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viernes, 13 de marzo de 2009

la mala gestión no puede ser modelo de cambio, el equipo de gobierno es MUY ineficaz, estamos en retroceso afirma Carlos Mesa


El Presidente Evo Morales pidió en el 52 Período de Sesiones de la Comisión de Estupefacientes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Viena y al secretario general de esa organización Ban Ki-moon sacar a la coca en su estado puro de la lista mundial de estupefacientes. Según el ex mandatario Carlos Mesa, la estrategia del gobierno boliviano es mala e ineficaz.
“La masticación de la hoja de coca es una práctica ancestral y milenaria de los pueblos indígenas andinos que no puede ni debe ser prohibida”, dice la carta enviada por Morales al secretario general de la ONU, en la que hace notar que la masticación “ayuda a mitigar las sensaciones de hambre, da energía durante largas jornadas laborales y mejora el desarrollo del metabolismo en la altura”.Morales propuso corregir el "error histórico" de la Convención Única de Estupefacientes de las Naciones Unidas de 1961 que dispuso prohibir la masticación de coca en un plazo de 25 años, ya que "si se mantiene este error seríamos criminales a los ojos del derecho internacional y tendrían que erradicar a los consumidores de la hoja de coca".
El informe 2007 de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) señala que el acullicu, las infusiones y cualquier otro tipo de derivados de coca pueden ser dañinos para la salud.
La JIFE recomendó al gobierno de Bolivia que explique y demuestre al Secretario General de la ONU por qué la coca tiene un significado cultural para las poblaciones indígenas y campesinas, para luego solicitar a la Organización Mundial de la Salud (OMS) un estudio científico de las propiedades de la coca que certifique si es o no nociva para la salud humana.
En criterio de Morales, la Convención de 1961 violenta la Declaración de la Organización de las Naciones Unidas, el Pacto Internacional de Derechos Económicos y Sociales, la Convención 169 de la Organización Internacional de Trabajo, la Declaración de la UNESCO que considera al pueblo Kallawaya como Patrimonio Intangible de la Humanidad, entre otras cartas internacionales que consagran los derechos indígenas.
La nueva Constitución Política del Estado (CPE) protege a la coca como patrimonio cultural y se encuentra en preparación un anteproyecto de Ley general de la hoja de coca y de su industrialización.
"Yo creo que hay defender la coca legal por encima de todo. ¿Por qué Evo Morales no defiende primero la coca legal dentro del país y después se preocupa de otros países?", cuestionó el ex presidente Carlos Mesa.
Según Mesa, si el gobierno cree que la lucha contra el narcotráfico fue un fracaso en el pasado, "¿por qué no deroga la ley 1008 de una buena vez?". "El problema de nuestro gobierno es que todo el mundo habla y hablar es gratis; lo que no podemos es decir que estamos en contra de la DEA y mantener vigente la ley 1008", criticó.
El ex Presidente afirmó que el equipo del gobierno es muy ineficaz, no cumple objetivos y no tiene capacidad para llevar adelante un proceso. "La mala gestión de gobierno no puede entenderse como cambio, esto es un retroceso (...) el gobierno tiene que hacer sus transformaciones con gente capacitada", recomendó. (Crónica de Bolpress)

jueves, 12 de marzo de 2009

el diario mayor de Santa Cruz El Deber, expresa puntos coincidentes con nuestro artículo precedente sobre la droga letal y la exaltación hecha por Evo


