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jueves, 24 de marzo de 2011

Carlos Dabdou nos recuerda Huanchaca la cocaína y la temprana declaración contra el narcotráfico y la drogadicción en SC.


Muchos recordarán los infaustos sucesos de septiembre de 1986, cuando fueron vilmente asesinados por narcotraficantes el científico Noel Kempff Mercado y sus acompañantes. Esta noticia despertó a nuestra sociedad aletargada, donde personas de diferentes clases sociales se ufanaban de convivir con este flagelo. Sin embargo, la mayoría reaccionó, primero con una multitudinaria caminata (la ‘marcha del silencio’), luego empezaron a ser rechazados estos delincuentes por ignominia.
Ante la presencia inocultable del narcotráfico en Santa Cruz y Bolivia, en agosto de 1986 el Comité pro Santa Cruz ya había organizado un seminario (Narcotráfico y drogadicción: sociedad y destino), en el que participaron organismos internacionales, representantes de países amigos y autoridades bolivianas. Éramos conscientes de que no bastaba ocupar grandes titulares en los periódicos, sino también dar una respuesta enérgica como sociedad civil, exigiendo acciones concretas contra este azote maldito, “una versión del infierno en nuestro tiempo”.
El Parlamento Latinoamericano, reunido en Santa Cruz en aquellos días, ya había sentenciado: “El narcotráfico está íntimamente vinculado a diseños y acciones que perturban el orden político y la paz social de nuestros países, incitando la corrupción en las esferas políticas y administrativas”. Además existe otra máxima, y es que las zonas productoras de cocaína se convierten pronto en áreas de consumo. Esa es la ‘cultura de la droga’.
Más allá de la responsabilidad inexcusable de las autoridades llamadas por ley a combatir el narcotráfico, hay otras causales que de manera sucinta habría que citarlas.
Primero, la enorme producción de cocales en el país; Chapare quedó chico, ahora ‘brincan’ a las áreas protegidas de la madre ‘Pachamama’. Son miles de hectáreas excedentarias de este producto. Esta, quizás, sea la causa principal. Segundo, la pobreza en gran medida es también responsable de este estado de cosas, que a su vez propicia la ignorancia. Tercero, todos nosotros somos protagonistas y víctimas de una sociedad demasiado pragmática, frívola, materialista, impaciente y desconsiderada, en suma, una comunidad cada vez más egoísta e individualista. Ese materialismo y la frivolidad los alimentan los medios de comunicación visual en gran medida. Más vale una pasarela e imágenes, mostrando ‘zonas llamativas’ de bellas y no tan bellas mujeres, moviéndose como simples objetos morbosos, que hacer conocer algún nuevo libro o dar una buena noticia. Aquí también son culpables las empresas que auspician estos aburridos acontecimientos, solo con el ánimo de ganar más dinero. ¿Será que la ‘farándula’ se convertirá en la principal fuente inspiradora ‘identitaria’ de nuestra gente? Esperamos que el ‘ser cruceño’ no sea un alarde y un orgullo fatuo, opacado por esta triste realidad.
Coincido que ante la desidia del Gobierno central para protegernos del narcotráfico, las autoridades locales y departamentales, así como la sociedad civil, están convocadas a un cónclave regional para buscar soluciones y alcanzar una sociedad sana, donde el ser humano sea su principio y no su holocausto.

* Médico y expresidente del Comité pro Santa Cruz

martes, 22 de marzo de 2011

el texto que sigue contiene comentarios que no son nuestros. el responsable de ONUDD ha invocado unir esfuerzos para revitalizar la lucha contra el crimen y la droga


En su discurso inaugural del 54º período de sesiones de la Comisión de Estupefacientes, el director ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), Yury Fedotov, se mostró en desacuerdo con las voces críticas que señalan que la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes está obsoleta, pero instó a la comunidad internacional a revitalizar dicha convención. La afirmación del señor Fedotov es un tanto desconcertante: si la convención no está obsoleta, uno se pregunta por qué se debe revitalizar.
El quincuagésimo aniversario de la Convención Única es un momento muy oportuno para empezar a plantear una reforma de los tratados, apunta el Transnational Institute (TNI) en un informe escrito para la ocasión: Fifty Years of the 1961 Single Convention on Narcotic Drugs: A Reinterpretation. Repasando la historia de la Convención Única, el informe demuestra claramente que el inmerecido halo de sagrada inmovilidad que envuelve en estos momentos el actual marco de tratados de la ONU está desfasado y es incoherente.

