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viernes, 5 de junio de 2009

persiste la confusión. todo hace ver que senderistas con sus aliados de Venezuela y Bolivia provocaron los graves hechos en Perú.

Al menos 25 indígenas y nueve policías murieron hoy en los enfrentamientos registrados durante el desalojo de una carretera de la Amazonía peruana en protesta por una serie de decretos legislativos, según un nuevo balance oficial.

La ministra del Interior, Mercedes Cabanillas, informó a Radio Programas del Perú (RPP) que el número de policías muertos subió a nueve, mientras que el Colegio Médico de Chachapoyas, en la región donde ocurren los hechos, señaló que la cifra de nativos fallecidos ascendió a 25.

El director de la policía peruana, José Sánchez, declaró a Canal N que también hay 45 efectivos heridos, de los cuales 19 tienen impactos de bala.

Sánchez explicó que los policías muertos fueron atacados en un cerro a primera hora de la mañana por un millar de nativos, quienes los rodearon, balearon y desbarrancaron.

La ministra informó de que dos naves de la Fuerza Aérea Peruana han sido enviados a la ciudad de Bagua para llevar medicinas y equipos médicos, además de refuerzos policiales, y de que un piquete del Ejército ha llegado a resguardar una estación de bombeo de petróleo, junto con unos 46 policías.

Cabanillas pidió a los medios de comunicación y a las autoridades de Bagua que controlen a la población, porque varios gremios se han unido a los nativos en las protestas y se mantienen movilizados en la ciudad.

En tanto, un portavoz del Colegio Médico de Chachapoyas dijo a RPP que un equipo de seis doctores ha salido de esa ciudad rumbo a Bagua Grande para ayudar en la atención a los heridos, pero temen que no llegue a su destino por los bloqueos en los caminos.

El presidente de la Junta de Fiscales superiores de la región Amazonas, Oswaldo Bautista, dijo a Efe que la Fiscalía aún no ha establecido una cifra definitiva de muertos porque están procediendo todavía al levantamiento de cadáveres en tres puntos distintos: Bagua Grande, Bagua Chica y la misma carretera.

Por su parte, una fuente del hospital Gustavo Lanatta de Bagua Chica informó a Efe que han recibido a 42 heridos, 15 de ellos por bala, y tres fallecidos, entre los cuales hay un policía y dos civiles.

Esa fuente médica explicó que los otros muertos, que calculó "entre 20 y 25", siguen en la carretera donde se produjeron los disturbios (en la zona conocida como la Curva del Diablo) porque la fiscalía todavía no había podido ingresar. EFE, Lima

jueves, 4 de junio de 2009

Clarín de Bs.As. ofrece desde El Cairo el despacho de Gustavo Sierra sobre el discurso de Obama acerca del Islam. Claro y concreto

Elogios del mundo árabe a Obama tras el aval a un estado palestino

La ANP dijo que el discurso "redefine las relaciones con Occidente". La Liga Arabe, en tanto, definió el discurso como "equilibrado y positivo". Israel, en tanto, espera que conduzca a una "nueva era de reconciliación".

Obama llamó a los musulmanes a una alianza con los Estados Unidos. Por Gustavo Sierra, de la redacción de Clarín.

miércoles, 3 de junio de 2009

los que han hecho de la coca-cocaína su modus vivendi muestran su felicidad en detrimento de la justicia y la dignidad. sostiene Dante Pino en HoyBol.


Cuando la debacle hace presencia en la vida institucional, no hay más remedio que prepararse para que reine el caos. Y si usted tiene dudas al respecto, permítame darle un ejemplo de lo afirmado. El órgano de Poder Judicial debería ser un institución preciada por todos, pues ella regula la vida civilizada de la sociedad y de su funcionamiento adecuado depende la paz social y las garantías a los derechos de los ciudadanos.

Una administración de justicia inestable, significa ausencia de seguridad jurídica, indefensión y esto genera desorden y caos social. Pero parece que para el gobierno este estado de cosas es lo que busca y desea sostener. Cuando más débil esté el Poder Judicial, mejor cree estar el Poder Ejecutivo, decimos cree estar, porque no se da cuenta de que es al contrario, su aparente fortaleza es en realidad otra debilidad que lo carcome por dentro.

