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jueves, 24 de noviembre de 2016


El negocio mundial de la cocaína

Según un informe del Departamento de Planeación Nacional (DNP) del Gobierno de Colombia, presentado el miércoles pasado en Bogotá, el negocio de los ‘narcos’ ha perdido el control de toda la cadena productiva y sólo llega hasta la distribución de la droga a las organizaciones narcotraficantes internacionales, sobre todo a carteles mexicanos y al mercado nacional. El narco colombiano, según se informa, ya no pone la droga en las calles de Estados Unidos. De acuerdo con la entidad estatal, el negocio del narcomenudeo en Colombia movió en el año 2015, a través de los grupos criminales del microtráfico, 2.000 millones de dólares, equivalentes al 0,75 del PIB, como consecuencia del aumento del consumo de drogas ilícitas en el país.

Estos datos oficiales dan cuenta de que en el mundo, en la actualidad, no hay mercancía ni inversión financiera más rentable que invertir en el ‘negocio’ de la droga. Ni siquiera las subidas de acciones récord pueden compararse con los intereses que da la coca. El 2012, por ejemplo, el año en que salieron el iPhone 5 y el Ipad Mini, Apple se convirtió en la empresa más capitalizada que se ha visto nunca en una lista de cotizaciones. Sus acciones experimentaron una subida en bolsa del 67 por ciento en un sólo año. Si hubiera invertido 1.000 euros en acciones Apple a principios de 2012, ahora serían 1.670, es decir, un incremento de más del 50 por ciento, lo cual no está mal, empero, si alguien hubiera ‘invertido’ 1.000 euros en coca a principios de 2012, ahora tendría 182.000 euros. ¡Cien veces más que invirtiendo en el título bursátil récord del año!

Por ello, se dice que el negocio de la cocaína en el mundo, representa un ‘negocio’ anticíclico: no teme, ni debe pensar en la escasez de recursos ni a la inflación de los mercados. Hay muchísimos rincones del mundo que pueden carecer de grandes hospitales, de Internet, agua o televisión por cable, pero no de cocaína. En el caso concreto, para entender el ‘negocio’ coca hay que entender a México. Los observadores, simplemente ven lo que parece: un lugar de violencia terrible, una perenne y oscura guerra civil, la enésima de una tierra que no para nunca de sangrar. Pero México repite también una historia consabida, una historia de guerra que se extiende porque los señores son fuertes y el poder que debería dominarlos está podrido, sometido o es débil.
En Bolivia, es innegable el incremento de la producción de cocaína, pese a los esfuerzos que se imprimen para combatirlo. Sin embargo, las autoridades pretenden desconocer a ultranza la presencia de cárteles extranjeros, con lo que procuran establecer niveles de tranquilidad en la opinión pública, lo cual empero, no puede negar el impacto de la cocaína en la economía nacional, al punto tal que hoy en día, los rockefellerbolivianos y las nuevas burguesías mañosas gestionan y participan del tráfico de coca. Resulta difícil que se consiga encontrar todas las empresas legales, las inversiones inmobiliarias y las cuentas bancarias que se han adquirido gracias a la extraordinaria tensión conseguida mediante el polvo blanco, empero el Gobierno no puede renunciar a la implementación de políticas públicas claras y contundentes, que no limiten sólo la acción punitiva a un tema estrictamente policial, sino estatal, financiero y global, es decir, un problema propio de la sociedad de riesgo mundial, tal como diría Ulrich Beck.

El autor es abogado.

domingo, 16 de octubre de 2016

Previus. fiel a su línea LTD estima que el debate por la legalización de las drogas, nosotros somos opuestos a ello, porque en Europa, particularmente en Escandinavia no es la policía ni el Gobierno que luchan contra las drogas son los padres de familia, los maestros, los sindicatos, las iglesias, la sociedad y el control riguroso y la aplicación de la norma, justifica hasta ahora esta politica de mano dura. otros quieren suavizar el trato de las drogas blandas...