La Convención Única de 1961 no alcanzó uno de sus propósitos originales de convertirse realmente en la 'única' convención que trataba todas las cuestiones relacionadas con drogas que preocupaban a la comunidad internacional. En 1971 y 1988 se necesitaron otras dos convenciones para completar el actual sistema de fiscalización de estupefacientes, dando lugar así a más incoherencias.

El hecho de que el señor Fedotov exhorte a revitalizar una convención que no está obsoleta es curioso, pero reconoce, al menos, que se necesita cierta modernización. Sin embargo, las posibilidades de que la convención se pueda modernizar acusaron un duro golpe el pasado 31 de enero de 2011, cuando 18 países se opusieron a la propuesta de enmienda de Bolivia para eliminar la obligación de abolir la masticación de la hoja de coca de la Convención Única de 1961.

La prohibición que pesa sobre esta práctica en la Convención Única es el ejemplo más evidente de lo desfasada que está, como demuestra el TNI en otro de sus informes: El retiro de la prohibición de la masticación de la coca: Propuesta de Bolivia para modificar la Convención Única de 1961. La decisión de prohibir la masticación de la hoja de coca se basa en un anticuado informe de 1950, elaborado por la Comisión de Estudio de las Hojas de Coca de la ONU y que, si se escribiera hoy en día, avergonzaría a cualquier científico o responsable de políticas por su contenido abiertamente racista.

A pesar de ello, la decisión de proscribir la masticación de la coca, basada en ese informe, sigue en vigor en nuestros días. Desde entonces, no se ha emprendido ningún estudio científico de revisión que cuente con el respaldo oficial de un organismo de la ONU. Incluso Estados Unidos, principal opositor de la propuesta de Bolivia, afirma ahora que respeta “la cultura de los pueblos indígenas y reconoce que la masticación de la coca es una costumbre tradicional en la cultura boliviana”, una afirmación que no es coherente con la convención y el informe de 1950.

La decisión de no apoyar la propuesta de modificación de Bolivia “se basa en la importancia de mantener la integridad de la Convención de 1961, que constituye un instrumento importante para la lucha mundial contra el tráfico de drogas”, según la objeción presentada formalmente por Estados Unidos. Es difícil imaginar una 'señal más negativa' con respecto a la integridad del sistema de tratados, viniendo de países que supuestamente lo están protegiendo. Básicamente, lo que los detractores de la propuesta le están diciendo a Bolivia es: “la masticación de la hoja de coca no nos supone ningún problema, pero preferimos que sigáis contraviniendo la convención en lugar de intentar cambiarla siguiendo los procedimientos establecidos”.

Según los países objetores, la importancia de defender la 'integridad' del sistema de tratados de control de drogas se impone a la evidente violación de los derechos indígenas consagrados en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas de 2007. Tras esta postura, se esconde el temor de que dar luz verde a que se adopte la enmienda de Bolivia suponga abrir una caja de Pandora. Desde esta perspectiva, la Convención Única es algo sacrosanto, inamovible, y permitir cualquier cambio, por pequeño que sea, podría poner en peligro todo el sistema de control.

Durante la última década, las diferencias sobre la eficacia del sistema de control de drogas se han ido acentuando y han empezado a romper el consenso internacional al respecto, como señala el TNI en El desarrollo de la fiscalización internacional de estupefacientes: Lecciones del pasado y desafíos estratégicos para el futuro. La ideología de la tolerancia cero cada vez se ve más cuestionada por visiones que apuestan por la descriminalización, la reducción de los daños y la integración de los principios de los derechos humanos en el sistema de fiscalización de las drogas. En los últimos años, además, las ventajas que conllevaría un mercado legal regulado para el cannabis han sido aceptadas como parte del debate dominante sobre un modelo de control más eficaz.

