administración estadounidense.

Fuentes del Ministerio de Gobierno señalaron anoche que el Ejecutivo se pronunciará hoy sobre este tema.

Cáceres dice que Brasil doblará ayuda
Brasil está dispuesto a duplicar la ayuda de más de un millón de dólares que otorga a Bolivia para combatir el narcotráfico y erradicar plantaciones ilegales de coca, informó el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres.
El funcionario, principal encargado de la lucha antidrogas en el país, declaró a medios oficiales que Brasil tiene una ‘apertura total’ y está ‘predispuesto’ a dar una "mayor cooperación".
Una fuente del viceministerio dijo que Cáceres viaja hoy a Río de Janeiro para hablar sobre el particular en el seminario Geopolítica de las drogas, organizado por el Gobierno de Brasil.
La embajada de ese país, consultada por Efe, anotó que Cáceres no tiene concertadas por ahora citas con autoridades en Brasil, destino de al menos el 59% de la cocaína producida en Bolivia, según la Policía Federal.
Las Fuerzas Aéreas de ambos países realizaron en agosto ejercicios conjuntos para reforzar la lucha contra el narcotráfico.


miércoles, 15 de septiembre de 2010

Masistas corruptos! Masistas ladrones! cambiaron coca por acerrín de un depósito. Martha Gonzáles masista fue echada


El Director General de Control de Hoja de Coca e Industrialización (Digcoin), Luis Cutipa, informó el martes que fue destituida la Directora regional de Santa Cruz y que presentó una demanda en contra de varios funcionarios sospechosos de sustituir 12.500 libras de coca decomisada por aserrín.

"Me querellé en contra de algunos malos funcionarios de la Digcoin-Santa Cruz porque cambiaron la hoja de coca incautada por las patrullas del Grupo Especial de Control de Coca (GECC) por aserrín y bagazo de caña", explicó a la ABI.

Informó que fue destituida la directora Regional de la Dirección General de Control de Hoja de Coca, Martha Gonzales Flores.

"La destituida Directora debe responder por qué o qué pasó con la coca incautada como responsable principal de la custodia de ese producto con fines ilícitos en Sata Cruz", remarcó.

Aseguró que el proceso judicial instaurado en la Fiscalía de Distrito de Santa Cruz determinará el grado de responsabilidades.

Cutipa explicó que de los galpones de Digcoin, donde se deposita la hoja de coca incautada al narcotráfico o que es desviada para la elaboración de base de cocaína, desaparecieron 250 taques, cada uno de 50 libras.

Dijo que las bolsas, donde deberían estar las 12.500 libras de coca, estaban llenas de aserrín y vagazo de caña, acción que es considerada como hurto.