Hace unos días se informó de la destrucción de una plantación de dos hectáreas de marihuana cerca del río Mizque, y la detención del propietario de la tierra en que se encontraba dicha plantación. La Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (Felcn) incautó, en esa ocasión, ocho toneladas del vegetal.

Tomando en cuenta los datos ofrecidos por las autoridades, la venta al por mayor de lo incautado hubiera generado al agricultor 2.8 millones de bolivianos. Puesta en el mercado local, esa marihuana hubiera movilizado 20 millones de bolivianos, y si alcanzaba a exportarse a Chile,  hubiera llegado a representar 106 millones de bolivianos. Todo eso ha sido destruido porque así lo manda la ley boliviana.

Al mismo tiempo, sin embargo, en Holanda, Portugal, España, Suiza y varios estados de EEUU muchos agricultores cultivan sus plantas de marihuana, las cosechan y envían a los mercados, y en cada vez más lugares se las venden con fines recreacionales o medicinales, incluyendo en este último caso productos procesados industrialmente para combatir la tensión, el dolor y la expansión de células cancerosas, entre otras aplicaciones. Sólo en el estado de Colorado, que fue uno de los primeros en legalizar la marihuana, se recaudaron por impuestos, tasas y licencias, más de 53 millones de dólares (más de 360 millones de bolivianos) en los primeros ocho meses del presente año.

Obviamente, también han desaparecido los delitos relacionados al tráfico y consumo, bajando la carga procesal en el sistema judicial, aliviando al sistema carcelario y mejorando las opciones de tratamiento para las personas que tienen problemas personales que los llevan a la adicción.

El contraste no puede ser mayor y seguramente crecerá con el tiempo.
La legalización de la marihuana ha sido precedida de intensos debates y la compulsa, por parte de los legisladores, de las evidencias científicas que pudieron obtenerse acerca de las implicaciones que podía tener el cultivo, la comercialización y el uso y consumo de la marihuana, en comparación con los resultados que se habían venido generando con su prohibición y represión policial y judicial.

No ha sido un debate fácil y, por supuesto, tampoco ha concluido. Pero, sin duda, representa un avance importante realizar análisis comparativos de situaciones disímiles, ya que ello permite aprender de experiencias concretas.

De hecho, Bolivia misma ofrece al mundo la experiencia del control social de los cultivos de coca en contraposición a su erradicación forzosa en Colombia y Perú. Lamentablemente, es una experiencia que no está acompañada por un debate amplio y profundo ni por estudios científicos que actualicen continuamente el conocimiento que se tiene de la planta de la coca y sus derivados. En eso, el país ha quedado muy retrasado y por eso también permanece ausente del debate internacional sobre las drogas, sean éstas de origen natural o industrial. Nuestros representantes se limitan a seguir los debates en los organismos internacionales, sin aportar a ellos ni transmitirlos hacia la sociedad boliviana.

Ahora que se plantea la intención política de revisar la legislación sobre las drogas, se debería promover el debate y una normativa que esté mejor sustentada en evidencias científicas y en las experiencias culturales e históricas que la generada a comienzos del siglo XX, que estuvo fuertemente cargada de prejuicios y ha demostrado ser inadecuada.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

con perdón de los lectores. este texto parece trucho. cómo es posible publicar "un editorial del NYT sin fecha y sin el nombre del autor. si se trata de editorial no lleva nombre, pero al menos la sección. vamos a indagar, parece como que "de contrabando" algún masista metió el texto. raro, raro...o pertenece a una sección de humor?

New York Times: Modelo antidroga de Bolivia promete más que el de EEUU

El reconocido periódico New York Times sostuvo en un editorial que la estrategia de lucha antidroga que impulsa el Gobierno de Bolivia es “más prometedora” y mostró resultados significativos, respecto al modelo de “erradicación-forzosa” de cultivos de coca que promueve Estados Unidos.