Para sorpresa de los delegados de los 53 países miembros de la Comisión de Estupefacientes de la ONU que se encuentra reunida en Viena, el presidente Evo Morales sacó hojas de coca de su bolsillo y las masticó ante el plenario. Pretendió así demostrar su “uso ancestral” en las culturas andinas. Agregó desafiante: “Si es droga, métanme preso”.
Morales hace esta visita a Viena en su doble condición de jefe del Estado boliviano y de presidente de los productores de hoja de coca del trópico cochabambino. Su interés es obviamente comercial -él mismo asevera que tiene su cato de coca y seguramente le debe interesar seguir vendiendo su producción a buen precio-, como también político, ya que su presencia en la capital austríaca integra parte de una campaña para ‘despenalizar’ la hoja de coca, considerada sustancia peligrosa por la comunidad internacional desde 1961.No parece la mejor manera de convencer a una audiencia global el presentarse con la controvertida hoja y masticarla desafiantemente.
Las percepciones locales –sobre todo en Chapare y Altiplano- difieren de las del resto del mundo, donde la coca es considerada materia prima para la elaboración de la nefasta cocaína, droga que envilece mentes y cuerpos, al mismo tiempo que genera crímenes y dinero sucio.Años atrás, otro presidente boliviano realizó campaña parecida. Andaba con una hoja de coca en su solapa y reiteraba que “la coca no es cocaína”. Tal campaña terminó muy mal. Posteriormente, ese ex mandatario hasta estuvo acusado de tener vínculos con narcotraficantes.
El mundo puede observar hoy a Evo Morales como un producto ‘pintoresco’ o como a un indígena que merece ser escuchado, por ser la “primera vez que su raza llega al poder”, como falaz y demagógicamente se repite y ha calado, aunque no sea verdad. Pero hasta para esa paciencia infinita que el mundo parece tenerle ahora al Presidente boliviano, hay y habrá límites. Uno de ellos, sin duda, es el de la coca.
Entidades respetables, como el Comité Olímpico Internacional (COI), la Federación Internacional del Fútbol Asociado (FIFA) y otras de similar calibre, consideran ‘dopaje’ una simple dosis de mate de hojas de coca. Por su lado, el tal ‘acullico’ genera efectos similares a los de la droga (aunque en plazos mayores) y eso está científicamente comprobado. Por infinitesimal que sea la proporción, cada hoja de coca lleva en sí al temible estupefaciente que se deriva de ella.
En la era colonial, los españoles explotaron el uso de la coca para forzar trabajos de servidumbre en las minas. La fórmula era trágicamente ideal: los indígenas eran atiborrados de coca para que no tengan hambre y trabajen como bestias. De ahí vino la costumbre de masticar, costumbre que no es ‘ancestral’ sino de lúgubre origen colonialista. Por otro lado, los tales publicitados ‘nutrientes’ de la hoja de coca se pueden encontrar en cualquier otra hoja, pasto o vegetal y sin las complicaciones de una droga letal.
Lo mejor para Bolivia sería cooperar con el mundo en la erradicación de la hoja de coca e ir encontrando progresivamente adecuados métodos de desarrollo alternativo. El mundo no está ni contra Bolivia ni contra el Gobierno de Evo Morales. Sí lo estará y lo está -en contra y en una lucha frontal- contra todo aquello que sea fuente de narcóticos o de violencia delincuencial. La coca forma parte de ese grupo. Seamos francos y realistas. No hay que cegarse ni caer en fanatismos. (la caricatura de la nariz de Evo aparece en X2 de E. Martínez)

miércoles, 11 de marzo de 2009

de nuevo el show, el escenario Viena, quién paga? el pueblo de Bolivia, los contribuyentes. objeto. apologética de la coca a nivel mundial


La ONU contra las drogas
Mauricio Aira


El uso de las drogas aumenta cada día, también en Europa donde Suecia es la excepción según el informe de UNODC el organismos de la ONU contra la droga y el crimen que ahora está reunido en Viena donde Evo Morales presentó el show acostumbrado, teniendo entre los dedos la hoja de coca, pretendió mostrar su inocuidad, mientras que los análisis científicos de laboratorio que no han sido desmentidos hasta hoy, demuestran lo contrario que la hoja sí, contiene los elementos que hacen tan perniciosa la cocaína.

La conferencia de Viena ha estado precedida por otra que tuvo lugar en septiembre pasado en Estocolmo donde la Reina Silvia, quién está igualmente presente en Austria inauguró el Foro Mundial contra la Droga, cuya consigna es movilizar a los pueblos en contra del uso no medicinal de las drogas, por cuanto el porvenir de nuestros hijos está en peligro.

Suecia administra una actitud restrictiva contra todo tráfico de drogas, la cual goza de gran apoyo popular y hasta ahora ha resultado eficaz. No se tolera el más mínimo delito y los organismos policiales y judiciales se mantienen alertas las 24 horas de 365 días para frenar en sus orígenes toda actividad delictiva vinculada al tráfico del narcótico. En Estocolmo estuvieron presentes EEUU, Afganistán, Uganda entre otros verdaderamente empeñados en la dura batalla. Al final de la reunión se elaboró el documento base para el coloquio que tiene lugar en Viena, organizado por UNODC responsable mundial del tema.Existe consenso para reconocer que hay muchas drogas ilícitas en el mundo, que demasiadas personas sufren de adicción y que delitos criminales están asociados al comercio de las drogas. Del evento surgirá la Declaración Política y un Plan de Acción para ser ejecutado en el decenio que debe concluír en 2019 hasta minimizar y/o eliminar la disponibilidad y el uso de drogas ilícitas” de tal manera que es imposible volver hacia atrás, reconociendo la hoja de coca como algo lícito y permitido sin restricción alguna. La lista se mantiene tal cual.