Todos éstos son indicios evidentes de que el sistema de control de drogas de la ONU necesita un cambio. Sin embargo, la cuestión es que nos encontramos con una convención obsoleta, que no se puede modificar y que ha perdido su integridad. Al adoptar medidas de descriminalización y reducción de los daños, varios países han iniciado ya una 'deserción blanda' del modelo represivo de la tolerancia cero. Si no es posible revitalizar el sistema, cada vez serán más los países que se enfrentarán al mismo dilema que Bolivia: retirarse de una o todas las convenciones de control de drogas de la ONU y volver a adherirse a ellas con una reserva. Esto transformaría las convenciones en una cáscara vacía.

El próximo año, en 2012, el mundo celebrará los cien años del sistema internacional de control de drogas. Hace casi un siglo, el 23 de enero de 1912, un pequeño grupo de países puso en marcha ese sistema con la firma de la Convención Internacional sobre el Opio de La Haya. Lo que el mundo necesita es otro pequeño grupo de países que esté dispuesto a revitalizar el sistema: reconocer que el actual marco de tratados ya no se adecua a la finalidad para la que fue creado y poner en marcha su necesaria reforma concibiendo las líneas maestras de un nuevo marco jurídico para el próximo siglo, basándose en las muchas lecciones aprendidas durante estos últimos cien años.

lunes, 21 de marzo de 2011

dirá de todo Cáceres aunque no podrá revelar cuántos peces gordos narcos cayeron en casi 6 años de Evo. nada sobre el narcogeneral. nada sobre la red de policías actualmente presos. nada de la verdad. sólo la cara bonita

Margarita Terán cuyas hermanas son narcos

El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Felipe Cáceres, afirmó el lunes que en el 54 Periodo de Sesiones de la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas, que se realiza en Viena, destacará que Bolivia es el país que mayor esfuerzo realiza en la lucha integral contra el narcotráfico en la región andina.
"Los resultados que consigue el Gobierno en la lucha contra el narcotráfico son contundentes y un claro mensaje a la comunidad internacional de que Bolivia es el mejor de la región andina, dentro del respeto de la soberanía y la corresponsabilidad", dijo desde Viena en comunicación telefónica con la ABI.
Remarcó que "voluntad sobra" para cumplir las metas trazadas en la lucha contra el narcotráfico al recordar que desde que se instauró el proceso de cambio, en 2006, hasta los dos primeros meses de 2011, se confiscaron 120 toneladas de cocaína, casi el triple de lo confiscado en el quinquenio anterior (2001-2005), periodo en el que se decomisaron 45 toneladas de esa droga.
Cáceres criticó a la oposición política al Gobierno del presidente Evo Morales, por desacreditar el trabajo de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) y la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), al ratificar que en los últimos años se asestaron "duros golpes" al narcotráfico.
En el tema de la interdicción, remarcó que todos los años del actual Gobierno se superaron las metas de erradicación de cocales ilegales establecidas en la ley, de 5.000 hectáreas anuales, al recordar que el año pasado la erradicación superó las 8.200 hectáreas en consenso con los cocaleros, a diferencia de otros gobiernos que erradicaban cocales ilegales "bajo represión, con el uso de la fuerza, generando violencia, muerte, luto y vulnerando los derechos humanos".
El Viceministro de Defensa Social informó también, que en Viena, se realizará una evaluación de la cooperación regional e internacional en la lucha mundial contra el narcotráfico y su relación con la delincuencia organizada.

jueves, 17 de marzo de 2011

al informe lacerante de la ONU, al del Departamento de Estado, sucede este otro el de la DEA que confirma lo temido. el aumento en el consumo interno de cocaína, en proceso de empeoramiento. algo habrá que hacer a nivel ciudadano.