“Hasta ahora, la experiencia de ese país (Bolivia) con su estrategia hacia las drogas se muestra más prometedora que el modelo de erradicación-forzosa de Washington”, se lee en el editorial.
El New York Times señaló que el modelo boliviano consiste en erradicar sembradíos de coca  ilegales, después de negociar con los cultivadores, y hallar alternativas.

“Este enfoque, que ha sido apoyado y financiado por la Unión Europea, ha mostrado resultados significativos”, dice el editorial, que además destaca la disminución del área cultiva de coca en Bolivia, según los estudios de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

Por el otro lado, el New York Times afirmó que la estrategia de Estados Unidos, consistente en rociar herbicidas, la erradicación manual y el enjuiciamiento a los capos de la droga, ha demostrado no ser adecuada.
Indicó que la falta de efectividad del modelo de Washington se hace más evidente en Colombia, donde el año pasado los cultivos de coca subieron 40%, y se exacerba la violencia.

El New York Times calificó como “fútil” (carente de importancia y fundamento) la determinación presidencial de Estados Unidos de poner a Bolivia en la lista de países que “fallaron manifiestamente en cumplir compromisos en lucha antidroga”.

“Quizá sea el momento para que Washington (…) estudie las ventajas de los enfoques innovadores, incluido de Bolivia”, finaliza el escrito.

domingo, 14 de agosto de 2016

Previus. el texto de Carlos Mesa contra las drogas es duro. el texto da por hecho el fracaso de la lucha contra las drogas. incurre sin embargo en un error al generalizar. no todas las naciones que luchan contra las drogas han fracasado. nos referimos concretamente al Reino de Suecia que lucha con energía, constancia, disciplinada y abiertamente contra las drogas. en Suecia no se puede calificar de fracaso esta lucha. más al contrario la criminalidad por esta causa, se ha detenido y el consumo es cada vez menor.

