Redacción La Prensa.- Los cocaleros invaden permanentemente el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) en procura de ampliar sus áreas de cultivo, ratificó ayer el dirigente indígena mojeño Ernesto Sánchez Meruvia.
El viernes pasado, Jesús Dávalos Masua, corregidor de la comunidad San Miguelito, asentada en proximidades del río Isiboro, denunció que el más reciente intento de avasallamiento del área protegida se produjo el miércoles 15, cuando 200 cocaleros —según dijo— ingresaron al territorio indígena.
Sánchez Meruvia aseguró que ese último intento fue repelido por los indígenas residentes allí que echaron a los invasores.
Atribuyó el constante ingreso de cocaleros a la zona a “vivarachos que venden lotes dentro del parque y a que una libra de coca cuesta 27 bolivianos en el mercado de Eterazama o cualquier otra población del Chapare, pero el precio de 20 libras de yuca es de 20 bolivianos”.
El representante de la comunidad mojeña admitió que los indígenas acullican, pero que no siembran la hoja de coca.
“Para nosotros, el monte es vida. Por eso no hacemos chacos para el cultivo. Si tumbamos árboles es para levantar nuestras chozas, no para desmontar”.
Como consecuencia del ingreso permanente de cocaleros al área protegida, los indígenas se repliegan cada vez en el interior del monte. “Somos unas 3.000 familias formadas por unas diez mil personas que vivimos en el parque. La mayor parte de nuestros asentamientos está cerca de los tres ríos más importantes de toda esta región, el Isiboro, el Sécure y el Ichoa”.
Aunque Sánchez Meruvia no pudo calcular la superficie desmontada para cultivar coca, aseguró que estas plantaciones se encuentran en proximidades de las comunidades de Mercedes, Santa Teresa y San Miguelito.
“Ellos, los cocaleros, son los más interesados en que se abra la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, porque saben que a través de ese paso podrán asentarse dentro de los límites del territorio indígena”.
El lunes, el senador cocalero Julio Salazar negó que los cultivadores chapareños hubieran invadido el área asignada a los originarios de la zona.
Ya hubo violencia en la región
El 26 de septiembre de 2009, indígenas enfrentaron a cocaleros que se habían asentado en un área próxima a la comunidad de San Miguelito, dentro del área protegida. Un cultivador de coca perdió la vida y dos indígenas sufrieron heridas en aquella escaramuza.
En 1990, un acuerdo consensuado entre los indígenas y los colonizadores permitió delimitar la zona de explotación exclusiva para los indígenas, que consta de siete polígonos, sin embargo, él último ha sido invadido.
Los violentos aborrecen el diálogo, prefieren resolver los conflictos con el uso de la fuerza física, las armas, la tortura y el miedo. Los que aman la paz, se oponen al uso de las armas y buscan por sobre todas las cosas el entendimiento, la fraternización.
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miércoles, 22 de junio de 2011
jueves, 16 de junio de 2011
Los Tiempos reclama mayor atención al problema de los cocales cuya faena es el origen de toda la cadena de males en torno del narcotráfico. todos pendientes del informe de la ONU
Como todos los años, al promediar el mes de junio, la oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito emite su informe anual sobre el estado de la lucha contra las drogas en el mundo. Y, como también ya es habitual, en nuestro país se espera con especial expectativa la parte del documento relativa a la extensión de los cultivos de coca, a los éxitos o fracasos del Gobierno en su afán de mantenerlos bajo control.
Si bien Bolivia no es el único país que espera con interés esos datos, pues Colombia y Perú están también sometidos a continuas evaluaciones, y éste tampoco es el primer año que eso ocurre, una serie de factores han confluido para darle al asunto un ribete especial en esta oportunidad.
Por una parte, los últimos meses ha adquirido inusitado vigor en la opinión pública mundial, y especialmente en influyentes círculos políticos, intelectuales y culturales, una serie de cuestionamientos a los criterios aplicados para evaluar los resultados que cada país alcanza con sus respectivos métodos, y según sus posibilidades y limitaciones, en la parte que le corresponde en la lucha global contra el narcotráfico y sus secuelas. Es que la experiencia acumulada durante las últimas décadas ha obligado poner en duda algunos de los parámetros que, hasta hace poco, se consideraban incuestionables.