Los juicios deberían servir para resolver las controversias sociales, pero en nuestro caso sirven para crear mayores controversias. La Honorable Cámara de Diputados enjuicia al Presidente de la Corte Suprema de Justicia, la Ministra Canedo enjuicia a los miembros de la Honorable Cámara de Diputados, la Ministra de Transparencia enjuicia al Fiscal General de la República, este admite la recusación de la Ministra Canedo y da paso el juicio contra la Ministra de Transparencia entre otros. Para no quedarse atrás la diputada Salguero enjuicia a la Prefecta de Chuquisaca, a diputados de esa región y sus dirigentes cívicos, los Fiscales de la jurisdicción de La Paz, convocan a ciudadanos del interior del Estado Plurinacional por sucesos acaecidos fuera de ella. Los conminados protestan por esto y plantean se resuelva la competencia,

Uno de estos días vamos a amanecer enjuiciados todos, y entre todos. Así el valor de un juicio se relativizará a tal grado que iniciarlo será moneda corriente en proceso de devaluación permanente. Se pierde fe en la justicia y se la devalúa a tal grado que a nadie le interesa su existencia. Es decir, esto beneficia a quienes viven en el mundo de la ilegalidad.

¿Quiénes viven en ese mundo actualmente en Bolivia? Pues los que han hecho de la coca destinada a la producción de la cocaína su modus vivendi. Este es su mejor momento, nunca antes la ruina invadió con tal fuerza al Poder Judicial. Y claro la felicidad se les nota en las caras.

A la delincuencia organizada nada le es más beneficioso que este panorama de desolación que tenemos en la justicia. Ver que se enjuician unos a otros y cómo las autoridades más importantes caen en la espada de la hecatombe.

En este punto todo es posible. Y enjuiciar es la manera de quitar honras y fortunas. Porque no basta con la acusación, sino que ahora esa acusación es suficiente para confiscar patrimonios. Esta es la mentalidad delincuencial que pretende instituir nuevas categorías jurídicas.

lunes, 1 de junio de 2009

la gente tiene tanto miedo, que no habla por teléfono. le han convencido que tienen espías, que escuchan y delatan. no van a los cafés, no hablan ...

hay temas que se han convertidos en tabú. el narcotrá´fico, la política, la autonomía, el terrorismo...el miedo cunde, la voluntad se encuentra paralizada, nadie confía en nadie, es decir como en Cuba, como en la Rusia soviética, como en la Alemania de Hitler, como en la Italia de Mussolini. sin embargo, La Razón muestra su valentía y se atreve con una denuncia sobre la abundancia de la droga, de la cocaína en toda la nación...

En el lapso de tres días, la FELCN (Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico) logró destruir 120 fábricas de cocaína en el Chapare, mientras los habitantes del Valle Alto de Cochabamba siguen clamando porque la Policía frene a los fabricantes de droga que han invadido la zona de Pantipata.

En las últimas semanas ha quedado confirmado un muy revelador y paradójico dato: los yungueños llegan hasta la ciudad de La Paz para comprar fruta, generalmente cítricos traídos desde el Perú. Eso porque gran parte de la tierra cultivable de los Yungas está ahora destinada a plantar coca.

El cultivo de la hoja, que comenzó en La Paz y Chuquisaca en tiempos remotos, ahora abarca importantes regiones de Cochabamba, Santa Cruz y Beni. Los “colonizadores” actúan ahora como punta de lanza para abrir caminos a los cultivadores de coca. Los primeros destruyen los bosques y los segundos se ocupan de incrementar las plantaciones ilegales.

La geografía de la coca sigue mostrando a los Yungas de La Paz como la región donde se produce la hoja de mejor calidad para el acullico, mientras el Chapare sigue ostentando el título de la zona más segura para la producción de coca con destino al narcotráfico. Los productores yungueños no tienen rivales en otras regiones para su hoja de primera clase, pero los productores del Chapare tienen muchos competidores en Santa Cruz, el norte de La Paz y el Beni, lo que les ha dado la ventaja de no ser los únicos dedicados a una actividad ilegal.

El Gobierno ha anunciado nuevamente que se propone aprobar una ley para ampliar de 12.000 a 20.000 las hectáreas destinadas a los cultivos legales, en vista de que habría detectado un incremento del consumo no delictivo de la coca.