Bolivia muestra un creciente problema de drogas con un repunte en el consumo, producción y tráfico, afirmó ayer la jefa de la agencia antidrogas estadounidense (DEA, del inglés Drug Enforcement Administration), Michelle Leonhart, cuya oficina fue expulsada en 2008 del país.
“Existe un repunte en la producción y el tráfico de drogas en Bolivia”, afirmó Leonhart durante una interpelación en la Cámara de Representantes.
Además, Bolivia enfrenta un problema de consumo de cocaína que “ya es malo, pero está empeorando”.
El presidente Evo Morales ve esa situación “a través de un prisma diferente” en su condición de líder de los cultivadores de coca, dijo Leonhart.
Estados Unidos considera en su informe antidrogas anual divulgado a principios de marzo que Bolivia “fracasó manifiestamente” en sus compromisos internacionales de control de drogas. En respuesta, Morales ratificó que la DEA “no volverá a Bolivia”.
El Gobierno expulsó en 2008 a los agentes antidrogas estadounidenses bajo acusaciones de injerencia en asuntos internos.
Al no poder operar dentro del país, la DEA tiene “lo que llamamos una estrategia desde afuera”, a través de personal que trabaja en oficinas en países vecinos y con una red de informantes “fuera de Bolivia”, dijo Leonhart.
“Es difícil” recabar información, reconoció.
Antecedentes
Las operaciones de la DEA, en coordinación con la Policía de Chile, permitieron la captura en febrero pasado en Panamá del exjefe antinarcóticos de la Policía boliviana René Sanabria, acusado de liderar una banda internacional de traficantes, destacó Leonhart.
Sanabria fue trasladado por agentes de la DEA a Miami para que enfrente cargos por narcotráfico.
El domingo, el director de la Agencia para el Desarrollo de Macrorregiones y Zonas Fronterizas (Ademaf), Juan Ramón Quintana, acusó a la DEA de utilizar a Bolivia como una base en la cual impulsó una estrategia destinada a controlar y complotar en la región.
EXPULSIÓN DE USAID
Los senadores del MAS Isaac Ávalos y Fidel Surco expresaron ayer su beneplácito para que Usaid sea expulsada del país una vez se tengan pruebas de injerencia en asuntos políticos internos.

La propuesta de expulsar del país también a Usaid, como sucedió con la DEA, surgió ante la revelación de que la DEA actuó con el apoyo de la Policía chilena en el seguimiento y captura del general en retiro René Sanabria, ahora recluido en Miami y que deberá enfrentar en ese país un juicio por narcotráfico.

“Usaid debería hacer su trabajo y no meterse en política. Por lo tanto, si es que el compañero Quintana tiene pruebas, pues hay que expulsarla, no tendrían por qué atajarlos ni tenerlos aquí, lo único que hacen es perjudicar en vez de ayudar”, afirmó Ávalos.

miércoles, 9 de marzo de 2011

el diario EL POTOSI trata de llamar la atención porque se está asociando la droga a nuestro "País de narcos" que es preciso desmentir con hechos

La detención en Panamá de un general retirado de la Policía Boliviana que ejercía funciones de mando en organismos de la lucha antidroga en el país ha vuelto a colocar a nuestro país en la vorágine de noticias referidas al narcotráfico.
Debido a esa detención y al innegable incremento de incautaciones de droga que habría salido del país, se reaviva un estigma que le costó mucho a Bolivia.




“País de narcotraficantes”