La consigna de hace 10 años “un mundo libre de drogas es posible” ha sido distorsionado por intereses subterráneos que han venido trabajando por la legalización de las drogas, alentados por los excepcionales permisos que con carácter experimental y razones médico-sociales se introdujeron en Holanda, Suiza, Dinamarca y que no dieron los resultados que se esperaban. Tanto ha podido el crimen y los cárteles de la droga que el ideal de un mundo libre de drogas no ha sido alcanzado y la producción maléfica se ha mantenido.

Naciones Unidas ha defendido la estrategia de hace un lustro que ha permitido contener el problema, al asegurar que el universo de consumidores no aumentó proporcionalmente a la cifra poblacional, aunque el crimen asociado a las drogas ha empeorado en los últimos años. Se estima que se mueven 320 mil millones de dólares en éste rubro.

El alegato de Morales Ayma ha estado precedido por la propaganda que las ONGes, manejadas por los “revisionistas” realizan, de ser la hoja de coca inofensiva y que su masticación no hace daño. Que él mismo durante diez años ha sido un asíduo acullicador (masticante) y que tiene 50 años sin ser narcodependiente, “Yo soy productor, no soy narcotraficante” vociferó pidiendo aplausos y garantías que se adecúen a la nueva realidad (cuál?) Morales repitió el panegírico sobre la hoja, aunque más de un delegado le recordó que no existe un estudio científico que avale sus repetidas afirmaciones. “La planta no tiene efectos negativos, como presidente no puedo pedirles algo que haga daño a la humanidad” olvidando que como dirigente de los productores de coca, siempre estuvo en la misma onda. Repitió lo del autocontrol y la reducción racional, los periodistas le recordaron que Morales expulsó a la DEA que hacía un control técnico de los sembradíos y que éstos aumentaron en su mandato de 12 a 30 mil hectáreas. No hubo respuesta.

Antonio María Costa director general de ONUDD ha pedido que “debemos tener la valentía de observar las consecuencias, dramáticas e imprevistas del control sobre la droga y el surgimiento de un mercado criminal de proporciones asombrosas” (A la hora de escribir esta crónica se trabajaba en la revisión del texto de resolución propuesto por el Foro Mundial contra la Droga y el Delito)

lunes, 9 de marzo de 2009

evo morales se apresta a volar a Viena para clamar por la despenalización de la hoja de coca ante un organismo de la ONU. hará el ridículo. la cocaína