Un segundo factor que ha contribuido a despertar una especial expectativa en nuestro país es que desde que el Gobierno decidiera asumir por su cuenta y riesgo la lucha contra el narcotráfico, renunciando a la cooperación y el asesoramiento de organismos extranjeros como la Drug Enforcement Administration (DEA), los resultados obtenidos tienen una carga de responsabilidad política de la que en gestiones anteriores estaban exentos. Cada éxito o fracaso puede ser atribuido directamente a la gestión gubernamental y eso le da al asunto una importancia mayor.
A eso se suma, muy ligada a lo anterior, una actitud mucho más drástica de los países vecinos. Brasil, Chile y Argentina, e incluso Paraguay, han intensificado su presión sobre el Gobierno boliviano exigiéndole resultados concretos y tangibles, pues ya no ven la producción y comercialización de cocaína como un problema ajeno —como solía ser hasta hace algunos años—,sino como uno propio, uno que los atañe muy directamente.
Como si esos factores no fueran suficientes, y por razones por demás conocidas, toda la cadena productiva que tiene su origen en las plantaciones de coca tiene para el actual Gobierno una importancia política muy singular que se plasma en los difusos límites que separan al Estado –principal agente represor de las actividades ligadas a la coca y sus derivados— y los productores de la hoja, quienes constituyen su principal base de sustento social.
En tales circunstancias, no es sorprendente que sea mucha la confusión que rodea todo lo relacionado con tan espinoso tema.
Organismos internacionales, países vecinos, autoridades gubernamentales, organismos no gubernamentales y una densa red de movimientos sociales, tienen cada vez más dificultades para lidiar con tan complejo asunto; por lo que grandes contradicciones, vacilaciones, errores y omisiones son la tónica principal. Una muestra más de lo urgente que es reconocer la magnitud del problema.
miércoles, 15 de junio de 2011
manida "muletilla pretextona" la de ministros que se alejan de Evo "por razones de salud" se fue Coca, ante el aumento de las plantaciones de coca en El Chapare. coca chapareña es cocaína.
Dos noticias de interés comparten la jornada: el aumento de plantaciones ilegales de hoja de coca, confirmado por un nuevoinforme de Naciones Unidas, yla salida del gabinete del hasta hoy ministro de la presidencia, Oscar Coca.
Según información divulgada por la oficina de la ONU en La Paz, las hectáreas de coca en el bastión oficialista del Chapare pasaron en el último año de 9.700 a 11.000, poniendo en evidencia el fracaso del denominado “control social” cocalero, curioso método sólo concebible en el Estado Plurinacional Evo-Linerista, donde se pide a los ratones que hagan dieta voluntaria para no agotar las existencias de queso.
Otra vez el país entra en la mira internacional, es “puesto en la agenda del mundo”, al decir del asesor presidencial y hoy candidato a magistrado supremo, Eusebio Gironda. Pero esto no sucede por ninguna hazaña socialista, de esas que harían de Bolivia un país más desarrollado que Suiza en pocos años (Evo dixit), sino, una vez más, por la tolerancia hacia los cultivos de coca-para-cocaína.
Simultáneamente, se conoce la salida de Oscar Coca del Ministerio de la Presidencia por las manidas “razones de salud”, muletilla utilizada para encubrir motivos de mayor credibilidad. Sin embargo, la remoción del funcionario no da lugar a grandes cambios, sino a otro de los tantos enroques a los que ya nos tiene acostumbrados la administración de Morales, que suele intercambiar cargos entre los mismos personajes.
Ahora es el turno del ministro de autonomías Carlos Romero, desde la fecha titular de la cartera de la Presidencia, quien anteriormente se había desempeñado al frente del Ministerio de Desarrollo Rural. Con supuesto perfil moderado, dentro de los estrechos márgenes que existen para ello en el régimen del MAS.