Los últimos días, las noticias sobre la lucha contra el narcotráfico han sacudido, una vez más, al país. A los tradicionales informes anuales emitidos por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes
(JIFE) y del Departamento de Estado de Estados Unidos, se ha sumado el arresto de una banda de policías, aparentemente dirigida por un general responsable, a su vez, del aparato de inteligencia de la lucha contra el narcotráfico del Ministerio de Gobierno, previo seguimiento a sus ilícitas actividades en Chile por la policía de esa nación y, según el Vicepresidente del Estado, probablemente a pedido de Estados Unidos.
Es decir, se ha presentado un escenario altamente complicado para el gobierno que ha reaccionado como lo han hecho, en general, todas las administraciones anteriores en este delicado problema y ante situaciones semejantes. Por un lado, reivindicar superlativamente lo que se hace en contra del narcotráfico; calificar los informes de la JIFE y el Departamento de Estado de errados e interesados. La novedad, en esta oportunidad, es achacar a la DEA (la agencia estadounidense de lucha contra el narcotráfico) de actuar en venganza por su expulsión del país.
Es decir, más de lo mismo, con la agravante de lanzar un discurso innecesariamente agresivo y de despecho infantilmente ideologizado. De esa manera, el gobierno está perdiendo una nueva oportunidad para plantear sin complejos algo que es evidente: la lucha contra el narcotráfico en el planeta está perdida y que mantener insensatamente los criterios que han prevalecido en los últimos 20 años sólo beneficia a las bandas de delincuentes y perjudica a las naciones.
Se debe anotar que ahora sí es posible hacer este planteamiento. Son muchas las voces —plurales políticamente— de reconocidas personalidades en el planeta, que han denunciado el rotundo fracaso de la forma en que hasta ahora, bajo la batuta de Estados Unidos, se ha combatido al tráfico de drogas. Más bien se mantienen situaciones de violencia extrema como las que se han presentado y se presentan, en la región, en Colombia y México, probablemente los casos más extremos, en Brasil, en nuestro país e incluso en Argentina, que se creía ajena a estos problemas. Nada ha podido paralizar a quienes están detrás de este negocio y cada vez que se logra desarticular una banda, de inmediato aparecen otras. Además, van adquiriendo tal poder que se animan a enfrentar al Estado casi en igualdad de condiciones.
En este contexto, ni los informes burocráticos de la JIFE ni los del Departamento de Estado, aportan nada a esta tarea. A lo más que llegan es a tratar de justificar una burocracia cada vez más grande e inoperante que se va justificando a sí misma con este tema, mientras el problema persiste y se esfuman miles de millones de dólares.
De ahí que, dejando un discurso justificativo, victimista e innecesariamente agresivo, están abiertas las puertas para proponer al mundo, de la mano de las personalidades que se han pronunciado claramente sobre el tema, una nueva forma de encarar esta lucha si queremos evitar que la delincuencia proveniente del narcotráfico siga haciendo estragos a nuestras sociedades.
El gobierno tiene la palabra...

frase sabia al imponer ceniza en nuestra frente "polvo eres y en polvo te convertirás" para recordar lo efímero de la vida, también la del poder. Marcelo Ostria en su miércoles de ceniza