Las últimas cifras que proporcionó la DEA indican que los cultivos de coca en el país llegaron a 39.000 hectáreas, contando las legales y las ilegales. Ahora, dos años después de ese informe, los cultivos han llegado hasta Yapacaní, han ingresado a los parques nacionales, entraron a Palos Blancos y están cerca de Rurrenabaque.

Los habitantes de Pantipata estuvieron dando una batalla desigual, tratando de poner obstáculos al ingreso de materia prima e insumos a la región alta, donde están instaladas fábricas de cocaína, pero fueron derrotados. Pidieron la ayuda de la Policía, pero fue en vano.

Es desigual la lucha porque los narcotraficantes tienen muchos recursos económicos, que utilizan en todos los frentes. Los campesinos dicen que las aguas de los ríos de la zona han sido contaminadas y que los cultivos de frutas y hortalizas que ellos tienen muestran graves daños, así como han quedado afectados los animales. Ante la situación general que se da en el país, es oportuno preguntarse qué se está haciendo realmente en el país para frenar el avance de la coca y de sus derivados.

Estas actividades ilegales tienen, además de los efectos perniciosos conocidos, un impacto demoledor sobre las actividades económicas legales. El narcotráfico adultera los niveles salariales, con lo que perjudica a cultivos alternativos, comenzando por el café. ¿Existe alguna estrategia nacional para frenar este avance de una actividad económica que representa una amenaza para el país? El Gobierno nacional tendrá que exhibir sus estrategias y explicar cómo se propone aplicarlas.

sábado, 30 de mayo de 2009

llama la atención El Deber, al afirmar en su editorial Cocaína al por Mayor, aumento del nartráfico y el oprobio en que cae Bolivia.


Sensiblemente, es en los extremos de verdad deleznables donde nuestra Bolivia ocupa lugares destacados tomando en cuenta el ámbito universal. Y nada, tal vez, tan deleznable como cuanto pueda concernir a las drogas heroicas, a la cocaína específicamente y en este ramo, a lo concerniente a la producción de la materia prima, a la elaboración de la cocaína, a su comercialización interna o externa y, fundamentalmente, a su consumo, particularmente en nuestro propio territorio y desde luego por nuestra propia gente.
Cocaína, producción, venta y consumo no son, honradamente hablando, taras o más bien maldiciones de este tiempo de por sí ensombrecido por causas que, a los efectos de este comentario, no viene al caso detallar. De producción, venta y consumo, más el cultivo de la materia prima, hemos venido acusando señales indelebles y seriamente estigmatizantes desde hace décadas, probablemente desde más de medio siglo atrás.
Sin embargo, y no obstante que nada nos exime del cruel oprobio ni ayer ni hoy, nunca la producción, el tráfico y el consumo de la cocaína registraron el volumen del alcaloide en transacciones subrepticias en este tiempo,  dentro mismo del país, trasponiendo montañas y surcando mares en pos de compradores extranjeros, a la vez que son apreciables y al parecer inagotables las reservas para abastecer a nuestros propios viciosos que es correcto suponer que son muchos, infelizmente, y tal vez sin cura.
Allí están, confirmando el deleznable auge actual en todas sus fases, de la cocaína, las notas que casi cotidianamente aparecen en los medios de comunicación de todo el país e incluso del exterior. Y aparte de lo extraordinario de la cotidianidad del tráfico, sorprenden, abruman, los volúmenes de los cargamentos de la cocaína, de la que hasta se menta su grado de “pureza”. 
Reveladoras son, asimismo, las noticias que proceden del exterior referentes a intercepción del narcotráfico, porque unas veces los narcotraficantes apresados en el exterior eran de nuestra maltrecha nacionalidad o la droga procedía de “factorías” bolivianas o por alguna causa siempre danzamos en el baile de manera ruidosa e  indefectible.
¿Qué es lo que se ha aflojado, qué es lo que está fallando, qué circunstancia determina el descontrol que parece haberse instalado en los campos del narcotráfico? Desde luego, es válido aquello de que la vida está muy dura y muy áspera y, en tal circunstancia, por la supervivencia humana, cualquier recurso, hasta el más ilegítimo o prohibido, se vuelve justificable. Pero tan así no son las cosas si se toma en cuenta que la lucha por la vida siempre fue áspera y dura para nosotros los bolivianos y el narcotráfico, si se daba en tiempo pretérito, no llegaba a generar tan honda y dolorosa alarma y tan insólito auge. Valdría la pena establecer las verdaderas raíces del repudiable fenómeno.

miércoles, 27 de mayo de 2009

en las minas de Huanuni se consume droga cocaína y marihuana. denuncia del jefe antinarcótico Oscar Nina. muy grave al venir de un alto policía.

La Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) estableció que en el centro minero de Huanuni existen mineros que reemplazaron el tradicional acullico de coca por el consumo de marihuana y cocaína, informó ayer el director nacional antinarcóticos, coronel Óscar Nina.

“Actualmente, si bien hay mucha gente que aún mastica coca, hay una buena cantidad de mineros que han reemplazado la coca por marihuana, para entrar a trabajar (a la mina)”, reveló el jefe policial, quien no pudo precisar el porcentaje de trabajadores consumidores de droga.

No obstante, aseguró que en Huanuni habría una mayor incidencia de consumo de droga por parte de los mineros, quienes hasta hace un tiempo sólo acullicaban coca “para no sentir cansancio, ni hambre, una vez en el interior de la mina”.

La marihuana la fuman, al igual que la cocaína mezclada con tabaco, informó el director nacional de la FELCN.

En un trabajo de investigación realizado por el Centro Latinoamericano de Investigación Científica (Celin) bajo el título de “Los mercados de drogas ilegales en Bolivia”, precisamente se identifica a Huanuni como una de las zonas de mayor distribución de estupefacientes.

Además, el estudio determina, en función a los datos de la FELCN, que en Oruro el decomiso de coca destinada a la fabricación de droga creció de 823 libras en el año 2000 a 75.123 libras el año pasado.

Mientras que el secuestro de droga alcanzó en el 2008 a 952.675,70 gramos de basta base y a 2.213,50 gramos de marihuana.

El coronel Nina aseguró que el narcotráfico está cambiando la vida, tradiciones y costumbres de muchas personas, entre ellos los mineros. “Está destruyendo a la comunidad”, advirtió.

Desde Oruro, el director de la FELCN, mayor Álex Alfaro, se limitó a señalar “que no tiene un reporte oficial” del consumo de drogas entre los mineros.

No obstante, informó que en diferentes comunidades del departamento se encontró fábricas de elaboración de droga.

Un reciente operativo antinarcóticos en Cochabamba estableció que comunarios encubren al narcotráfico.

lunes, 25 de mayo de 2009

media tonelada de cocaína decomisada, dice gobierno, 20 detenidos pero no ofrece un sólo nombre. en todo caso la noticia causa sensación mundial


La policía antidrogas de Bolivia incautó a una banda de narcotraficantes media tonelada de cocaína en un operativo que duró nueve días y en el que resultaron detenidas veinte personas, informó hoy a Efe una fuente oficial.

El director de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (FELCN), coronel Óscar Nina, confirmó a Efe que los 528.471 kilos de droga fueron aprehendidos en un operativo realizado entre el 12 y el 21 de mayo en Pantipata, en el departamento de Cochabamba (centro).

A los 20 detenidos, todos bolivianos, además les incautaron bienes por un valor de 600.000 dólares y 63.375 libras de hoja de coca, suficientes para elaborar más de 200 kilos de cocaína, según datos aportados por la agencia estatal ABI.

En el operativo fueron destruidas cien fábricas para procesar cocaína y 23.000 kilos de sustancias químicas necesarias para la transformación de hojas de coca en droga.

Según datos del Gobierno, desde enero hasta la tercera semana de mayo las autoridades intervinieron más de once toneladas de cocaína y más de 1.700 toneladas de marihuana.

En 2008, se decomisaron 25 toneladas de cocaína y más de 1.135 de marihuana, y fueron erradicadas más de 5.000 hectáreas de cultivos ilegales de hoja de coca, planta que tiene usos tradicionales en el país, pero que también se utiliza para elaborar cocaína.

El informe anual sobre drogas del Departamento de Estado de Estados Unidos estima que la producción de cocaína en Bolivia pasó de 100 toneladas en 2003 a las 120 toneladas en 2008.