Desde hace veinte años continúa el interminable debate que nació a raíz del 21060 que planteó el problema de la relocalización de los miles de obreros que resultarían al cerrarse las minas del Estado como resultado de la inminente caída de los precios del estaño y otros minerales.Días de angustia y dolor, de inconsolable sufrimiento para las familias dependientes del salario y de la pulpería barata. Se ejercitaron todas las formas de resistencia, nada podía doblegar la invariable decisión del Presidente Paz Estenssoro de ponerle candado a la COMIBOL, poderoso pool de empresas surgido de la Nacionalización llamado a desarrollar la industria minera, conseguir mercados para sus productos, explorar nuevos yacimientos y asegurarse eficiencia y productividad. Nada de esto se cumplió, por el contrario el ente convertido en un mastodonte burocrático terminó por acusar déficit endémico que tumbó la economía del país, además fue víctima de incontrolables factores externos.Así las cosas, la preocupación fue paliar los efectos del drama generado por los desocupados, hasta que al Ministro Gonzalo Sánchez de Lozada se le ocurrió la genial idea de gratificar a las familias con un monto de 30 millones de dólares que “podrían emborrachar la perdiz” y despertar su creatividad para invertir sus indemnizaciones en proyectos productivos. Las familias se esparcieron por las ciudades y El Chapare especialmente donde era posible convertirse en colonizador, lo mismo había ocurrido en Montero y Los Yungas en otra relocalización, poco después de la Nacionalización (Octubre de 1953). Una parte apreciable del monto de sus finiquitos fue a parar a las inmobiliarias que virtulamente “se farrearon el capital de los mineros” (Caso Finsa) y terminó dramáticamente con quiebras criminosas.Se alentó la vivienda social en el eje troncal, y el asentamiento en zonas agrícolas para cultivar la tierra. En mala hora, porque en lugar de irse al rubro de productos alimenticios, frutas y verduras, los esfuerzos se volcaron a la producción de la hoja de coca, que coincidió históricamente con el repunte de la cocaína a nivel mundial y por tanto la inducción del arbusto en cocaína. El trópico hasta antes de este transplante poblacional no producía hojas de coca, más bien arraigada en Los Yungas y Totora. Los miles de mineros volvieron a sus faenas agrícolas como antes de convertirse en mineros, o emigrar a Argentina y Chile. Los mineros se transformaron en cocaleros y poco a poco, con la experiencia y el sentido combativo aprendido en la militancia sindical, se fueron convirtiendo en un grupo aguerrido de resistencia y de negociación, o si se prefiere de maniobrerismo organizado.Recordar que el sector minero formó líderes como Lechin, Simón Reyes, Mario Torres, Irineo Pimentel, César Lora, Federico y Filemón Escóbar, justamente éste vinculado estrechamente a las organizaciones nacientes, le infundió toda la experiencia de 30 años de sindicalismo. Filemón fungió de maestro de los cocaleros y fué históricamente el ideólogo del MAS que lo elevó al Senado hasta su ruptura con Morales Ayma.La coca del trópico se destinó a la elaboración del alcaloide, hasta cuando un convenio suscrito entre Estados Unidos y Paz Zamora, estableció la erradicación de la coca excedentaria al akulliku (masticación tradicional) cubierta por la coca yunguena. Durante los años dorados, entre 1983 y 92 se produjo un boom económico como efecto de la exportación al mercado norteamericano que se frenó casi en seco al ponerse en práctica la interdicción y la erradicación, privándole a la región, según los expertos de un promedio de 400 millones por año. La tarea fue realizada por los norteamericanos, la policía, el ejército y el Gobierno.La embajada llegó a tener un mil funcionarios, tantos como en Colombia. Cuando el círculo se iba cerrando por acción de la DEA, los UMOPAR, los Fiscales Especiales, los cocaleros se fortalecieron y desde sus parcelas ideaban formas y alianzas para resistir la erradicación de las plantaciones. La lucha fue larga, de todos los días con no pocas víctimas de ambos bandos. El tema de fondo fue siempre la liberalización de la coca, o como Evo Morales repite a menudo “la desatanización”, y que se aprovechen sus cualidades sin destinarla a la droga.Legalizar la droga y permitir su venta libre como ocurre con el tabaco y el alcohól es la meta ideal de todo un movimiento organizado, con muchísimos recursos, cientos o acaso miles de ONGs (Organizaciones No Gubernamentales) unas enmascaradas, otras menos encubiertas. Se trata de una acción articulada en las grandes sociedades incluyendo la norteamericana, que persigue no sólo despenalizar la hoja de coca, sino también la marihuana, cannabis, hasch, la heroína. Detrás de estos se mueven incalculables sumas de dinero.Estados Unidos acusa una apabullante realidad que estremece, Oliver Ravell subdirector del Federal Bureau of Investigations (FBI. Gobierno de Clinton) puntualizó que más de 25 millones de norteamericanos habían probado cocaína, que 6 millones la consumían una vez al mes, que 3 millones eran dependientes y que cada día se agregaban a la masa de consumidores 5 mil adictos. El escalofriante informe añadió que en 48 estados de la Unión se cultiva marihuana que había arrojado ganancias de 18 mil millones de dólares, superiores al cultivo del maíz. (Continúa en Hacia la Despenalización II) El artículo del Editor se publicó en marzo del 2007

domingo, 8 de marzo de 2009

en términos fuera de toda duda los tiempos alarma con la nueva cara que está cobrando el narcotráfico. previene ante los signos de mayor violencia.

Tres noticias publicadas en este matutino durante la semana que concluye dan cuenta de la magnitud que tiende a adquirir en nuestro país la proliferación descontrolada de todas las actividades relacionadas con la producción y comercialización de drogas.