En el acto de posesión de los nuevos ministros (Romero y su sucesora en Autonomía, Claudia Peña), el presidente no dejó pasar la ocasión para ofrecer otro de sus inolvidables consejos medicinales: “Es más importante dormir que comer. Recomiendo que se escapen para dormir un poco. Si uno no duerme tiene cierta perturbación”.
Posiblemente, la salida del Ministro de la Presidencia es la única “erradicación de coca” que el gobierno está dispuesto a implementar…
notishots@gmail.com
viernes, 3 de junio de 2011
de cuando en vez los poderosos intereses que están detrás de la despenalización, lanzan documentos pidiendo tal cosa
Mauricio Aira
Cuando llegué a Europa tiempo atrás estaba convencido que la lucha contra el narcotráfico era cosa de los Estados Unidos. No hay tal la lucha es general. De todos los pueblos europeos, americanos, asiáticos, africanos que aman la libertad y que luchan por la mejor salud de sus habitantes. Me llevó muchos años para entender que detrás de la política restrictiva están los gobiernos sí, motivados en sendas decisiones de las organizaciones populares. Son las grandes agrupaciones como abstemios contra el alcohol, trabajadores socialdemócratas, partidos políticos, padres de familia, asociaciones de educadores y entidades para médicas y médicas que ven en la drogadicción una tremenda enfermedad, un mal incurable para la salud humana.
Primera conclusión. La conducta antinarcóticos no es asunto policial, ni gubernamental, es cuestión de estado, cuestión humanitaria, cuestión moral y ética. Entonces profundiza uno en las formas que ha cobrado la lucha siendo primero incumbencia de los movimientos y de los partidos políticos, luego de los estados y finalmente de las organizaciones internacionales como las Naciones Unidas.
La historia de una política restrictiva adoptada en el seno de la Convención de Ginebra no data de largo tiempo, fue consecuencia del crecimiento de la actividad criminal en muchas regiones del mundo a la vez, especialmente en los países más desarrollados. En el caso concreto de la cocaína su historia es corta. En 1894 el científico Sigmund Freud pronuncia su famosa conferencia describiendo las virtudes de la cocaína, convertida en novocaína, entre otras drogas, benigna para anestesiar ciertos órganos humanos de suyo muy sensibles y delicados como los ojos. Freud había experimentado con la cocaína y sus efectos le resultaban extraordinariamente estimulantes. A partir de allí la droga cobró una popularidad sin precedentes, de modo que cuando Freud hubo experimentado más tiempo y descubrió los efectos nocivos de la cocaína, pronunció una segunda conferencia que no tuvo tanta publicidad ni resonancia como la primera. El daño estaba hecho y gran parte del mundo europeo se convirtió en consumidor, en niveles adinerados.
Un siglo después en 1994 el negocio de la cocaína había crecido a pasos agigantados, el tráfico estuvo en su apogeo y por primera vez Bolivia hizo noticia cuando dos jóvenes fueron detenidos y encarcelados en Canadá procedentes de La Paz y con recomendaciones de libre tránsito de un alto funcionario del gobierno de Bánzer Suárez. Desde entonces hasta nuestros días Bolivia es por desgracia un referente del siniestro tráfico de una droga que incita al vicio y al crimen en muchos sitios del mundo al punto que el control de las drogas aumenta en rigidez y la penalidad es mayor. Eso sí, a instancias de algunos círculos cuatro ciudades europeas instalan consumo libre de drogas en vía experimental en Suiza, Holanda y Dinamarca. Años más tarde se declara que el experimento no había dado los resultados esperados y se lo dio por cancelado.
La reciente resolución del Comité Global de Políticas Antidrogas que tuvo lugar en Nueva York al declarar que la lucha restrictiva antidrogas ha resultado un fracaso pide cambios hasta despenalizar el consumo no de todas, sino en particular de una, considerada la más inocua el cannabis.
El Comité que incorporó a personalidades del mundo intelectual y a varios expresidentes ha dejado en manos de Ban Ki Moon Secretario General de la ONU, el texto del informe solicitando una actitud más constructiva, o sea la legalización en línea directa con George Sorós el magnate estadounidense que invierte varios millones de dólares con este objetivo. No se puede afirmar, aunque los expertos adelantan que detrás de esta tesitura están grandes consorcios como empresas tabacaleras que pretenderían asumir el mercadeo y la distribución de las drogas una vez legalizadas.