Las drogas nos acompañarán por siempre, son parte intrínseca de nuestras vidas. Ésa es una realidad que está más allá de cualquier consideración vinculada a nuestras buenas intenciones o a nuestra visión moral de la vida
El texto bíblico dice: “Noé comenzó a cultivar la tierra y plantó una viña. Un día Noé bebió vino y se emborrachó y quedó tirado y desnudo…” (Génesis 9,21).
Mientras en algún lugar del mundo haya alguien dispuesto a consumir un producto y pagar por ello, habrá alguien dispuesto a producirlo y cobrar por ello. Éstas son las dos premisas básicas que explican porqué la guerra contra las drogas ha fracasado.
La primera indica claramente que desde que los seres humanos existen han buscado experiencias nuevas. Parte central de esas experiencias es el consumo de sustancias que alteran su comportamiento y que les producen experiencias de placer, éxtasis, descubrimiento de nuevas sensaciones, percepciones antes desconocidas, o estímulos físicos y mentales que potencian lo que se conoce como un estado de normalidad.
Esta evidencia probada a lo largo de milenios demuestra que no existe posibilidad alguna de eliminar del horizonte de la cotidianidad individual y colectiva de la sociedad humana, la voluntad y la acción para conseguir el cambio de comportamiento ante la posibilidad y el deseo del uso de determinadas sustancias. El asunto tiene que ver con el deseo. Es el deseo –motor abrumador de nuestros cuerpo y nuestro espíritu-- el que conduce a ésas y otras experiencias que tienen que ver con el descubrimiento de nuevos mundos, en los que el placer y el goce son fundamentales.
El consumo de drogas como el alcohol o el cigarrillo, demuestran sobradamente que la propia sociedad no tiene otra alternativa que aceptar el desarrollo de un mercado legal en el que, en el mejor de los casos, se aplica una política estatal de disuasión aplicada de diferentes maneras y con diversa intensidad. Si esto es así, mal haríamos en intentar cambiar la naturaleza humana y pretender que los argumentos de carácter ético o moral tienen una fuerza tal que convencerán a todas las personas, por sí solas o en su vida en común, de dejar de hacer algo que han hecho a lo largo de toda su vida a lo largo de todas las generaciones que han existido.
En términos generales podemos entender que la razón por la que se inició la guerra contra las drogas, basada en una idea fuerza fundamental, la prohibición, se apoyó en un argumento principista: “El consumo inmoderado de drogas es malo”. Entiéndase por malo, dañino a la salud de la persona que las consume, dañino a sus seres más próximos y al conjunto de la sociedad en la que esa persona vive. Pero ese consumo, además, genera adicción. La adicción trastorna al individuo quitándole la posibilidad del ejercicio del libre albedrío. Lo que originalmente era una decisión consciente y voluntaria, se transforma con el incremento de la adicción en una dependencia que elimina toda posibilidad de libre decisión del consumidor.
Dado que el razonamiento clave es el de las consecuencias negativas que ejercen determinadas sustancias sobre la gente, hay que identificar esas sustancias, clasificarlas, hacer un listado de ellas y prohibir su consumo. La prohibición, se supone, es un mecanismo decidido por quienes dirigen la sociedad con el objetivo de librar del daño a la persona y a la sociedad en su conjunto. Pero como el daño tiene una magnitud muy grande, se hace imprescindible que esa decisión sea asumida no por una sociedad, sino por todas. De ese modo, se construye un edificio legal de carácter internacional (de alcance prácticamente mundial) que prohíbe la libre circulación de determinadas sustancias, que a partir de determinado momento se conocen como sustancias controladas.
No abundaré en la pregunta obvia que nadie quiere ni puede responder ¿Por qué unas drogas son legales y otras son prohibidas, siendo su efecto sobre la salud física y mental de quienes abusan de ellas, exactamente igual de devastador?
Enfrentamos un problema de doble discurso, de doble moral, de intereses millonarios, no sólo los del crimen organizado, sino de Estados cuyas estructuras de prohibicionismo y lucha contra el narcotráfico mueven cantidades multimillonarias. Enfrentamos otro problema real y que toca directamente a la gente, los efectos del consumo de drogas (legales e ilegales) destruyen personas, destruyen familias, afectan el funcionamiento y la eficiencia productiva de nuestras sociedades y construyen una red de violencia y delincuencia conexa, que se han convertido en uno de los problemas mayores que enfrentamos.
¿Somos capaces de enfrentar con mente abierta estos desafíos? ¿Podemos atrevernos a discutir todas las opciones más allá de los parámetros clásicos en los que hemos enmarcado ética y prácticamente la cuestión?
Las drogas nos acompañarán por siempre, son parte intrínseca de nuestras vidas. Ésa es una realidad que está más allá de cualquier consideración vinculada a nuestras buenas intenciones o a nuestra visión moral de la vida. Entenderlo es imprescindible para encarar la cuestión de una manera distinta a la que nos hemos aproximado hasta hoy. ¿Cuántos años de fracasos más necesitamos para entenderlo?

sábado, 28 de mayo de 2016

religioso profundo. se enfrentó a su conciencia cristiana y su deber de estadista. Harry Truman ordenó lanzar sobre Hiroshima, la poderosa y hasta entonces secreta Bomba Atómica.

le tocó asumir la más terrible decisión de todos los tiempos.
siendo hombre de FE, pastor protestante Harry Truman fue colocado por la Providencia ante una disyuntiva tremensa. SI o NO.

autorizar que la Fuerza Aérea de los EEUU lanzara las dos bombas atomicas de la Historia. la primera sobre Hiroshima y la segunda sobre Nagazaki. dicen los historiadores que grandes silencios precedieron a la decisión.

el mundo entero estaba que arde. se había iniciado el segundo semestre de 1945, la devastación era inconmensurable. las pérdidas humanas se contaban ya por millones, el trio de naciones del mal, Alemania, Japón, Italia habían unido sus fuerzas en un afán de dominación imparable. Hitler, Mussolini y el Emperador Hirohito habían desencadenado una ola de muerte y terror jamás pensadas, cada dia se destruían más y más ciudades no sólo de la vieja Europa, tambien El Asia, y los Estados Unidos sufrían el derrumbe.