Las tres notas que comentamos coinciden, además, al mostrar cuán cerca estamos de una explosión de violencia muy similar a la que por las mismas causas ha hecho estragos en países como Colombia y México. Según uno de los informes, siete poblaciones vallunas están divididas, con altas probabilidades de llegar a enfrentamientos físicos, debido a que una parte de ellas ha optado por involucrarse de lleno en el negocio de la droga, mientras que los agricultores y sus familias desesperan ante las múltiples maneras como la producción de cocaína los perjudica. Los informes de la Felcn indican que en la comunidad de Pantipata funcionan 115 fábricas de cocaína en 2008, aunque los comunarios denunciantes afirman que hay al menos 300, que producen unos 200 kilos de droga por semana. Los desechos producidos por el proceso de transformación de coca en cocaína contaminan los ríos de la zona, lo que envenena los alimentos producidos en comunidades ubicadas río abajo. Los animales que beben esas aguas enferman y mueren, las cosechas se pierden. A ello se suma la corrupción de los jóvenes, la inseguridad ocasionada por la violencia siempre relacionada con el negocio, entre muchas otras calamidades. En otra zona del valle cochabambino, un grupo de narcotraficantes hostigó con disparos a efectivos de la Felcn, cuando éstos pretendían destruir una factoría en Charamoco (Capinota). Según el jefe de la Felcn, se trataba de una instalación móvil que podía producir hasta 15 kilogramos de cocaína al día. El jueves por la noche, un motín carcelario desencadenado por enfrentamientos entre bandas rivales por el control del negocio de la droga, dio otra señal de alerta sobre lo que las secuelas del auge de las actividades ligadas al negocio de la droga están ocasionando a nuestro alrededor. Como es fácil constatar, las tres noticias tienen muchos elementos en común. Uno de ellos es que están ligadas a un fenómeno que sin ser nuevo, ha adquirido durante los últimos tres años una nueva dimensión. Un segundo elemento es que las fuerzas policiales son impotentes ante la magnitud del mal que deben combatir. Como enseña la experiencia propia y la ajena, estamos ante las primeras manifestaciones de un fenómeno que al paso que crece muy pronto puede llevarnos a una situación muy similar a la mexicana. Con la agravante de que aquí el negocio de la coca y sus derivados está muy estrechamente ligado a la organización política que gobierna el país.

martes, 3 de marzo de 2009

evo ha convertido a bolivia en la fábrica más grande de cocaína del planeta. la información básicamente salió de la misma FELCN. cuadro es alarmante

Bolivia se convirtió en país productor, “importador”, “exportador” y “lavador” de cocaína