Bolivia alineó en el inicio del Gobierno Morales con los despenalizadores, participó activamente en campañas para conseguir la despenalización de las drogas, que se transformó tres años más tarde, en una campaña menor de “desatanizar el akullico”, cómo y dónde se sitúa hoy la actitud estatal es por el momento una incógnita, aunque sería lo más cuerdo y aceptable estar en línea con la Convención de Ginebra.
Suele aparecer de cuando en vez el reiterado texto cuya procedencia ignoro “un mundo sin drogas es posible”, que se refiere a un mundo sin penalización de la droga. Está Sorós y sus ONG detrás de éstos mensajes? Fue el lema que durante un tiempo uso el Foro de San Pablo, por ende el MAS en toda su campaña de oposición. Que cambiara de actitud resultó sorprendente.
Considero difícil un cambio de actitud de la ONU en esta materia por cuanto las estadísticas de consumo de droga, del pernicioso efecto que causan en la salud de millones de seres humanos, la existencia de mafias y verdaderas organizaciones del crimen tenebrosas y desalmadas, nos están convenciendo de no aflojar, no dar brazo a torcer, en acciones para ejercitar un control más severo de las actividades mafiosas, tal como se ejecuta en Escandinavia que ha reducido a niveles insignificantes el narcotráfico, aumentó las penas de prisión, y el seguimiento de los narcotraficantes se ha visto favorecido con el uso de internet, telefonía digital y satelital. En Suecia no aparece ninguna noticia sobre la confiscación de kilogramos de droga, se trata casi siempre de cientos de gramos y en este caso la sentencia judicial no tarda para desalentar la actividad.
La prevención del delito es efectiva por medio de difusión entre niños y jóvenes sin exclusión de ningún educando, en las organizaciones de todo tipo que reciben estímulos para llevar a cabo campañas efectivas regularmente. Se han creado organismos especializados en varios gremios para asumir la prevención y sin necesidad de una masificación de la contra propaganda se mantiene a raya al narcotráfico que por desgracia en otras comunidades provoca tanto daño físico y moral.
sábado, 28 de mayo de 2011
Severo y enérgico Los Tiempos demanda la atención al tema del narcotráfico que cada día es más alarmante reflejo de una realidad insoslayable
Entre soslayar el problema atribuyéndolo a supuestos afanes conspirativos o afrontarlo con la seriedad que merece es de esperar lo segundo
Una serie de notas periodísticas publicadas durante los últimos días han llamado una vez más la atención sobre el ritmo exponencial al que se está extendiendo en nuestro país el problema del narcotráfico. En esta oportunidad se lo ha hecho a través de una serie de reportajes que informan que en el Valle de Sajta, y de manera muy especial en los predios que en el trópico cochabambino tiene la Universidad Mayor de San Simón abundan las fábricas de droga.
Los datos que respaldan tales informaciones son por demás contundentes. Son el fiel reflejo de una realidad que por lo enorme y evidente que es de ningún modo puede ser soslayada. Menos aún en este caso, pues están sólidamente respaldados por informes de los fiscales del área, así como de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) y la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar), instancias estatales que están libres de toda sospecha sobre algún afán malintencionado de sobredimensionar el problema.
La alarma que tales datos provocan es por supuesto enorme, pero lo es mucho más si se considera que no representan un cuadro excepcional, sino sólo una fracción de un fenómeno que con características y magnitudes similares se está reproduciendo a lo largo y ancho del territorio nacional y ni qué decir internacional.
Ante ese cuadro, entre las fuerzas gubernamentales suelen reaccionar de dos maneras muy distintas. La una, que tiende a minimizar el problema con el argumento de que siempre fue así, que en otros países es peor o que son exageraciones difundidas por la oposición o “el imperialismo”. La otra, la más sensata, es la que con honestidad y valentía asume la magnitud del problema, lo reconoce como tal y busca la mejor manera de afrontarlo.