Hoy, 9 de marzo, es Miércoles de Ceniza. Se inicia la Cuaresma; el tiempo de oración y de penitencia. Es, también, el día en que se recuerda que nuestras vidas y las de todos los seres vivos en la tierra son pasajeras.
Esta costumbre de la ceniza proviene de una antigua tradición judía. Se solía cubrir el cuerpo de cenizas en señal de sacrificio y de enmienda por los pecados, es decir, para mostrar el “deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios”. En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y, desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.
 Este recuerdo de lo efímero de nuestra existencia se aplica también a las civilizaciones –Arnold Toynbee, el gran historiador inglés, identificó no más de una decena, la gran mayoría ya desaparecidas–, lo que prueba que toda obra humana comparte con sus creadores el destino de permanencia efímera en la historia.
Resulta, entonces, que la pretensión de eternidad de las formas de organización social, de las concepciones políticas, de los esquemas ideológicos, caen en la ingenuidad o en el desvarío de quienes se ubican en la cúspide del poder terrenal. Las etapas que van, según el marxismo, del socialismo al comunismo eterno –una suerte de fin de la historia– se interrumpieron en no más de siete décadas. El milenio soñado para el Tercer Reich de Adolf Hitler quedó desecho en pocos años.
Hubo muchos intentos de eternidad. Pero, como sucede en el Magreb y en Oriente Medio, ha llegado el tiempo de la caducidad de esquemas unipersonales, despóticos, excluyentes y pretendidamente perdurables. “Todo pasa, todo cambia…”, dice una popular tonada y es cierto. El predominio eterno, y aun los deseados largos periodos, en circunstancias en que los cambios históricos se aceleran, quedan en esperanzas frustradas, en sueños interrumpidos por la derrota que infringen el tiempo y los pueblos.
 Como lo demuestra la historia –la de Bolivia es particularmente dramática– los cambios arrollan y los que no los comprenden son víctimas del destino que ellos mismos se forjan. Los caudillos endiosados son los que pronto quedan huérfanos de apoyo. “Si te he visto no me acuerdo”, se dice popularmente cuando se quiere mostrar que se abandona o se olvida a alguien por una afrenta. Y la pretensión de eternizarse en el poder es un agravio.
 En Latinoamérica se han sucedido caudillos encaramados en el poder, sin plazos y sin límites. No se diferenciaban de Muamar al Gadafi, el desquiciado que pretende que su pueblo oprimido lo ama y lo apoya, cuando en realidad lo único que demora su caída es la salvaje represión de sus esbirros. Y como los iguales tienden a juntarse, el tirano recibe ahora la solidaridad de regímenes igualmente opresores.
 ¿Será que los populistas de la ALBA con insólita coincidencia son ya los abanderados de otras longevas y crueles dictaduras que sufren una enfermedad terminal y han resuelto labrar un destino compartido para caer por la rebelión de sus pueblos? Sí, estos son los aliados confesos del Líder y Guía de la Gran Revolución de la Gran Jamahiriya Árabe Libia Popular Socialista. Ese el título del sátrapa que recuerda a los que acumuló el ‘Chivo’ (Rafael Leónidas Trujillo) en el Caribe.
 El miércoles de Ceniza debe servir también para recordar a los líderes lo efímero de los hombres y de los esquemas que crean. Estos deben también reparar en el refrán popular: “No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista”.

* Abogado e internacionalista

martes, 8 de marzo de 2011

un ex-alto jefe militar ha pedido hablar claro. culpa a Evo Morales de ser culpable del escándalo del narcotráfico porque retiene su representación sindical cocalera inaceptable como Jefe de Estado. le recuerda sus errores