mientras Truman enfrentaba a su conciencia. la Fe Cristina no admite la muerte bajo ninguna circunstancia, salvo se trate "de la defensa propia" o sea, en el plano de la hipótesis, un cristiano podría llegar a matar para evitar que su propia existencia sea aniquilada. se trataba de esto, dela defensa propia antes de perecer...y en el sobre secreto, todavía sin abrir sobre el escritorio del Presidente de los Estados Unidos, allí en la oficina Oval de la Casa Blanca. "Uso se la bomba atómica" y unas pocas líneas de cuándo debía usarse, en qué especiales circunstancias, etc.

los partes de guerra se sucedían sin cesar, de dia y de noche, eran los comandantes de los aliados que reportaban desde los escenarios de batalla. qué hacer? cómo parar la hecatombe? Había un medio, claramente marcado por los estrategas militares. por una vez, el uso de la BA, (Bomba Atómica) podría ser la solución, podría parar en seco la ofensiva nazi, nazi facista y nipona...pero a qué costo?

la bomba prima en Hiroshima y la número dos en Nagasaki provocaron 146 mil muertos directos, y otros miles por el efecto de las radiaciones que fueron exterminando japoneses de una manera cruel y despiadada. Truman cambió, se convirtió en un ser triste y taciturno, nunca más se utilizó la bomba y aunque se ha continuado con su fabricación y la aplicación de la misma como permanente amenaza en las numerosas guerras que procedieron más tarde, la destrucción humana y material que sucedió al bombardeo, ha dejado un antecedente funesto que puso en cuestión el liderazgo estadounidense en materia de Guerra y de Paz.

Mauricio Aira.

sábado, 21 de mayo de 2016

600 millones de dólares en bienes incautados a Techo de Paja un narcotraficante famoso en Bolivia, se han hecho gas. prácticamente se esfumaron en medio de administradores del Bienes Incautados entre los que figuran más de un mil casas y 1.100 vehículos en poder del Estado. El Deber se ocupa del tema.

La decisión de una comisión de fiscales de reincautar los bienes del narcotraficante Jorge Roca, alias ‘Techo ‘e Paja’, por más de 600 millones de dólares, abrió una enorme caja de Pandora sobre el manejo de propiedades secuestradas a personas vinculadas con el tráfico de drogas en el país. Según los datos revelados por un informe exclusivo de EL DEBER, los fiscales señalan presuntas irregularidades en la Dirección del Registro, Control y Administración de Bienes Incautados (Dircabi), que tuvo a cargo los bienes de Roca tras su detención en diciembre de 1990 en Los Ángeles (Estados Unidos).

Heredero del ex ‘rey de la cocaína’ Roberto Suárez Gómez y vinculado a los cárteles de Cali y Medellín, ‘Techo ‘e Paja’ era propietario de un supermercado, un exclusivo club hípico, el edificio de la mutual Guapay y una lujosa residencia en Santa Cruz, además de haciendas ganaderas en el departamento de Beni. Tras su detención, los bienes fueron incautados por el Estado pero, según la investigación del Ministerio Público, terminaron en manos de privados. La Fiscalía ha resuelto convocar a 39 particulares que figuran en una lista de personas que habrían realizado dudosos manejos financieros y acumulación de fortunas con los bienes de Roca.

El caso Techo ‘e Paja II desnuda el manejo arbitrario que se estaría dando en ciertas reparticiones del Estado con bienes de delincuentes vinculados al tráfico de drogas. No es la primera vez que se denuncian las acciones de directivos de Dircabi, por lo que el Ministerio de Gobierno está en la obligación de intervenir para evitar más irregularidades. Hasta marzo de este año, el registro de los bienes administrados por Dircabi llegó a 184 armas, 6.250 equipos electrónicos, 1.309 inmuebles, 5.050 medios de transporte, 22 semovientes o ganado, 4.433 sustancias controladas, 4.896 tarjetas bancarias y cheques, y 1.110 en artículos varios.