Con motivo de las informaciones que comentamos, las relativas al Valle de Sajta en ambas formas de reaccionar ante el problema se han manifestado con toda claridad.
Por una parte, el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, ha reconocido que, pese a sus muchos esfuerzos, el Estado no puede controlar extensas regiones del país donde el narcotráfico opera y que el Valle de Sajta, con sus 7.000 hectáreas, sería precisamente una de cinco regiones sustraídas por el narcotráfico al control estatal.
Muy diferente ha sido la reacción del gobernador de Cochabamba, Edmundo Novillo, quien ha optado por el recurso de minimizar el problema y atribuirlo a “intereses de carácter político que buscan magnificar lo que pasa para desprestigiar al país”.
Es probable que en verdad, como dice el Gobernador cochabambino, haya quienes se solazan ante este tipo de informaciones creyendo que pueden plasmarse en algún rédito político, lo que denotaría una mala fe y una irresponsabilidad mayúscula pues ante un problema tan grave como éste no puede haber cabida para cálculos mezquinos. Por eso mismo, tan repudiable como eso, sería que se pretenda soslayar el problema en aras de una dudosa preservación de la imagen gubernamental.
Es por eso de esperar que en las filas gubernamentales se imponga la conciencia acerca de la magnitud del problema y que, en consecuencia, se acopie el valor que hace falta para enfrentarlo más allá de los cálculos políticos inmediatos, lo que incluye, indudablemente, el apoyo y compromiso de otras naciones que sufren problemas similares al nuestro.
jueves, 26 de mayo de 2011
en el Valle de Sajta conocido también como Ivirgarzama, se han encontrado 18 factorías de cocaína lo que pinta de cuerpo entero el narcorégimen que tenemos en Bolivia
En el Valle de Sajta (Ivirgarzama), en pleno trópico del departamento Cochabamba, las fábricas de droga están dispersas aproximadamente cada 20 metros.
En lo que va del año ya se han encontrado más de 180 fábricas en el lugar, sólo 14 en esta semana, y no hay ningún detenido.
En medio del monte del trópico, en las 6 mil hectáreas que tienen los predios de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), se han establecido los narcotraficantes y han instalado sus fábricas móviles de pasta base de cocaína, según se constató ayer luego de un operativo realizado por fiscales y agentes antidrogas.
Un operativo realizado por cinco fiscales antinarcóticos, al mando de Claudia Mancilla, junto al comandante de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) y efectivos de Umopar evidenció ayer no sólo que las fábricas móviles de droga son cada vez mas sino que incluso los narcotraficantes, vuelven a usar los mismos lugares, pese a la intervención de las fuerzas del orden.
Fábricas que habían sido quemadas días antes del operativo, estaban ayer reutilizadas, y en algunos casos incluso aún salía el humo que produce el proceso de elaboración de la pasta base.
En otro de los sectores del Valle de Sajta estaban camufladas de manera muy hábil cinco bidones de combustible —utilizados como precursores— sumergidos en la laguna, cubiertas con una bolsa negra de nylon y, más adelante, en medio del agua, un bote volcado que suele ser la manera en que los narcotraficantes dejan a buen recaudo sus utensilios para su ilícita labor.
Uno de los agentes de Umopar —cuya versión fue luego confirmada por la fiscal Mancilla— aseguró que se habían encontrado huellas de barro en este lugar, lo que supone que los narcotraficantes estuvieron trabajando pocos minutos antes de que llegaran las fuerzas del orden.
Según la fiscal antinarcóticos, el problema está en que el acceso a estos lugares es muy difícil y existen cientos de entradas y salidas que son perfectamente conocidas por los narcotraficantes.
Para entrar al lugar donde se encontraron las fábricas de droga es necesario hacerlo con alguien que conozca las sendas y las rutas tanto de acceso como de salida. De lo contrario, señaló uno de los efectivos, uno podría perderse fácilmente y es muy peligroso, no tanto por los narcotraficantes sino por la misma agresividad de la naturaleza.