El aumento de la producción de hojas de coca, materia prima para la elaboración de cocaína, y el consecuente incremento del tráfico de la droga convirtió al país en productor, “importador”, “exportador” y “lavador” una vez que los “narcos” se encargaron de construir una verdadera maraña de rutas para el ingreso de precursores químicos para la producción, la entrada y la salida de la droga en pasta base o clorhidrato desde Perú y Chile, el “lavado” de dinero proveniente de estas actividades ilícitas y la “exportación” con destino mercados de Europa, Estados Unidos de América del Norte y ahora a países de Asia que se avizora como el centro de comercialización de mayor expectativa.
Carreteras, caminos, sendas, aeropuertos legales y clandestinos, ríos del altiplano, valles y amazonía son las vías por donde es posible internar y sacar la cocaína hacia lugares de acopio y “trampolines” o puntos intermedios hacia el exterior con rumbo a España, Italia, Alemania y Francia, Korea, Japón y China, mientras que Cobija, en el departamento de Pando, es un centro de tráfico de la cocaína y lavado del dinero de éste.
El narcotráfico, sin embargo, no sólo opera en los sitios donde se produce la materia prima, o sea, hojas de coca cada vez en mayor cantidad, sino que ahora se ubica en regiones inaccesibles pero, a la vez, más cerca de las ciudades y sitios poblados como son comunidades occidentales de Oruro, Potosí y El Alto de La Paz; los valles Bajo, Central y Bajo de Cochabamba, así como el chaco chuquisaqueño, Camiri, Yacuiba y varios lugares de los departamentos de Santa Cruz y Beni. El Chapare, en Cochabamba, es una gran fábrica de droga y El Desaguadero, en La Paz, la puerta de ingreso de precursores.
“NARCOS” AMPLÍAN SUS ACTIVIDADES
Según la publicación “ABC Semanario”, los controles realizados por las Unidades Operativas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), obligó a las organizaciones de narcotraficantes a buscas nuevas rutas para lograr sus fines delictivos, o sea, caminos principales, sendas y aeropuertos nacionales e internacionales y también los clandestinos que son los caminos de circulación desde y hacia fuera del país. Se conoce de la existencia de 437 pistas clandestinas habilitadas por los “narcococaleros” para sus fines ilícitos.
Bolivia no sólo es “exportador” de droga, sino que también la “importa” proveniente de Perú y Chile y, de la misma manera, sale a esos territorios con destino a otros puntos del planeta en cápsulas, maletas de doble fondo y de la manera más ingeniosa posible que desafía la imaginación, sobre todo, por el aumento de la producción de coca y las nuevas formas de conversión de ésta que ya no necesita de “pisacocas” que fueron reemplazados por “chanchitos (cosa desechable)”, trituradoras, máquinas de lavar y secar portátiles que son instaladas en zonas alejadas y en el mismo centro de las ciudades y lugares poco accesibles y fronteras.
Entretanto, los precursores químicos no son fabricados en Bolivia, por consecuencia, ingresan al país en grandes cantidades y luego de entrar al territorio nacional a través del “tráfico hormiga” llegan hasta los centros de producción, de la misma manera, por la maraña de carreteras, sendas, ríos y puertos aéreos y también empresas “fachada”.
AUMENTA LA COCA Y LA COCAÍNA
El gobierno del presidente Evo Morales, jefe de los productores de coca, no erradicó los cocales desde diciembre del año pasado hasta hace apenas unos pocos días debido a “problemas” que se presentaron por el reclutamiento de efectivos encargados de este trabajo según confirmó en esta ciudad el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, quien admitió que los productores de coca invadieron también el Parque Nacional Madidi y otros similares.
La falta de erradicación de cocales motivó la mayor producción y, por tanto, el aumento de la elaboración de droga que ya llega a comunidades muy pobladas de los departamentos de Tarija, Potosí y Oruro donde los comunarios dejan los cultivos tradicionales para ocuparse de la producción de cocaína que significa ganancias de entre 900 y 1.500 dólares por kilogramo de cocaína base y entre 1.300 y 3.000 dólares por kilogramo de clorhidrato de cocaína, cantidades muy superiores a las que reciben por la producción y comercialización de papa, quinua, cereales u otros alimentos.
Datos de la propia FELCN señalan intensa actividad en lugares poco conocidos para el narcotráfico como Tupiza, Pampa Grande, Casira, Sarcari, Talina, Chagua, Berque y Cóndor Huasi, en la frontera con Argentina; Oruro, Uyuni, Llica, Pisiga, Sigsihua, Isma, Pica, San Pedro de Quemes, Tambo Quemado, Chachacomani, Juo, Paracaya, Bella Vista, Todos Santos, La Rivera, Sabaya, Negrillos, Villa Tunari, Hito XX, Río Lauca, Macaya, Mogachi, Chalviri, Campo Grande y Cambu Mayu; La Joya, Chuquichambi, Choquecota, Turco, Cosapa, Chaviri, Layma, Huachacalla, Challapata, Huari, Quillcas, Sebaruyo, Salinas de Garci Mendoza y otros.

domingo, 1 de marzo de 2009

el problema es la hoja de coca, la madre de todas las desgracias para Bolivia. demagógicamente el MAS se aferra al tema y crea un abismo legal.