Hasta 2015, la propia Dircabi inició procesos judiciales contra al menos 103 exfuncionarios de gestiones pasadas por los delitos de uso indebido de bienes del Estado, incumplimiento de deberes, entre otros, por el uso indebido de propiedades incautadas. Cabe esperar, entonces, que el caso Techo ‘e Paja II permita un saneamiento de los recursos que administra el Estado procedentes de organizaciones delictivas. En el marco de la mayor transparencia, dichos bienes se podrían utilizar para los sectores de seguridad, salud y educación, tan necesarios para el desarrollo de los bolivianos.

viernes, 29 de abril de 2016

se refiere el columnista a la carta de los Obispos que sale del seráfico lenguaje y se acomoda a condenar el sacrílego narcotráfico que se adentró en el Gobierno y en las esferas policiales con gravísimo dano para la nacionalidad. sesuda reflexión califica Riveros la advertencia eclesial, aunque apartó del debate asunto vital, en preferencia de los teledramones que protagonizan Evo y Zapata.

En su última Carta Pastoral, la Conferencia Episcopal de Bolivia formuló una alerta, manifestando que el narcotráfico ha conseguido penetrar las estructuras del Estado y las fuerzas del orden, comprando conciencias. Esta advertencia  debe llamarnos a una sesuda reflexión, ya que el narcotráfico nos perfila ante el mundo, como un país infeccioso que amenaza emponzoñar con droga a toda la región.
Contrario al lenguaje seráfico, cuyo origen se deriva de los serafines o ángeles que componen el coro del Señor, y que los representantes de la iglesia lo emplean para emitir sus homilías, cartas pastorales, etc., por ser amable, geométrico y perfecto como el vuelo de las golondrinas, en la Carta esta voz ha sido tajante, puntual y diametralmente  opuesta a aquel grotesco: ¡Hola hermano Papa Francisco! que utilizó el mandatario en el Vaticano, al reencontrarse con el Sumo Pontífice, en una infructuosa visita que no logró superar la grieta existente entre el gobierno y la iglesia.
Al existir una verdad irrefutable en el mensaje de los obispos, el enojo de S.E. fue desproporcionado al afirmar: “No acepto que algunos jerarcas de la Iglesia me digan narcotraficante”, extremo que nunca le dijeron y, por el contrario, el texto original pudo servir como base de un diálogo con los prelados, antes de lanzarles ese furibundo ultimátum, para que identifiquen y den nombres de las presuntas autoridades involucradas, como si la Conferencia Episcopal fuese la DEA.
Entretanto, en medio de este inconfundible clima de desconcierto y división que reina en el seno del MAS gracias a los escándalos que en la modalidad de telenovelas han surgido últimamente, la población boliviana se halla absorta ante tanta distracción y aguarda impaciente el desenlace de estas seriales. Es el caso de la serie Zapata donde, antes de encontrar el celular extraviado, o la tan esperada muestra de ADN, lo único rescatable es la aparición del unicornio azul que daba por perdido el cubano Silvio Rodríguez. Por su parte, es justo reconocer que esta novela superó de lejos el record de audiencia que había alcanzado aquella basada en el atraco al Fondo de Desarrollo Campesino, hasta el punto de dejarla casi en el olvido, con la desaparición de sus más importantes estrellas.
Finalmente, la otra telenovela en curso fue la protagonizada por un millar de discapacitados que han hecho posible aquello  que su discapacidad era superior a la capacidad de algunos gobernantes. Llegaron a la sede del gobierno después de marchar más de 400 kms y enfrentarse a la indolencia de un gobierno que no quiso escucharlos y menos satisfacer sus demandas, pues hasta impartieron la orden a las autoridades de los municipios y prefecturas por donde pasaron, de abstenerse de brindarles asistencia. La trama central estuvo basada en que somos capaces de ayudar a ecuatorianos, cubanos o venezolanos empero, a los nuestros no permitirles ni el ingreso a la Plaza Murillo y exponerlos patéticamente ante el mundo, como una plaga contagiosa, peor que la del narcotráfico sacrílego.