Las serpientes, las anguilas eléctricas y los lagartos son algunos de los peligros que acechan constantemente los alrededores de las sendas de los narcotraficantes.
Caminar en medio de las sendas del Valle de Sajta no es una faena que se deba emprender solo, recomiendan los efectivos de la Felcn.
“En realidad, los narcos nos observan desde que salimos de la base (es decir, el cuartel de Chimoré) y mediante los sistemas de comunicación de teléfonos celulares avisan a los que están el monte que estamos saliendo de operativo y para cuando llegamos sólo hay restos”.
Según la fiscal Mancilla, en lo que va del año no hay un solo aprehendido en los operativos, pese a la frecuencia que hay en los controles y acciones sorpresa de rastrillaje de fábricas. “Lo que usan es el método colombiano para la instalación de sus fábricas”, señala el comandante de Umopar, y explica que para ello sólo necesitan de una hora para armarla y 40 minutos para desarmarla.
La cantidad de droga que se logra hacer en una noche de trabajo es aproximadamente de 1 a 3 kilos de pasta base, para lo cual se requiere de más o menos 350 litros de precursores, los cuales pueden reutilizarse.
Lo que se halló en las fábricas móviles del Valle de Sajta fue enormes cantidades de hoja de coca molida, regadas en medio del monte, junto a restos de latas, botellas de plástico y bolsas de comida, que fueron consumidas por las personas que trabajan en estas fábricas.
PROCESO FÁCIL
Para la elaboración de pasta base de cocaína, que es lo que principalmente se elabora en el trópico, antes se necesitaban hasta seis personas que trabajaran toda la noche, elaborando pozos de maceración y combinando los precursores para obtener unos cuantos gramos de droga.
Ahora, con el método colombiano, no se necesitan más de tres, incluso dos personas, que con cemento, combustible y, por supuesto, hojas de coca molida, pueden elaborar hasta dos kilos de pasta base por noche.
Los narcos prefieren trabajar de noche, de ahí que durante el operativo de ayer las fábricas que se encontraron había varias linternas, pilas y campamentos.
miércoles, 18 de mayo de 2011
lunes 23 de mayo, hs. 10.00 a.m. tendrá lugar en la Fiscalía del Distrito de Miami el juicio contra René Sanabria general de policia que ocupó altas funciones en la lucha contra el narcotráfico
Juicio al narcogeneral Sanabria
Mauricio Aira
Cuatro días nos separan del 23 cuando el general de policías de la lista (pasivo o disponible) René Sanabria afrontará el juicio oral por el delito de introducir cocaína en territorio de los EEUU, delito que el Fiscal del Distrito de Florida Wilfredo A. Ferrer ha tipificado como violación titulo 21, secciones 963 y 952(a) en contra de René Sanabria Oropesa, Milton Sánchez Pantoja, Marcelo Foronda Azero y Jorge Sánchez Pantoja por conspiración e importación de cocaína y cuya detención formal ha tenido lugar el 2 de marzo, sin la presencia de dos de los nombrados.
En el comunicado de prensa de la Fiscalía de Florida se señala que el delito se ha producido al importar e introducir cocaína desde Bolivia a los Estados Unidos de acuerdo a información de las autoridades de la Aduana y de Protección civil consistente en cientos de kilogramos al Estado de Florida y otros más de los EEUU, los imputados Sanabria y Foronda fueron arrestados el 24 de febrero y su primera comparecencia tuvo lugar el día 25. La noticia difundida desde Norteamérica provocó un tsunami virtual en la Administración del Presidente Evo Morales, sacudida por los detalles de la detención que se fueron conociendo de a poco. Que Sanabria había estado en Chile en 2010 reunido con narcotraficantes (agentes encubiertos de la DEA) y recibido un pago anticipado de miles de dólares a cuenta del envío de 144 kilogramos vía un contenedor que se cargaría en Arica y desembarcaría en Panamá. Transcurrido el tiempo llegó la cocaína al puerto chileno a bordo de un camión que cargaba un contenedor con minerales de zinc, la cocaína estaba camuflada con las bolsas metaleras y pasó el control de adunas tanto de Bolivia como de Chile. Cuando el narcótico llegó a Panamá paso obligado hacia EEUU donde debería ser descargada y entregada a los destinatarios que habían pagado por adelantado a Sanabria y uno de los hermanos Sánchez Pantoja ambos miembros igualmente de la Policía Boliviana en el puerto de Arica. Sanabria y Foronda esperaban allí en Panamá fueron aprehendidos y la cocaína decomisada.