Veinte años de lucha antidroga -desde la aprobación de la Ley 1008, de 1988- ejecutada por los gobiernos de turno de Bolivia con el apoyo de la ayuda internacional, no han sido suficientes para erradicar las plantaciones ilegales de coca ni poner fin a la producción de cocaína. Si bien el Gobierno estadounidense y varios presidentes bolivianos de gestiones anteriores citaron como logros la conformación de un equipo de inteligencia de primer nivel para olfatear el tráfico de sustancias controladas que arruinó el negocio ilícito a miles de narcotraficantes y evitó que el consumo de pasta base se propague como una plaga apocalíptica dentro de Bolivia, hay informes, como el último ofrecido por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Onudd), que establece que en los últimos seis años, pese al cumplimiento anual de las metas de erradicación (el 2008 fue de 5.484 hectáreas en todo el país), la producción de coca se ha duplicado: de 14.600 hectáreas (ha) en 2000 a 28.900 ha en 2007. El reporte presentado el viernes por el gobierno de EEUU, referido a la Estrategia de Control de Narcóticos 2009, señala que de 2003 a 2007 la producción de coca en Bolivia se incrementó de 23.200 a 29.500 ha.
“Han habido altibajos en esta cruzada”, admite Gustavo Torrico, diputado del MAS y hombre cercano a Evo Morales. Pero aclara que todo depende del ojo con el que se mire. Los gobiernos que estaban implementando esta política vía DEA (la agencia antidrogas de los EEUU), dicen que realizaron un buen trabajo. Torrico opina lo contrario, aunque coincide en que la producción de coca está en aumento. “Eso se nota”, admite, pero enfatiza en que el problema no está en que exista o no la hoja, sino en que EEUU y Europa controlen la fabricación de precursores. En lo que Torrico no comparte es en que la producción de cocaína ha crecido. “Los datos de la Onudd, que dicen que subió de 80 toneladas (tn) en 2005 a 104 en 2007, no tienen base legal”, explica. Otro informe, presentado el viernes pasado en EEUU indica que la producción de cocaína pasó de 100 tn en 2003, a 120 tn en 2008 .
La respuesta del presidente Evo Morales ha sido instar a los cocaleros de Chapare a ‘combatir’ el narcotráfico de manera organizada y a través del control social. "Yo siento que estamos recuperando el control del narcotráfico de parte de los campesinos... Debemos ser responsables no sólo con nosotros sino con la comunidad internacional", dijo el mandatario.Para EEUU, el trabajo de los erradicadores no puede ser considerado ineficaz, pero puede mejorar. “Siempre hay maneras de mejorar los esfuerzos y tratar de minimizar costos, de aumentar la eficacia, y estamos en eso. Al fin de cuentas, todo el dinero que aportamos es de los contribuyentes estadounidenses. Tenemos un deber con ellos, de asegurar que se utilicen de la manera más eficaz los fondos”, comentó el encargado de Negocios de la embajada de EEUU en Bolivia, Kris Urs.Godofredo Reinicke, coordinador del observatorio boliviano de drogas, cree que la lucha antidroga, desde el punto de vista de los derechos humanos, ha sido mala porque los informes le muestran que en Chapare se ha cobrado la vida de por lo menos 80 personas, entre campesinos y militares.
Evaluar el tema por la cantidad de traficantes presos tampoco deja satisfacción. El director nacional del Régimen Penitenciario afirma que el 38% de los reos de las cárceles del país son personas que en mala hora aceptaron traficar con droga, pero admite que no hay ningún pez gordo tras las rejas. Los informes oficiales y de las agencias internacionales coinciden en que a pesar de la ayuda de EEUU, que ya es de $us 500 millones, sumada la que ofrece la Unión Europea, la hoja excedentaria sigue firme en Chapare y que ahora también se expande en otras regiones, como en Yungas.
El general retirado José Antonio Gil, que en 1999 fue jefe de erradicación, recuerda que en aquella época el apoyo de EEUU era pésimo y se trataba muy mal a los soldados de las FFAA. “No tenían carpas, uniformes ni material para la erradicación. A eso, se sumó que Hugo Banzer cometió el error de hablar del Plan Coca Cero, difícil de cumplir”. Gil cree que las hectáreas que se erradicaron en 1999 fueron en vano porque, a su parecer, existe más coca en Chapare. “El esfuerzo de esos soldados fue inútil. Hemos vuelto a ser un país de productores de coca, pasta base y cocaína”, dice. A la vez, aclara que no se fía en los datos de la Onudd, porque considera que las plantaciones de coca ilegal llegan incluso a las 40.000 hectáreas.
Hormando Vaca Díez, que fue parlamentario desde 1989 hasta 2006, asegura que la guerra contra la droga tuvo luces y sombras: “Cuando se sospechó de algún vínculo de narcotráfico con una autoridad las instancias actuaron, pero también hubo excesos al utilizar políticamente esa guerra para afectar a contendores”. Vaca Díez evalúa los diferentes gobiernos. Con Banzer, dice, se puso el Plan Dignidad, pero con un alto costo para el país. Con Mesa, recuerda, se abrió otra vez el cultivo de la coca y negoció con Evo el famoso cato de coca (40 metros por 40, cada familia). Pero con Morales, enfatiza, se pasó de un cato por familia a uno por persona. “Estamos en un proceso en el que el campesino no sólo es productor de la hoja, sino también de pasta base. Para Evo, en su posición de presidente de la Confederación de Cocaleros, controlar sus cultivos ya escapa de sus manos”.La lucha antidroga en Bolivia requiere ajustes considerables, coinciden el mismo Gobierno de Evo Morales y ex autoridades y parlamentarios de la oposición consultadas.