Es hora de que hablemos claro.
No es casualidad, que gente con antecedentes penales por narcotráfico sean autoridades de este Gobierno como una nueva ministra, que según información de los medios de comunicación, estuvo presa en un país europeo por este delito y el Sr. Contralor General también, si el Presidente de la federación de cocaleros es el Sr. Presidente de Bolivia.
No es casualidad, que el país produzca más cocaína si se está produciendo más coca, la relación es directamente proporcional, si el Presidente de las Federaciones de cocaleros es el Presidente del Estado plurinacional.
No es casualidad, que los organismos de interdicción en la lucha contra el narcotráfico hubieran dejado de operar en el Chapare, el epicentro del narcotráfico, si cayeron in fraganti amigos íntimos del Presidente de las federaciones, que viven en el Chapare, como Margarita Terán (en uno de los últimos operativos realizados en el Chapare).
No es casualidad, que algunos policías estén contaminados con el narcotráfico si se echó del país al órgano que los controlaba, los entrenaba, les daba excelente equipamiento y les pagaba bien, si el Presidente de las federaciones de cocaleros, enemigo declarado de la DEA, es el Sr. Presidente de Bolivia.
Entonces no es casualidad que el Presidente de Bolivia sea enemigo de la DEA.
Mucha gente parecer callar cuando se habla de este asunto, incluso es posible que existan personas que prefieren que haya narcotráfico como una forma de paliar la pobreza, pero también pareciera que la opinión pública nacional que sabe que más del 90% de la coca del Chapare va al narcotráfico, cierra los ojos y no quiere ver que el Presidente de las federaciones de cocaleros tiene directa participación para que el país hubiera nuevamente aumentado la producción de coca ilegal, según alguna institución internacional de la ONU, en un 22%, cuando, en vista que se siembra coca hasta en algunos parques nacionales, se puede suponer que pudiera estarse sembrando mucho mas.
Así fuera que los cocaleros sólo sembraran la coca ilegal, ya es un delito, porque la coca de por si es un precursor de la cocaína, aunque la legislación boliviana no lo reconoce, precursor según el diccionario Larousse quiere decir “…que precede…” y la coca es un precursor irremplazable, porque según parece al kerosene (precursor) lo puede reemplazar la gasolina, pero la coca, es un precursor irremplazable.
El Presidente de las Federaciones de cocaleros desde que ascendió al cargo de Presidente de Bolivia se ha dado a la tarea de promocionar a la coca en el mundo entero con el slogan de que coca no es cocaína, una media verdad, porque lo cierto es que sin coca no hay cocaína, eso lo sabe la opinión pública nacional y el Presidente de las federaciones de cocaleros.
No creo que el Presidente de las federaciones de cocaleros esté haciendo droga o traficando, pero no tengo la menor duda que sabe que en sus federaciones se siembra coca para hacer droga y que los cocaleros también hacen droga, y lo permite por eso se consume tanto combustible en el Chapare, entonces es cómplice del narcotráfico.
No es de extrañar que el Presidente de las federaciones de cocaleros sea enemigo declarado de la DEA si esta organización era el principal oponente a la actividad del narcotráfico, pero el principal oponente no sólo porque entrenaba y financiaba el entrenamiento de los efectivos de la FELCN sino porque principalmente, servía de control de estos, era el verdadero escudo que protegía a los policías de los cantos de sirena del narcotráfico, los policías ganan muy poco y como cualquier mortal debe ser muy difícil contener la tentación de ganar mucho dinero en poco tiempo cuando se es pobre.
¿Será que la opinión pública nacional aceptó aquel slogan del Gobierno, en sentido que se apoyaría la producción de más coca para industrializarla pero, habría cero tolerancia con la producción de cocaína?
Es bueno recordar que en los primeros años de los 80s, el país clamó por la ayuda de EE.UU. para combatir el narcotráfico, y los “gringos” se hicieron rogar, no se vinieron inmediatamente y en vista que había un vacío jurídico, el Gobierno estadounidense financió el estudio de lo que hoy conocemos como la ley 1008 y colaboró con los gobiernos nacionales de turno para crear la FELCN que en su momento, y en función de la buena fe del gobierno de turno fue una institución que prestigió al país, y sirvió de modelo para otros países, de la misma manera cuando se tuvo sospecha que el narcotráfico financiaba las campañas políticas de los Partidos y para evitar que suceda en el futuro se optó porque sea el Estado el que financie las campañas políticas de estos.
El Gobierno ha expulsado a la DEA y con ello, se ha dejado de lado la ayuda que el Estado boliviano pidió del Gobierno americano, ahora el pretexto será que como los americanos no ayudan por eso hay mas producción de cocaína, y el Gobierno del MAS ha suspendido el financiamiento de las campañas políticas de los partidos políticos, medidas que a todas luces favorecen directa e indirectamente al narcotráfico.
¿Necesitamos más pruebas los bolivianos para aceptar que el Presidente de las federaciones de cocaleros es cómplice del narcotráfico? o ¿Estamos esperando que se lo sorprenda transportándola o fabricándola si tiene quien la transporte y la fabrique?
Sólo un narcotraficante podría ver en la DEA a un enemigo.
¿Cómo puede alguien decir que se expulsó a la DEA por dignidad nacional, si la verdadera indignidad es ser un narco Estado en momentos que las materias primas que produce el país tienen un excelente precio?, no hay excusa.
¡Caramba¡ Es la hora de dignificar verdaderamente a Bolivia, sembremos más soya, más quinua, más arroz, más maíz, y paremos de sembrar coca, de lo contrario nuestro silencio nos hará encubridores, de esa manera en Bolivia todos seremos narcotraficantes: los que la hacen y la venden, (autores) los que le dan cobertura (cómplices) y los que callan o hacen muy poco por evitarlo (encubridores).
Es una verdad que duele, ¿no?
*Vicealmirante de la República