La reacción oficial demoró un par de días y se puede resumir: a) Sanabria ha caído en una trampa tendida por agentes chilenos sin dar parte a Bolivia., b) Detención de varios oficiales que trabajaban en la oficina de inteligencia dirigida por Sanabria y que pertenecía al Ministerio de Gobierno., c) Amago de detención de la esposa de Sanabria quién habría quemado documentos del general extraídos de una visita a su oficina. Hasta el día de hoy la mujer no ha sido hallada y menos identificados los documentos a los que prendió fuego., d) La policía no informó bajo qué cargos había detenido a los oficiales por lo que no se sabe si fue para evitar su detención por agentes de la DEA en el exterior y por tanto un mayor escándalo o para evitar que dieran a conocer detalles de la actividad de su jefe el narcogeneral relacionados con el narcotráfico.
Las críticas en contra del accionar de la Policía fueron creciendo de tono hasta que el comandante General Nina se vio obligado a renunciar y Evo Morales nombró a su sustituto coronel Ciro Farfán al que otorgó 100 días de plazo hasta limpiar la policía de corruptos. A la fecha se han cumplido 80 y sólo restan 20 por lo que se estima que pudieran suceder dos cosas. 1. Que se presente un informe confesando la imposibilidad de deshacerse de los corruptos y que se necesita un plazo mayor para ello o 2. Que Farfán renuncie y se nombre otro oficial al que Evo encomendará similar tarea, pero sin fijar un plazo perentorio en clara señal de impotencia, como anticipó el ex vice ministro de Gobierno Torrico para quién la corrupción “está metida en la Policía que no bastarán 100 meses, ni 10 años sino 90 para limpiar la cadena de corrupción institucionalizada que existe”. Por otro lado el General Comandante Farfán figura como principal sospechoso de haber “clonado” un vehículo de lujo sin placas que apareció aparcado muy cerca de su domicilio y que el funcionario negó pertenecerle.
Las reacciones del tsunami no han terminado, el Gobierno proclive a cerrar un ojo en materia de persecución al narcotráfico se ha esmerado en mostrar su cara fea a los narcotraficantes y ha estado bombardeando con noticias de haber desbarato la producción de cocaína en sendas factorías cuyas fotografías publica y los ladrillos de pasta base o de la misma cocaína y anuncia la detención de sus operadores, aún cuando los periodistas reciben la misma respuesta “no damos el nombre de los detenidos para no interferir las investigaciones” cuando es bien sabido que el cuerpo del delito está ahí, pero no los delincuentes que parecen gozar de excelente salud. Tampoco asume medidas severas para reducir las plantaciones de coca, aunque proclama que los datos de NNUU, de los EEUU y de otros organismos están errados que la Administración ha cumplido su programa en demasía, pero que “evitará la existencia de coca en parques y reservas”.
Existe entonces una calma chicha a la espera de las revelaciones que hará Sanabria que se ha declarado inocente. De haberse declarado culpable habría podido forcejear por su libertad, al cerrarse las puertas podría delatar a sus cómplices y proclamar su inocencia, podrá también culpar a los agentes encubiertos de Chile y la DEA “me tendieron una trampa, pero juro que soy inocente” lo cierto es que está muy cerca de una condena de por vida, mientras tanto en Bolivia sus hijas han continuado percibiendo el sueldo de general del Policía conocido como “El Justiciero” de conducta muy rígida con sus camaradas, de cuya suerte muchos se alegraron y desde el Gobierno tampoco faltaron las excusas porque el narcogeneral le ocasionó, le ocasiona y le provocará muchos dolores de cabeza al atribulado jefe originario Evo Morales.
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