Ernesto Justiniano, que fue viceministro de Defensa Social en la segunda gestión presidencial de Gonzalo Sánchez de Lozada, sostiene que Evo Morales debe darse cuenta de que a más coca hay más cocaína. “A partir del Gobierno de los cocaleros sólo se ha conseguido dejar al país sin una política de Estado y a la sociedad está indefensa ante los efectos del narcotráfico”.Para callar las críticas, el Gobierno apela a una reforma integral del marco legal existente, que responda a la realidad nacional y que se traducirá en dos cuerpos legales: el Régimen de la Coca y el Régimen de Sustancias. Además, plantea en los próximos cuatro años controlar y estabilizar la superficie cultivada en un rango de 20.000 ha de coca.
El plan no es bien visto.
Para Estados Unidos, se atenta contra la ley 1008 y la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas que suscribió Bolivia hace más de 20 años, ya que la 1008 sólo permite 12.000 ha. En su informe reciente, EEUU advierte de que el país no tendrá capacidad de frenar redes mexicanas y colombianas que, afirma, están asentadas aquí.
La historia
1961. La Convención Única de Naciones Unidas incluye a la hoja de coca en la Lista I de Estupefacientes, prohibiendo su producción, industrialización y comercialización. El Gobierno afirma que las investigaciones de 1975 realizadas por la Universidad de Harvard y la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1995, señalan que la coca no ocasiona daño alguno a la salud humana. 1974. La DEA estuvo presente en Bolivia desde ese año. Contaba con 5 oficinas en Bolivia: La Paz, Santa Cruz, Cochabamba, Trinidad y Chimoré. En esos 35 años trabajó con la Policía Nacional en información operativa y estratégica sobre el tráfico internacional de drogas y también capacitando a policías bolivianos, otorgando el equipo necesario para localizar y destruir fábricas de producción de drogas ilegales y rastreando el movimiento internacional de las sustancias ilícitas. 1976. Se dicta el Decreto Ley de Control de Sustancias Peligrosas en cumplimiento de la Convención de Viena de 1961.1981. Se aprueba una ley que establece políticas de reducción de los cocales y de diversificación de los cultivos en las zonas productoras. Llegan a Chapare Evo Morales y su padre, Dionisio, para buscarse la vida tras haber perdido sus cultivos en su natal Orinoca.1988. Se aprueba la Ley 1008 del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas.
Informe de EEUU sobre Control de Narcóticos 2009
Antecedentes El 15 de septiembre de 2008, el Presidente de Estados Unidos determinó que por primera vez Bolivia había “fallado de manera demostrable” en cumplir sus obligaciones establecidas bajo los acuerdos internacionales antinarcóticos. Esta decisión fue tomada debido a una cantidad de factores, incluyendo la salida forzosa de Usaid y de la DEA de la región productora de coca de Chapare.
Tecnificación en la producción
Según la DEA, dado el número creciente de laboratorios que usan tecnología colombiana mucho más eficiente, la capacidad potencial de producción de cocaína puede haber crecido hasta 192 toneladas métricas. La mayor parte de la cocaína traficada desde o a través de Bolivia tiene como destino Brasil, Chile, Argentina y Paraguay, con una cantidad importante que se trasborda hacia Europa.
Iniciativas de Políticas El Gobierno de Bolivia firmó un acuerdo con 25.000 productores de coca de la federación de Yungas para finalmente erradicar 6.900 hectáreas para el año 2010. La erradicación comenzó el 4 de octubre de 2008; la meta del Gobierno de Bolivia es erradicar una hectárea por día. No obstante, este acuerdo también legaliza el cultivo de coca en nuevas áreas de Yungas en una extensión de 6.500 hectáreas adicionales.
Industrialización Con la ayuda financiera de Venezuela, el Gobierno de Bolivia continuó su plan de industrializar la coca con una planta en Chapare y otra en Yungas, en violación de la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes de las Naciones Unidas de 1961, Artículo 4, el cual establece que las partes deben “limitar la producción, la fabricación, la exportación, el uso y la posesión de estupefacientes a los fines médicos y científicos”. RecomendacionesAlienta al Gobierno de Bolivia a revertir sus políticas sobre la expansión de los cultivos de coca y a ampliar la erradicación en Yungas, redoblar sus esfuerzos en Chapare, eliminar nuevas plantaciones de coca y ampliar sus esfuerzos de interdicción contra las drogas y los precursores químicos ilegales en todo el territorio de Bolivia. Este esfuerzo debería incluir el retorno de la DEA a Bolivia. (la crónica es un trabajo valioso de Roberto Navia publicado en El Deber)